Siempre los mismos nombres: el oligopolio de la televisión privada uruguaya

Siempre los mismos nombres

Escrito por: Florencia Soria
Medios. Foto: O. Bonilla

Tres grandes grupos económicos, el de la familia Romay (Canal 4), el De Feo-Fontaina (Canal 10) y el Cardoso-Scheck (Canal 12) forman un oligopolio de la televisión abierta y para abonados. Esto lo logran a partir de la propiedad directa de varios canales (de forma independiente y asociados en Equital o La Red, que funcionan como “cárteles”) o a partir de acuerdos comerciales con empresas locales. Los “tres grandes” controlan el 95,5 por ciento del mercado total de la televisión abierta.

El nuevo estudio La televisión privada comercial en Uruguay. Caracterización de la concentración de la propiedad, de las audiencias y la facturación tiene como antecedente un trabajo publicado en 2003 y realizado por el economista Luis Stolovich,* donde ya se alertaba sobre el oligopolio que mantenían los tres grandes grupos económicos que, con algunas variaciones, continúan siendo los mismos: el grupo Romay, el De Feo-Fontaina y el Cardoso-Scheck. Además del dominio mayoritario de la televisión comercial tienen “propiedad cruzada” de medios. Los Romay y los Fontaina-De Feo son propietarios también de varias emisoras de radio am y fm, y los Cardoso-Scheck son dueños del semanario Búsqueda. Aunque este grupo era tradicionalmente propietario de El País, se desvinculó de ese medio desde que sus mayores accionistas pasaron a ser los Cardoso-Pombo (asociados también de los hipermercados Disco, Géant y Devoto), mientras que la familia Scheck pasó a ocupar un lugar minoritario. Estos no son los únicos cambios que presenta el informe. También da cuenta de los posicionamientos respecto a los avances tecnológicos que cada grupo está tomando.

Rafael Inchausti, presidente de Andebu, dijo a Brecha que hablar sobre la concentración de medios en Uruguay corresponde a un discurso histórico, más vinculado a los años setenta que a la actualidad. Para Inchausti, ahora la televisión compite con otros medios de comunicación como Internet. Sin embargo, el informe muestra algunas estadísticas sobre la masividad de los medios en Uruguay estableciendo que la televisión sigue siendo rotundamente el más consumido. Por otra parte, Inchausti aseguró que los estudios que está realizando Andebu mostrarían que el mercado uruguayo sólo tiene una concentración “moderada-baja” de los medios.

LOS DOS GRANDES MERCADOS. Según Edison Lanza y Gustavo Buquet, autores del estudio, los llamados “tres grandes” controlan el 95,5 por ciento del mercado total de la televisión abierta, lo que se traduce en una facturación de 82,2 millones de dólares en 2010, de un mercado total de 86,4 millones. Según el informe, los grupos desarrollaron dos mecanismos para lograr este control. Por un lado, cada uno, de forma independiente, tiene propiedad directa sobre canales de televisión abierta, como el 4, el 10 y el 12. Además, los Romay y los Fontaina-De Feo son propietarios de numerosos canales en el interior del país, sobre todo en Maldonado, Colonia y Rocha, mercados muy atractivos por su turismo. Por otro lado, mediante su asociación en la Red Uruguaya de Televisión Sociedad Anónima (rutsa), también conocida como La Red, controlan indirectamente, a través de acuerdos comerciales, otras 20 permisarias locales de televisión abierta en el Interior. La Red otorga la programación (que reproduce los programas propios de los canales 4, 10 y 12, o los importados por ellos, más un informativo de rutsa) que se trasmite durante todo el día a excepción de una hora diaria destinada para la producción local. A cambio, los canales locales ceden a La Red la mitad de los espacios publicitarios y le reservan en exclusiva la publicidad durante el informativo central. En consecuencia, las grandes empresas hacen contratos de publicidad con La Red y los canales locales deben recurrir a pequeñas empresas del lugar, que no permiten su desarrollo ni la producción de contenidos propios.

En el mercado de televisión para abonados la situación es similar. Cada grupo cuenta con empresas de televisión por cable en Montevideo: Montecable (grupo Romay), tcc (grupo Fontaina-De Feo) y Nuevo Siglo (Cardoso-Pombo Scheck). En el Interior los grupos se nuclean hace 20 años en Equital, que además de ser propietaria directa de 11 televisoras de cable, vende su contenido a otras 60 de localidades más chicas, de forma semejante a como funciona La Red. Por este acuerdo, Equital recibe el 75 por ciento de la cuota que pagan los abonados. Sin embargo, a partir de una investigación que hizo la Ursec en Equital por prácticas anticompetitivas y de diferencias entre los grupos, la empresa se está separando. Además de Equital, los tres grupos son copropietarios, junto con el empresario argentino Samuel Liberman, de la televisión para abonados de Maldonado y Punta del Este, y dueños de Multiseñal. En la televisión por cable los tres grupos no son los únicos del mercado. Compiten con otras dos grandes empresas: el grupo Clarín (Cablevisión) y Direct tv. Otro actor con peso importante en el mercado es el grupo Tenfield, propiedad de Francisco “Paco” Casal, que tiene la exclusividad de la trasmisión de los partidos de fútbol de la selección nacional y de la liga uruguaya profesional. Estos contenidos son trasmitidos por su canal, vtv, y vendidos a las empresas de televisión por cable (tcc, Montecable, Nuevo Siglo y Multicanal). Por este negocio Tenfield obtendría ingresos de 6,6 millones de dólares al año. Esto sin considerar las ganancias por la publicidad y venta de su señal a los “cableros” del Interior y a la televisión extranjera. El informe estima que el total de sus ingresos ronda los 10 millones de dólares al año.

CONVERGENCIA, ¿Y LEYES? Según Lanza y Buquet, los tres grupos se están posicionando de acuerdo a diferentes estrategias ante el proceso de convergencia tecnológica. El grupo Fontaina-De Feo tiene una alianza con Antel desde hace tres años para ofrecer servicios de triple play (telefonía, televisión e Internet). El de Romay y el de Cardoso-Pombo Scheck solicitaron a la Ursec una autorización para trasmitir datos a través del cable, pero aún no la obtuvieron. El informe sugiere que estos grupos podrían hacer una alianza con las empresas de telefonía internacional (Movistar y Telemex) para ofrecer triple play.

En Estados Unidos, Inglaterra y España existen límites en base a la concentración de audiencia por parte de los servicios audiovisuales. En Uruguay, la única regulación es un decreto establecido durante la dictadura (el 734/78), que no constituye un límite real a la concentración tanto directa como indirecta de los medios. En televisión para abonados ni siquiera hay límites. Tampoco hay ninguna regulación que prohíba la propiedad cruzada entre los medios de comunicación.

La ausencia de leyes en este tema hace que el Estado no actúe en concordancia con los tratados internacionales a los que se adscribe, esos que tienden a promover la diversidad, pluralidad y libertad de expresión en los medios de comunicación. No obstante, la apuesta parece hacerse hacia el futuro. Edison Lanza aseguró a Brecha que “no hay una voluntad en ningún partido político de revocar todo, barajar y dar de nuevo”. La oposición parece ser reticente a la regulación de los medios (La Diaria 10-XI-11). Desde el gobierno, a través del proyecto de decreto de televisión digital propuesto por el Ministerio de Energía, se reconocen los derechos adquiridos por los canales, otorgándoles la posibilidad de acceder a una señal digital para cada uno. Pero incluso otorgando estos reconocimientos, el decreto recibió duras críticas desde Andebu, aunque reconocen la necesidad de actualizar la regulación. Inchausti aseguró que a pesar de respetar las limitaciones actuales a la concentración, es necesario que los criterios se definan por ley y no por decreto. n

* Luis Stolovich, El “mapa” del poder económico en los medios de comunicación en Uruguay.

La concentración en números

De las 30 empresas que brindan televisión abierta (incluida la pública), tres controlan el 95,5 por ciento del mercado. De esta cifra, 88,1 corresponde a la televisión abierta que manejan en Montevideo y 7,4 por ciento a la del Interior.

De las 70 empresas de televisión por cable del país, cinco (los “tres grandes” más el grupo Clarín y Direct tv) tienen el 75 por ciento de los abonados del país.

En 2010 se facturaron 276 millones de dólares entre la televisión abierta y para abonados. De esta cifra, 170 millones corresponde a la facturación de los tres grupos. Por tanto, concentran el 61 por ciento de la facturación de todas las empresas de esos rubros.

Sólo en televisión abierta, el grupo Romay Salvo tuvo 23,1 millones de dólares de ingresos netos en 2010 por todos sus canales, Fontaina-De Feo 23,4 millones y Cardoso-Pombo 30,8 millones por Canal 12.

En televisión para abonados, el grupo Fontaina-De Feo, que cuenta con el mayor número de clientes (52.537) tuvo ingresos netos en 2010 por 20,7 millones de dólares, los Romay-Salvo, que le siguen en número de abonados, tuvieron 19,4 millones de dólares de ingresos, y los Cardoso-Pombo, 19,6 millones.

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