El odio y la mentira:entrevista a Albert Camus

(1951) Entrevista a Albert Camus. Le progés de Lyon.

-¿Le parece lógico comparar las palabras “odio” y “mentira”?
Albert Camus:-El odio es en sí una mentira. Hace el silencio, instintivamente, en torno a toda una parte del hombre. Niega lo que, en cualquier hombre, merece compasión. Miente, por lo tanto, esencialmente sobre el orden de las cosas. La mentira en cambio es más sutil. Cabe mentir sin odio, por simple amor a sí. Por el contrario, todo hombre que odia se detesta en cierto modo a sí mismo. No hay pues, un nexo lógico entre la mentira y el odio, pero hay una filiación casi biológica entre el odio y la mentira.
-En el mundo actual, presa de las exasperaciones internacionales, ¿no adopta a menudo el odio la máscara de la mentira? Y la mentira, ¿no es una de las mejores armas del odio, la más pérfida y quizá la más peligrosa?
Albert Camus: -El odio no puede adaptar otra máscara, no puede privarse de esa arma. No se puede odiar sin mentir. Y, a la inversa, no se puede decir la verdad sin reemplazar el odio por la comprensión, que no tiene nada que ver con la neutralidad. Un noventa por ciento de los periódicos, en el mundo de hoy, mienten más o menos. Y es porque son, en diferentes grados, portavoces del odio y la ceguera. Cuanto más odian, más mienten. La prensa mundial, con algunas excepciones, no conoce hoy otra jerarquía. A falta de cosa mejor, mi simpatía recae en los raros que mienten menos porque odian mal.
-Rostros actuales del odio en el mundo, ¿los hay nuevos, propios de las doctrinas y las circunstancias?
Albert Camus: -El siglo XX no ha inventado el odio, por supuesto. Pero cultiva una variedad particular que se llama odio frío, maridado con las matemáticas y los grandes números. La diferencia entre la matanza de los inocentes y nuestros ajustes de cuentas es una diferencia de escala. ¿Sabe usted que en veinticinco años, desde 1922 a 1947, setenta millones de europeos, hombres, mujeres y niños, fueron desarraigados, deportados o asesinados? En eso se ha convertido la tierra del humanismo, a la que, pese a todas las protestas, hay que seguir llamando la innoble Europa.
-¿Importancia privilegiada de la mentira?
Albert Camus: -Su importancia proviene de que ninguna virtud puede aliarse con ella sin perecer. El privilegio de la mentira estriba en vencer siempre a quien pretende servirse de ella. Por eso los servidores de Dios y los amantes del hombre traicionan a Dios y al hombre por razones que ellos creen superiores. No, ninguna grandeza se ha fundado jamás sobre la mentira. La mentira permite a veces vivir, pero nunca eleva. La verdadera aristocracia, por ejemplo, no consiste sobre todo en batirse en duelo. Consiste sobre todo en no mentir. La justicia, por su parte, no consiste en abrir ciertas prisiones para cerrar otras. Consiste sobre todo en no llamar mínimo vital a lo que apenas basta para mantener una familia de perros, ni emancipación del proletariado a la supresión radical de todas las ventajas conquistadas por la clase obrera desde hace cien años. La libertad no es decir lo que sea y multiplicar la prensa amarilla, ni instaurar la dictadura en nombre de una futura liberación. La libertad consiste sobre todo en no mentir. Allá donde la mentira prolifera, la tiranía se anuncia o se perpetúa.
-¿Asistimos a una regresión del amor y la verdad?
Albert Camus: En apariencia hoy todos aman a la humanidad (les gusta sangrante, como los chuletones) y todos están en posesión de una verdad. Pero eso no es sino una suprema decadencia. La verdad pulula sobre sus hijos asesinados.
-¿Dónde están “Los justos”de la hora presente?
Albert Camus: En las cárceles y los campos de concentración, en su mayoría. Pero en ellos se encuentran también los hombres libres. Los verdaderos esclavos están en otras partes, dictando sus órdenes al mundo.
-En las actuales circunstancias, ¿no puede ser la Navidad un motivo de reflexión sobre la idea de tregua?
Albert Camus: ¿Por qué esperar a Navidad? La muerte y la resurrección son de todos los días. De todos los días, la injusticia y la verdadera rebelión.
-¿Cree usted en la posibilidad de una tregua? ¿De qué tipo?
-Albert Camus: La que obtendremos al final de una resistencia sin tregua.
-Ha escrito usted, en el mito de Sísifo: “Sólo hay una acción útil, la que reharía al hombre y a la tierra. Yo no reharé nunca a los hombres. Pero hay que hacer como sí”. ¿Cómo desarrollaría usted hoy esta idea, en el marco de nuestra entrevista?
-Albert Camus: Yo era entonces más pesimista que ahora. Es cierto que no reharemos a los hombres. Pero tampoco los rebajaremos. Al contrario, los levantaremos un poco a fuerza de obstinación, de lucha contra la injusticia, en nosotros y en los demás. Nadie nos ha prometido el alba de la verdad, no hay un contrato, como dice Louis Guilloux. Pero la verdad hay que construirla, como el amor, como la inteligencia. Nada nos ha sido dado ni prometido, en efecto, pero para quién acepta emprender algo y arriesgarse, todo es posible. Esa es la apuesta que hay que hacer en estos momentos. Cuando nos sofocamos bajo la mentira y cuando estamos acorralados. Hay que hacerla con tranquilidad, pero irreductiblemente, y las puertas se abrirán.

Volumen 3. Obras completas Albert Camus. Alianza Editorial. 1996

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Palabra de poeta y no de amo, de Maurice Blanchot

“Palabra de poeta y no de amo”, de Maurice Blanchot

¿Qué puede un hombre? preguntaba Monsieur Teste. Esto es interrogarse en torno al hombre moderno. El lenguaje, en el mundo, es, por excelencia, poder. El que habla es el poderoso y el violento. Nombrar es esta violencia que aparta lo que está nombrado para tenerlo bajo la forma cómoda de un nombre. Nombrar hace sólo del hombre esa extrañeza inquietante y trastornadora que debe turbar a los demás seres vivos e incluso a esos dioses solitarios a quienes se dice mudos. La facultad de nombrar sólo le fue dada a un ser capaz de no ser, capaz de convertir a esta nada en un poder y a este poder en la violencia decisiva que abre la naturaleza, la domina y la obliga. En esta forma el lenguaje nos entrega a la dialéctica del amo y del esclavo que nos obceca. El amo adquirió derecho de palabra porque fue hasta el fin del peligro de muerte: solo, el amo habla, palabra que es mandamiento. El esclavo sólo oye. Hablar, he aquí lo importante. El que no puede sino oír depende de la palabra y viene solamente en segundo lugar. Pero la audición, esa parte desheredada, subordinada y secundaria, se revela finalmente como el lugar del poder y el principio del verdadero dominio.

Se tiene la propensión de creer que el lenguaje del poeta es el del amo: cuando el poeta habla su palabra es soberana, palabra de aquel que se entregó al peligro, dice lo que aún no se ha dicho jamás, nombra lo que no oye y no hace sino hablar, de manera que tampoco sabe lo que dice. Cuando Nietzsche afirma: ¡Pero el arte es de una seriedad tremenda!… los rodearemos con imágenes que los hagan temblar. Tenemos poder para ello. Pueden taparse los oídos: sus ojos verán nuestros mitos, los alcanzarán nuestras maldiciones, ésta es palabra de poeta que es palabra de amo, y quizás esto sea inevitable, quizá la locura que cubre a Nietzsche esté ahí para hacer de la palabra maestra una palabra sin maestro, una soberanía sin audiencia. Así, el canto de Hölderlin, tras el estallido demasiado violento del himno, vuelve a ser, dentro de la locura, el de la inocencia de las estaciones.

Pero interpretar así la palabra del arte y de la literatura es, sin embargo, traicionarla. Es desconocer la exigencia que está en ella. Es buscarla, no ya en su fuente, sino cuando, atraída en la dialéctica del amo y del esclavo, ya se ha vuelto instrumento de poder. Por lo tanto, es necesario rescatar en la obra literaria el lugar donde el lenguaje sigue siendo relación pura, ajena a cualquier dominio y a cualquier servidumbre, lenguaje que también habla sólo a quien no habla para tener ni para poder, ni para saber ni para poseer, ni para convertirse en maestro y amaestrarse, es decir, sólo a un hombre muy poco hombre. Sin duda, ésta es una búsqueda difícil, aunque estemos, mediante la poesía y la experiencia poética, en la corriente de esta búsqueda. Puede ser que nosotros, hombres de la necesidad, del trabajo y del poder, no tengamos medios para alcanzar una posición que nos permita presentir su acercamiento. Tal vez se trate también de algo muy sencillo. Tal vez esta sencillez esté siempre presente en nosotros, o, por lo menos, una sencillez igual.

en El libro que vendrá, 1959

Traducción de Pierre de Place

Una crítica al documental “La educación prohibida”, Alexis Capobianco

Fuente:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=155031&fb_source=message

 

El documental es un ataque a la educación pública en el ámbito hispanoamericano
Una crítica al documental “La educación Prohibida”

Precedida de un bombardeo publicitario que nada tuvo que envidiarle a Batman o algunas de las producciones holywoodescas de gran taquilla, la película “La educación prohibida” (¿documental o spot publicitario de 2 horas y 15?… talvez las dos cosas, talvez simulacro de documental, una versión “en serio” del Zellig de Woody Allen) ha visto la luz.Desde su nombre, “La educación prohibida”, parece apuntar a movilizar determinadas fibras susceptibles en estas regiones post “plan cóndor”. Lo prohibido, lo alternativo quedó grabado en el imaginario colectivo como aquello reprimido, encarcelado, torturado por las dictaduras del cono sur, por los disciplinadores, los uniformizadores, los represores. Lo prohibido no ha dejado de ser símbolo de rebeldía. Disciplina, autoridad, y otros términos emparentados son asociados, en forma casi mecánica por muchos, con las últimas dictaduras, con la represión salvaje, la tortura y la desaparición.

Pero “La educación prohibida” no comienza con una relectura postmoderna de nuestra educación. En el Uruguay, el camino viene siendo allanado hace tiempo. José Pedro Varela, el reformador/creador de nuestra escuela laica, gratuita y obligatoria, fue releído, hace ya algún tiempo, a partir de los ojos del presente y transformado en un “disciplinador”, desplazando su carácter de educador y reformador, y olvidando/negando su carácter democratizador, a su vez toda disciplina era transformada en algo negativo, toda disciplina devino “disciplinamiento” [i] , en algo negativo per se. Quienes usan la categoría en forma más moralizante que científica (aunque sea en nombre de la no moral, de la no moralización) rara vez se preguntan si existe alguna sociedad sin disciplina y sin disciplinamiento, menos aún si es posible una sociedad sin disciplina o ella es condición de existencia de la misma, ¿o alguien piensa que las sociedades de cazadores y recolectores no eran, también, sociedades con una determinada disciplina? En esas lecturas, se suele olvidar el carácter oligárquico de los supuestos regímenes democráticos del período en que a Varela le tocó vivir y la necesidad de formar la ciudadanía para que la república no fuera un simple simulacro de democracia.

En esa relectura postmoderna de la historia, el concepto de positivismo, caprichosamente manejado, se transformó en una especie de estigma, de recurso retórico cuyo objetivo es cancelar la discusión y el debate. Se resaltan, en un primer momento, a los pensadores positivistas más conservadores y de tendencias que podríamos llamar “tecnocráticas” para descalificar al conjunto, se trasladan determinadas características del positivismo de entrado el siglo XX al del siglo XIX y comienzos del XX, cuando bajo el nombre de positivismo en el siglo XIX y los comienzos del XX nos encontramos con una gran diversidad de expresiones. Parece ser que el objetivo fundamental, a vista de los resultados, era descalificar a la tendencia materialista, ilustrada, democratizadora y secular del positivismo [ii] , es decir a las tendencias más progresistas del positivismo en la cual Varela se enmarcaba:

“El sufragio universal supone la conciencia universal, y la consciencia universal supone y exige la educación universal. Sin ella la república desaparece, la democracia se hace imposible y las oligarquías, disfrazadas con el atavío y el título de república, disponen a su antojo del destino de los pueblos y esterilizan las fuerzas vivas y portentosas que todas las naciones tienen en sí mismas.”

Cuan vigentes resultan estas palabras al día de hoy en que las oligarquías, léase “mercados”, disponen a su antojo del destino de los pueblos, en medio de un ataque sistemático a la educación pública por múltiples frentes.

Así, en “La educación prohibida” se nos relatan los orígenes “ocultos” de la misma: el estado prusiano, un estado autoritario y disciplinador que dio origen a la expresión más radical de “totalitarismo” del siglo XX, la educación obligatoria y gratuita es transformada en causa eficiente del nazismo, semejante simplificación (de los orígenes históricos de la educación moderna y del nazismo) parecería no necesitar mayor comentario, si no fuera porque eso apunta a asociar a la educación pública con algo intrínsecamente autoritario, una manifestación del monstruo estatal hobbeseano, y estos planteos son consonantes con los dogmas antiestatistas neoliberales que siguen campeando a nivel mundial, donde los organismos internacionales siguen “recomendando” la privatización de las empresas públicas y de la educación en nombre de la “libertad” y la eficiencia para seguir acrecentando el poder dictatorial de las grandes corporaciones monopólicas y los “mercados” (léase la oligarquía capitalista que gobierna el mundo) contra los trabajadores y los pueblos, cuando las empresas estatales, la educación pública y la inversión social del estado son, precisamente, algunas de las herramientas fundamentales con que cuentan los pueblos para poder construir alternativas a este capitalismo financiero, consumista y depredador y avanzar hacia horizontes socialistas aunque estos tengan un carácter más cooperativo y autogestionario que las experiencias históricas.

Luego el documental/spot publicitario bombardea una y otra vez con las mismas “verdades absolutas” como el desarrollo espontáneo del niño (comparándolo con una semilla que germina), suerte de piagetismo simplificado que es expuesto de forma dogmática, sin discusión, como una verdad absoluta, y que parece remitirnos fuertemente al comienzo de la película: la alegoría de la caverna de Platón, que a medida que evoluciona el documental parece quedar claro que es tomada en la literalidad órfico/platónica: el conocimiento no viene de afuera (de la interacción del ser humano con el medio físico y humano) sino que nace de adentro, del alma que ya lleva impresas las ideas contempladas en algún momento en el mundo de las ideas, pero con una diferencia fundamental con respecto al filósofo de la academia: mientras el ateniense pensaba que para el reconocimiento de las ideas era necesario desarrollar un método de carácter racional, para los espontaneístas new age [iii] hay que seguir los instintos, escuchar el corazón, alguno llega a decir que no hay que motivar… una absolutización de “lo interno” que desconoce que lo interno es, en gran medida, una “interiorización de lo externo”, que desconoce la compleja interacción entre lo externo y lo interno, error opuesto a los modelos más simplificadores del conductismo que desconocen la subjetividad, y sostienen teorías mecánicas de la motivación que no toman en cuenta que para que alguien sea motivado debe haber alguna predisposición interna. (Y acá podríamos mencionar una característica de la película: la ausencia de contraposición, de debate, solo es presentada una versión archisimplificada de teorías pedagógicas y psicológicas)

“Hay que partir de sus intereses”, “que aprendan lo que ellos quieren aprender”, “todos somos diferentes, únicos e irrepetibles”, presuponiendo dogmáticamente una gnoseología relativista/escéptica. No hay criterios para distinguir determinados conocimientos valiosos de los no valiosos, todo vale en un mundo donde la verdad se ha diluido. No hay más criterio que el impulso o el deseo, la enseñanza, la educación se transforma, desde esta perspectiva, en un acto autoritario, ¿por qué la sociedad, los sistemas educativos y los docentes van a imponer determinados conocimientos que ellos creen valiosos? Lo son para ellos, pero en un mundo donde todo ha devenido relativo nada es valioso más que relativamente. Siguiendo esta línea podríamos preguntar, ¿para qué alfabetizar a quien no quiere ser alfabetizado? ¿Para que tratar de construir, reconstruir y criticar, generación tras generación, la memoria histórica? ¿Para que enseñar esa aburrida teoría heliocéntrica, la más pesada teoría de la gravedad o la “hipótesis” de la evolución? O si seguimos en el terreno de las ciencias sociales, ¿para que enseñarles categorías como capitalismo, imperialismo, clases, etc.? Desde una perspectiva relativista, llevada al extremo, nada de esto tiene sentido. ¿Qué es la cultura general? ¿Por qué pensar que hay determinados contenidos que son valiosos? ¿Por qué pensar que es importante que conozcan a Shakespeare, Sófocles o García Lorca? ¿Por qué enseñar determinados procedimientos y metodologías? ¡Qué aprendan solos!!! Respetemos el imperio de los deseos, el reinado tiránico de los impulsos. El acto prometeico, por el cual una generación entrega a las nuevas generaciones el conocimiento acumulado y las herramientas intelectuales para interpretar y analizar la realidad, es decir para pensar, es concebido como un acto de imposición y no como una necesidad social y algo más, de lo cual viven hablando en toda la película; un acto de amor, como es también el señalamiento de determinados límites para niños que están empezando a aprender el difícil arte de vivir, del cual siempre somos aprendices. Vida que no es un juego, que implica, en todas sus versiones posibles, sacrificio, responsabilidad y exigencias.

Toda esta fraseología parece estar en consonancia con una sociedad de consumo en que siempre hay que satisfacer al cliente, siempre hay que satisfacer sus deseos, siempre hay que escuchar al corazón y no a la razón, a ese corazón que nos dice: “comprá, comprá, comprá”.

Y acá chocamos con otra de las omisiones de la película: plantea una idea del ser humano como despliegue de una personalidad ya preformada, vaya a saber cuando y donde, y no como una producción de la sociedad, olvida, nada menos, el papel creciente de los medios de comunicación en la determinación de los deseos, valores e ideales de los niños y adolescentes (y no solo), olvida como estos imponen un sentido común que determina lo que “sirve” y lo “que no sirve”, expresión que es glorificada en la película como un acto de rebeldía y libertad, precisamente porque confunde libertad con expresión irracional de los impulsos y deseos, olvidando que esos impulsos y deseos son fabricados, en gran medida, por la máquina heteronomizante de la publicidad. Y al partir de una concepción tan simplista, tan de sentido común de libertad (“yo hago lo que quiero”), desconoce el papel de la educación, que nadie niega que es reproductora de un determinado sistema de dominación y explotación, pero la misma es compleja y contradictoria, porque trasmite conocimientos y prácticas que pueden ser una herramienta fundamental para que un sujeto, devenga libre, o, mejor dicho, para que un individuo devenga sujeto, para cuestionar la ideología hegemónica.

Caricaturización de los docentes (siempre rígidos y autoritarios como si eso fuera lo general, o absoluto, y no lo particular) y del sistema público de enseñanza, exaltación de sus institutos privados de enseñanza, Se sostiene que no debe haber un modelo único para acto seguido sacar la conclusión que está implícita en toda la película: es necesario un nuevo paradigma educativo, es necesario imponer universalmente el paradigma new age de educación.

Notas
[i] Desde mi perspectiva, podemos encontrar una crítica a estas relecturas postmodernas en la novela histórica de Tomás de Mattos “El hombre de marzo”. En este sitio podemos encontrar entrevistas al autor: http://elhombredemarzo.blogspot.com/

[ii] Del positivismo latinoamericano surgen figuras como el argentino Aníbal Ponce, quién se transforma en uno de los fundadores del marxismo en Latinoamérica o el peruano González Prada, quien adhiere a las ideas anarquistas e influencia fuertemente a José Carlos Mariátegui, otro de los fundadores del marxismo latinoamericano.

[iii] Recomiendo este artículo de Brenda Rodríguez: https://redfilosoficadeluruguay.wordpress.com/2012/08/15/la-educacion-prohibida-los-ninos-indigo-desembarcan-en-la-udelar-brenda-rodriguez-beaulieu/

Como funciona la desinformación, Brandon Smith

Cómo funciona la desinformación

Brandon Smith
Information Clearing House

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Hubo un tiempo, hace relativamente poco, en el que los gobiernos y los grupos de elites que los controlan no consideraban necesario alistarse en guerras de desinformación.

La propaganda era relativamente inequívoca. Las mentiras eran mucho más simples. El control del flujo de la información se dirigía fácilmente. Las reglas se imponían mediante la amenaza de confiscar la propiedad y la ejecución de cualquiera que se apartara de la rígida estructura sociopolítica. Los que tenían información teológica, metafísica o científica fuera de la visión colectiva, convencional y programada del mundo eran torturados o asesinados. Las elites se guardaban la información para sí mismas y eliminaban los restos del reconocimiento dominante, a veces durante siglos antes de que se volvieran a descubrir.

Con la llegada del antifeudalismo y, lo que es más importante, el éxito de la Revolución Estadounidense, los elitistas ya no pudieron dominar la información con el filo de la espada o el cañón de un fusil. El establecimiento de repúblicas, con su filosofía de gobierno abierto y de gobierno por el pueblo, obligó a las minorías aristocráticas a urdir maneras más sutiles de obstruir la verdad y mantener así su control sobre el mundo sin exponerse a la retribución de las masas. Así nació el complejo arte de la desinformación.

Se refinó y perfeccionó la técnica, la “magia” de la mentira. La mecánica de la mente y el alma humana se convirtió en una interminable obsesión para la clase dirigente.

El objetivo era maligno, pero socialmente radical; en lugar de gastar la imposible energía necesitada para dictar la forma misma y la existencia de la verdad, permitirían que se fuera al garete, oscurecida en una niebla de datos manipulados. Envolverían la verdad en un nudo gordiano de desorientación y maquinación tan estudiada que se sentirían seguros de que la mayoría de la gente se iba a rendir, renunciando mucho antes de llegar a terminar de aclarar el engaño. El objetivo no era destruir la verdad, sino ocultarla a plena vista.

En nuestros tiempos y con métodos cuidadosamente preparados este objetivo generalmente se ha cumplido. Sin embargo, estos métodos tienen debilidades inherentes. Las mentiras son frágiles. Requieren constante atención para mantenerlas vivas. La presentación de una sola verdad puede desgarrar todo un océano de mentiras, evaporándolo instantáneamente.

En este artículo, examinaremos los métodos utilizados para fertilizar y promover el crecimiento de la desinformación, así como cómo identificar las raíces de la desinformación y cortarlas efectivamente, aniquilando todo el sistema de falacias de una vez por todas.

Métodos de desinformación en los medios

Los medios dominantes, otrora encargados de la tarea de investigar la corrupción gubernamental y de mantener bajo control a los elitistas, se han convertido en nada más que una firma de relaciones públicas para funcionarios corruptos y sus manipuladores globalistas. Los días del legítimo “periodista de investigación” han pasado hace tiempo (si existieron algún día) y el propio periodismo se ha convertido en un rancio charco de así llamados “editorialistas televisivos” que tratan sus propias infundadas opiniones como si fueran hechos confirmados.

La apropiación elitista de noticias ha estado ocurriendo en una u otra forma desde la invención de la máquina impresora. Sin embargo, los primeros métodos de desinformación en los medios fructificaron verdaderamente bajo la supervisión del magnate de la prensa William Randolph Hearst, el cual creía que la verdad era “subjetiva” y estaba sujeta a su interpretación personal.

Algunas de las principales tácticas utilizadas por los medios dominantes para engañar a las masas son los siguientes:

Grandes mentiras, retractaciones insignificantes: las fuentes mediáticas dominantes (en especial los periódicos) son tristemente célebres por la publicación de noticias deshonestas y no fundamentadas en su primera plana, y por retractarse tranquilamente en la última página cuando son atrapados. En ese caso, la intención es introducir la mentira en la consciencia colectiva. Una vez que la mentira termina por salir a la luz, ya es demasiado tarde y una gran porción de la población no se dará cuenta o no se interesará cuando se conozca la verdad.

Fuentes no confirmadas o bajo control presentadas como hechos: las noticias por cable citan a menudo información de fuentes “anónimas”, fuentes gubernamentales que tienen interés propio o un plan obvio, o fuentes de “expertos”, sin suministrar el punto de vista de un “experto” alternativo. La información suministrada por estas fuentes no suele estar respaldada por otra cosa que la fe ciega.

Omisión calculada: conocida también como “selección a gusto” de datos. Una simple información o ítem raíz de la verdad puede descarrillar toda una noticia de desinformación y, por lo tanto, en lugar de mencionarla simplemente pretenden que no existe. Cuando se omite el hecho la mentira puede aparecer como si fuera enteramente racional. Esta táctica también se utiliza ampliamente cuando agentes de desinformación y periodistas corruptos participan en debates abiertos.

Distracción y elaboración de relevancia: a veces la verdad llega a la consciencia pública a pesar de todos los intentos de los medios por enterrarla. Cuando esto ocurre su único recurso es intentar cambiar la atención del público y distraerlo as de la verdad que estaba a punto de llegar a comprender. Los medios lo logran mediante la “sobre-información” respecto a un tema que no tiene nada que ver con los problemas más importantes de la actualidad. Irónicamente, los medios pueden tomar una historia sin importancia e informar sobre ella ad nauseam, ¡llevar a que muchos ciudadanos asuman que porque los medios no se callan, tiene que ser importante!

Tácticas deshonestas de debate: a veces, personas que realmente se preocupan por la búsqueda media de honradez e información legítima basada en hechos se abren paso y aparecen en la televisión. Sin embargo, pocas veces se les permite compartir sus puntos de vista o conocimientos sin que tengan que imponerse contra un muro de engaños y propaganda cuidadosamente articulada. Como los medios saben que perderán credibilidad si no permiten de vez en cuando que se pronuncien invitados con puntos de vista opuestos, preparan y coreografían debates especializados en la televisión en ambientes altamente restrictivos que ponen al invitado a la defensiva y hacen que le resulte difícil comunicar claramente sus ideas o hechos.

Los eruditos de la televisión suelen estar entrenados en lo que se llama comúnmente “Tácticas Alinsky”. Saul Alinsky fue un relativista moral y un campeón de la mentira como instrumento por el “bien común”; esencialmente, un Maquiavelo de nuestros días. Sus “Reglas para radicales” debían servir supuestamente para activistas de base que se oponían al establishment y subrayaban el uso de cualquier medio necesario para derrotar a la oposición política. ¿Pero es verdaderamente posible derrotar a un establishment construido sobre mentiras, utilizando mentiras aún más perfeccionadas o sacrificando la propia ética? En realidad, sus estrategias constituyen el formato perfecto para instituciones y gobiernos corruptos a fin de desviar el disenso de las masas. Actualmente, las reglas de Alinsky las utiliza más el establishment que los que se le oponen.

La estrategia de Alinsky: ganar a cualquier precio, aunque haya que mentir

Gobiernos y especialistas de la desinformación en todo el mundo han adoptado las tácticas de Alinsky, pero son más visibles en los debates en la televisión. Aunque Alinsky sermoneó sobre la necesidad de la confrontación en la sociedad, sus tácticas de debate están realmente pensadas para esquivar una confrontación real y honesta de ideas opuestas mediante trucos escurridizos y desviaciones. Las tácticas de Alinsky, y su usanza moderna, se pueden resumir como sigue:

1) El poder no es solo el que posees, sino el que los adversarios creen que posees.

Vemos esta táctica en muchas formas. Por ejemplo, presentar el propio movimiento como dominante y al oponente como marginal. Convencer al oponente de que su lucha es fútil. El lado opuesto puede actuar de modo diferente o incluso dudar sobre si actuar, sobre la base de su percepción de tu poder. ¿Cuán a menudo hemos oído lo siguiente: “El gobierno tiene drones depredadores? Ya no hay nada que hacer…”. Es una proyección de invencibilidad exagerada hecha para provocar la apatía de las masas.

2) Cuando sea posible, aléjate de la experiencia de tus adversarios.

No te involucres en un debate sobre un tema que no dominas tan bien o mejor que el lado opuesto. Si es posible, llévalo a una situación semejante. Ándate por la tangente. Busca modos de aumentar la inseguridad, la ansiedad y la incertidumbre en el lado opuesto. Esto se suele utilizar contra entrevistados involuntarios cuyas posiciones se ajustan para ser sesgadas en los programas de noticias de cable. Se pilla al entrevistado por sorpresa mediante argumentos aparentemente irrelevantes que se ve obligado a encarar. En la televisión y la radio, esto también sirve para perder tiempo de transmisión a fin de impedir que el objetivo exprese su propia posición.

3) Obliga a tus adversarios a ajustarse a sus propias reglas.

El objetivo es atacar la credibilidad y reputación del oponente mediante acusaciones de hipocresía. Si el táctico logra atrapar al oponente auqneu sea en el menor error, crea una oportunidad para más ataques y distrae de la cuestión moral más amplia.

4) El ridículo es el arma más poderosa del hombre.

“Ron Paul es un chalado”, “Los partidarios del oro están locos”, “Los constitucionalistas son extremistas marginales”. Es casi imposible rebatir el ridículo sin fundamento porque tiene la intención de ser irracional. Enfurece a la oposición, que entonces reacciona en tu propio beneficio. También funciona como un punto de presión para obligar al enemigo a hacer concesiones.

5) Una táctica no es buena si la gente no obtiene placer al aplicarla.

La popularización del término “Teabaggers” [denominación burlesca para partidarios del grupo político Tea Party en EE.UU., N.d.T.] es un ejemplo clásico; se impuso porque la gente parece creer que es ingenioso y les gusta decirlo. El mantener puntos de conversación simples y divertidos ayuda a que tu lado se mantenga motivado y a que vuestras tácticas se propaguen autónomamente, sin instrucción o aliento.

6) Una táctica que se practica demasiado tiempo se agota.

Ved la regla Nº 5. No os convirtáis en noticias viejas. Si mantenéis frescas vuestras tácticas, es más fácil mantener activa a vuestra agente. No todos los agentes de la desinformación son pagados. Los “idiotas útiles” tienen que ser motivados por otros medios. La desinformación dominante cambia a menudo de velocidad de un método al siguiente y de vuelta.

7) Mantened la presión con diferentes tácticas y acciones, y utilizad todos los eventos del período para vuestros propósitos.

Tratad continuamente de usar algo nuevo para desequilibrar al lado opuesto. Cuando éste domine un tema, atacadlo desde el flanco con algo nuevo. Nunca hay que dar al objetivo la posibilidad de descansar, reagruparse, recuperarse o cambiar de estrategia. Hay que aprovechar los acontecimientos actuales y sesgar sus implicaciones para apoyar vuestra posición. Nunca hay que desperdiciar una buena crisis.

8) La amenaza aterroriza más que la acción misma.

Esto corresponde a la Regla Nº 1. La percepción es realidad. Permitid que el lado opuesto gaste toda su energía a la espera de un escenario insuperable. Las calamitosas posibilidades pueden envenenar fácilmente la mente y llevar a la desmoralización.

9) La ley principal de táctica es el desarrollo de operaciones que mantengan la presión constante sobre el adversario.

El objetivo de esta presión es obligar al lado opuesto a reaccionar y cometer los errores que son necesarios para el éxito final de la campaña.

10) Si impones una negativa lo suficientemente dura y profundamente, se convertirá en lo contrario.

Como instrumentos del activismo de base, las tácticas de Alinsky se han utilizado históricamente (por ejemplo, por movimientos sindicales o especialistas en operaciones clandestinas) para obligar al lado opuesto a reaccionar con violencia contra activistas, lo que lleva a la simpatía popular por la causa de los activistas. Actualmente, movimientos de base y revoluciones falsas (o cooptadas) utilizan esta técnica en debates así como en acciones callejeras planificadas y rebeliones (considerad Siria cómo un ejemplo reciente).

11) El precio de un ataque exitoso es una alternativa constructiva.

No hay que permitir que el enemigo consiga ventajas porque uno se encuentra ante una solución para el problema. Hoy en día, esto se utiliza a menudo de modo ofensivo contra activistas legítimos, como los oponentes a la Reserva Federal. Quejaos de que vuestro oponente solo “señala los problemas”. Exigid que ofrezca no solo “una solución” sino LA solución. Obviamente nadie tiene “la solución”. Cuando no logre producir el milagro que solicitasteis, descartad todo el argumento y todos los hechos que ha presentado como injustificados.

12) Escoged el objetivo, congeladlo y polarizadlo.

Separad la red de apoyo y aislad el objetivo de la simpatía. Los partidarios del lado opuesto se desenmascararán ellos mismos. Atacad a individuos, no a organizaciones o instituciones. Se hiere más rápido a la gente que a las instituciones.

La próxima vez que veáis un debate en MSM, observad cuidadosamente a los expertos y probablemente veréis que muchas, si no todas, las estrategias mencionadas se utilizan frente a algunos individuos ingenuos que tratan de decir la verdad.

Métodos de desinformación en internet

Trolls en Internet, conocidos también como “afiches pagados” o “blogueros pagados” son creciente y abiertamente utilizados tanto por corporaciones privadas como por gobiernos, a menudo con propósitos de mercadeo o de “relaciones públicas” (Obama es tristemente conocido por esta práctica.) El “trolleo” en Internet es por cierto una industria en rápido crecimiento.

Los trolls usan una amplia variedad de estrategias, algunas de las cuales son exclusivas de internet. Éstas son solo unas pocas.

1. Haced comentarios ofensivos para distraer o frustrar: una táctica de Alinsky utilizada para emocionar a la gente, aunque es menos efectiva debido a la naturaleza impersonal de la Web.

2. Preséntate como un partidario de la verdad, luego haz comentarios que desacrediten al movimiento: Hemos visto esto incluso en nuestros propios foros – trolls se presentan como partidarios del Movimiento por la Libertad, luego colocan largas diatribas incoherentes para aparentar ser racistas o dementes. La clave de esta táctica es hacer referencias a argumentos comunes del Movimiento por la Libertad mientras al mismo tiempo se barbotean insensateces, para hacer que argumentos de otra manera válidos parezcan ridículos por asociación. Es sabido que esos “Trolls-troyanos” colocan comentarios que incitan a la violencia – una técnica que obviamente tiene el propósito de justificar las aseveraciones de propagandistas de think-tanks, que pretenden que hay que temer a los constitucionalistas como si fueran potenciales terroristas del interior.

3. Dominio de discusiones: los Trolls se interponen frecuentemente en discusiones productivas en la web a fin de apartarlas de su objetivo y frustrar a los participantes.

4. Respuestas pre-escritas: muchos trolls reciben una lista o base de datos con puntos de conversación previamente planificados, preparados como respuestas generalizadas y engañosas a argumentos honestos. Cuando las colocan, sus palabras suenan extrañamente plásticas y bien ensayadas.

5. Asociación falsa: esto funciona mano a mano con el ítem Nº 2, invocando los estereotipos establecidos por el “Troll-troyano”. Por ejemplo, calificar a los que se oponen a la Reserva Federal” de “teóricos conspirativos” o “lunáticos”; asociando deliberadamente a los movimientos antiglobalistas con racistas y terroristas internos; mediante connotaciones inherentemente negativas; y utilizando asociaciones falsas para provocar prejuicios y disuadir a la gente de examinar objetivamente la evidencia.

6. Moderación falsa: pretendiendo ser la “voz de la razón” en una discusión con partes obvias y definidas en un intento de alejar a la gente de lo que es evidentemente verídico hacia una “área gris”, en la cual la verdad se hace “relativa”.

7. Argumentos de testaferro: una técnica muy común. Aunque no lo haga, el troll acusará al lado opuesto de suscribir un cierto punto de vista y después ataca ese punto de vista. O el troll pone palabras en la boca del lado contrario y luego rechaza esas palabras específicas.

A veces estas estrategias son utilizadas por gente común y corriente con serios problemas de personalidad. Sin embargo, si se ve a alguien que utiliza frecuentemente estas tácticas, o utiliza muchas de ellas al mismo tiempo, se puede estar ante un troll de internet pagado.

Detener la desinformación

La mejor manera de desarmar a los agentes de la desinformación es conocer integralmente sus métodos. Esto nos capacita para señalar exactamente lo que están haciendo en el instante en que tratan de hacerlo. La denuncia inmediata de una táctica de desinformación mientras se está utilizando es altamente destructiva para el usuario. Hace que parezcan estúpidos, deshonestos y débiles incluso por intentarlo. Los trolls de Internet en especial no saben cómo enfrentar el hecho de que sus métodos sean desenmascarados directamente frente a sus ojos y generalmente abandonan el debate cuando ocurre.

La verdad es preciosa. Es una lástima que haya tantas personas en nuestra sociedad que perdido el respeto por ella; personas que han vendido su conciencia y su alma por recompensas financieras temporales mientras sacrifican la estabilidad y el equilibrio del resto del país al hacerlo.

La psique humana vive del aire de la verdad. Sin ella, la humanidad no puede sobrevivir. Sin ella, la especie colapsará a falta de sustento intelectual y emocional.

La desinformación no solo amenaza nuestra visión del funcionamiento de nuestro mundo, nos hace vulnerables al miedo, al malentendido y la duda, cosas todas ellas que llevan a su destrucción. Puede llevar a buenas personas a cometer terribles atrocidades contra otros o incluso contra sí mismas. Sin un esfuerzo concertado y organizado por neutralizar las mentiras producidas en masa, el futuro ciertamente será frío y sombrío.

Contacto: brandon@alt-market.com

Este artículo se publicó originalmente en Alt-Market

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article32163.htm

Preguntario, Jairo Aníbal Niño

Jairo Aníbal Niño

Preguntario

0 Usted – 1 Lección – 2 ¿Qué es el gato? –
3 ¿Qué es el río? – 4 ¿Qué es la gaviota? –
5 ¿Qué es la tristeza? – 6 Conejos –
7 Vista – 8 ¿Qué es el mar? –
9 ¿Si los enamorados vivieran en la luna?
10 ¿Qué es el Silencio? – 11 ¿Qué fue primero?
12 ¿Porqué las jirafas tienen el cuello tan largo?
13 ¿Qué es el búho? –
14 ¿Cómo se pasa al otro lado del espejo?
15 ¿Qué es la despedida? – 16 La Gioconda

0

USTED

Usted
que es una persona adulta
– y por lo tanto-
sensata, madura, razonable,
con una gran experiencia
y que sabe muchas cosas,
¿qué quiere ser cuando sea niño?

1

LECCION

-Paula, ¿usted sabe qué es es una oveja?
-Sí. La oveja es una nube con paticas.

2

¿QUÉ ES EL GATO?

El gato
es una gota
de tigre.

3

¿QUÉ ES EL RÍO ?

El río
es un barco
que se derrritió.

4

¿QUÉ ES LA GAVIOTA?

La gaviota
es un barquito de papel
que aprendió a volar.

5

¿ QUÉ ES LA TRISTEZA?

La tristeza
es un ajedrecista
que siempre juega
con las piezas grises.

6

CONEJOS

El hombre que todos los días
soñaba con conejos
abrió las alas de la ventana
y atisbó el aire seco de la noche.
Se desnudó lentamente
se metió entre las sábanas
como una criatura que se sumerge
en un pozo de hierba
y lloró largamente
porque en la radio habían anunciado
la destrucción total de la cosecha de zanahorias.

7

VISTA

Los cerros
tienen un color
de música dorada.
Una niña ciega
camina erguida y con pies sabios.
Su bastón es un pájaro blanco
revoloteando en su jaula de sombras.
Los cerros suenan a crepúsculo
y la ciega no se pierde de vista.

8

¿ QUÉ ES EL MAR?

Para el pez volador
el mar es una isla
rodeada de tierra por todas partes.

9

¿SI LOS ENAMORADOS VIVIERAN EN LA LUNA?

Si los enamorados vivieran en la luna
en noches de tierra llena
– cogidos de la mano-
contemplarían el océano azul de nuestro planeta
y lo verían lleno de estrellas de mar.

10

¿QUÉ ES EL SILENCIO?

El silencio son seis cuerdas sin guitarra.

11

¿ QUÉ FUE PRIMERO?

¿ Qué fue primero,
el huevo o la gallina?
Primero fue el pollito.

12

¿PORQUÉ LAS JIRAFAS TIENEN EL CUELLO TAN LARGO?

Las jirafas tienen el cuello tan largo
porque necesitan mordisquear las altas hojas de los árboles
para tener la ilusión de que se alimentan de ventanas.

13

¿QUÉ ES EL BUHO?

Albenázar Pantoja, eminente biólogo de Cartagena de Indias,
descubrió que el búho, simplemente es un gato al que le crecieron los ojos.

En unos papeles encontrados en su laboratorio y que estaban semidevorados por las polillas, aclara el asunto de las alas. Allí consigna
que gracias a su tesón y a su preocupación por el estudio de los búhos,
en alguna parte de la noche le fue dado el privilegio de contemplar el misterioso vuelo de los gatos.

14

¿CÓMO SE PASA AL OTRO LADO DEL ESPEJO?

Para pasar al otro lado del espejo, se necesita del valor temerario
de un niño de siete años, de su facultad para convertir el azul en quetzal
y la nube en garza. El sabe que tiene que ascender por la vertiente más peligrosa del espejo, trepar cuidadosamente para no tropezar con el brillo, afianzar con firmeza el pie para evitar hundirse en la garganta de los
reflejos, y eludir el encuentro cegador con los ojos de su doble. Entonces llegará a la cúspide y pasará al resplandor del otro lado, descendiendo
por la parte oscura de la luna.

15

¿QUÉ ES LA DESPEDIDA?

La despedida es una mano
que es un pañuelo
que es el corazón
y la distancia.

La despedida es una mano
que es un pañuelo
que es una mano
en el corazón
de la distancia.

16

LA GIOCONDA

Una vez en Barranquilla existió un hombre que dedicó su vida a
estudiar el fenómeno de la sonrisa de la Gioconda.

Luego de muchos años de estudio e investigaciones, descubrió que Leonardo no pintó sobre el rostro de la mujer ninguna sonrisa. De su pincel surgió un rostro adusto con ojos del dulce color de las nubes del vino. Es el espectador quien al mirarla y quererla sonríe primero. Ella lo hace después.

Duele Siria: Guerra de mentiras e hipocresía, de Robert Fisk

“Duele Siria: Guerra de mentiras e hipocresía”, de Robert Fisk

¿Se habrá visto en Medio Oriente una guerra en la que impere semejante hipocresía? ¿Una guerra de tal cobardía, moralidad malvada, con tan falsa retórica y vergüenza pública? No hablo de las víctimas físicas de la tragedia en Siria. Me refiero a las mentiras y mendacidad de nuestros gobernantes y nuestra opinión pública –tanto en Oriente como en Occidente– en ambos casos, dignas de risotadas: no son sino una horrible pantomima más propia de una sátira de Swift que de Tolstoi o Shakespeare.

Mientras Qatar y Arabia Saudita arman y financian a los rebeldes sirios para derrocar la dictadura alawita-baazista-chiíta de Bashar Assad, Washington no pronuncia ni una crítica contra estas naciones. El presidente Barack Obama y su secretaria de Estado Hillary Clinton dicen que quieren democracia para Siria, pero Qatar es una autocracia y Arabia Saudita está entre los más perniciosos califatos dictatoriales del mundo árabe. Los gobernantes de ambos estados heredan el poder de sus familias, igual que lo hizo Bashar, y Arabia Saudita es aliada de los opositores salafistas waabitas de Siria de la misma forma en que fue un ferviente defensor del Talibán medieval durante las épocas oscurantistas de Afganistán.

Ciertamente, 15 de los 19 secuestradores y asesinos en masa del 11 de septiembre de 2001 eran sauditas, razón por la cual, desde luego, bombardeamos Afganistán. Los sauditas reprimen a su minoría chiíta de la misma forma en que hoy desean destruir a la minoría alawita- chiíta de Siria. ¿Y así creemos que Arabia Saudita quiere democracia para Siria?

Después tenemos al Hezbolá chiíta, milicia-partido en Líbano, mano derecha chiíta de Irán y simpatizante del régimen de Bashar Assad. Durante 30 años Hezbolá ha defendido a los chiítas oprimidos del sur de Líbano contra las agresiones de Israel. Se han presentado como defensores de los derechos de los palestinos en Cisjordania y Gaza, pero ahora que enfrentan el lento colapso de su inescrupuloso aliado en Siria les robaron la lengua. Ni ellos ni su principesco líder, Sayed Hassan Nasrallah, han dicho palabra sobre las violaciones y asesinatos masivos de sirios a manos de los soldados de Bashar y la milicia shabiha.

Tenemos también a los héroes de Estados Unidos: la Clinton, el secretario de Defensa, Leon Panetta, y el mismo Obama. Clinton lanzó una enérgica advertencia a Assad. Panetta, el mismo que mintió repetidamente a las últimas fuerzas estadounidenses en Irak con el viejo cuento sobre el nexo entre Saddam y el 9/11, anuncia que las cosas se precipitan y están fuera de control en Siria. Esta ha sido la situación durante al menos seis meses. ¿Recién se está dando cuenta? Obama dijo la semana pasada que dado el arsenal de armas nucleares que tiene el régimen, seguiremos dejándole claro a Assad que el mundo lo está observando.

Ahora bien, ¿no fue un periodicucho llamado El Águila Siberiana el que, temeroso de lo que Rusia pudiera hacer en China, declaró que estaba observando al zar de Rusia? Ahora llegó el turno de Obama de enfatizar la ínfima influencia que él tiene en los conflictos del mundo. Bashar Assad debe estar temblando de terror dentro de sus botas.

¿En realidad querrá la administración estadounidense abrir los archivos de las atrocidades de Bashar Assad para verlos a plena luz? Hace pocos años el gobierno de Bush enviaba musulmanes a Damasco para que los torturadores de Bashar Assad les arrancara las uñas para obtener información, los mantenía presos por pedido de Washington en el mismo agujero infernal que los rebeldes hicieron volar en pedazos la semana pasada. Las embajadas occidentales, con mucho rigor, enviaban a estos torturadores preguntas para hacer los interrogatorios a las víctimas. Assad, ustedes saben, era nuestro bebé.

Está además esa nación vecina que nos debe tanta gratitud: Irak. La semana pasada se perpetraron en un día 29 ataques con bomba en 19 ciudades, con saldo de 111 civiles muertos y 235 heridos. El mismo día, el baño de sangre sirio se consumó con más o menos el mismo número de bajas inocentes. Pero Irak ya está muy abajo, en la plana en que se da prioridad a Siria; bajo el doblez, como decimos los periodistas, porque, desde luego, le dimos su libertad a Irak. Una democracia Jefersoniana, etcétera, etcétera. ¿No es cierto? Así que esta matanza ocurrida al este de Siria no tuvo mucho impacto, ¿verdad? Nada de lo que hicimos en 2003 tiene que ver con el actual sufrimiento en Irak, ¿correcto?

Y hablando de periodismo, ¿quién en el noticiero World News de la BBC decidió que los preparativos para los olímpicos debían tener precedencia sobre los abusos en Siria toda la semana pasada? Era natural que los diarios británicos y la BBC inglesa abrieran con la noticia local de las Olimpiadas, pero es una decisión lamentable que la emisión mundial de la BBC diera mayor importancia al paso de la llama olímpica que a los niños muertos en Siria, incluso cuando cuentan con un valiente reportero que envía sus despachos desde Alepo.

En el siguiente rubro incluyo a nosotros, los amados liberales que velozmente atiborramos las calles de Londres para protestar por las matanzas israelíes de palestinos, con mucha razón, por supuesto. Cuando nuestros líderes políticos se complacen en condenar a los árabes por sus salvajadas, pero son demasiado tímidos para decir una palabra de tibia crítica cuando el ejército israelí comete crímenes contra la humanidad, o bien observa cómo sus aliados hacen lo mismo en Líbano, la gente común debe recordar al mundo que no son tan cobardes como sus políticos. Pero cuando el conteo de muertes en Siria alcance 15 mil o 19 mil, tal vez 14 veces el número de fatalidades resultantes del feroz ataque de Israel contra Gaza en 2008 y 2009, con la salvedad de los sirios expatriados, apenas y un solo manifestante sale a la calle a condenar estos crímenes contra la humanidad.

Las atrocidades de Israel no han tenido esta magnitud desde 1948. Con razón o sin ella, el mensaje que enviamos es simple: exigimos justicia y el derecho a la vida para los árabes que son víctimas de matanzas cometidas por Occidente y sus aliados israelíes, pero no nos importa cuando están siendo asesinados por otros árabes.

Todo este tiempo nos olvidamos de la gran verdad: que todo esto es un intento por aplastar a la dictadura siria, no por nuestro amor a los sirios ni por nuestro odio para nuestro otrora amigo Bashar Assad, ni por nuestra indignación contra Rusia, cuyo lugar en el templo dedicado a los hipócritas está claro cuando vemos cómo reacciona a todos los pequeños Stalingrados que hay por toda Siria.

No, todo esto tiene que ver con Irán y nuestro deseo de destruir a la república islámica y sus infernales planes nucleares –si es que existen–, lo cual no tiene nada que ver con los derechos humanos o con el derecho a la vida o la muerte de los bebés sirios. Quelle horreur!

Traducción: Gabriela Fonseca
en La Jornada, 29 de julio, 2012