Así se forjó el futuro: la “agenda educativa” uruguaya

Así se forjó el futuro
Soledad Platero Puig

4 T

La expresión “agenda educativa” es, de por sí, contundente: transmite la idea de que no hay tiempo que perder y de que hace falta ser resolutivo. Y claro, es fácil imaginar que los integrantes de las cámaras (Asociación Rural, Cámara de Industrias, Cámara Mercantil, Cámara de Comercio y Servicios y Federación Rural) son, seguramente, personas ejecutivas, decididas e influyentes, de esas que “instalan en la agenda” los puntos que marcarán el ritmo del país. Por eso, tal vez, se insistió tanto en la necesidad de alcanzar un “acuerdo político” que garantice que las resoluciones alcanzadas (cualesquiera que sean) serán respetadas por cualquier gobierno que tenga a cargo la conducción de los destinos nacionales en los próximos diez años. Porque una cosa es poner los temas sobre la mesa y otra muy distinta es que las cosas se hagan. Sobre todo cuando hay tanto irresponsable trancando el desarrollo.

La agenda educativa preocupa a las cámaras (las mismas “cinco cámaras” que no hace mucho se quejaron por la falta de competitividad del país y reclamaron bajar el gasto social y frenar los aumentos de salarios), así que, tal como dijo Diego Balestra al comienzo del encuentro, lanzaron su convocatoria movidas por “la legítima defensa” de sus “intereses comunes”. Porque la cuestión educativa, además de afectar a la sociedad, “impacta en la productividad y la competitividad”. Y ahí sí que te quiero ver.

Previsiblemente, el tono general de la cosa fue del tipo “más vale ser rico y sano que pobre y enfermo”. Se habló de la importancia de que el docente tenga un buen enganche con el alumno, se dijo que hay que armonizar contenidos globales y localizados (“mirada universal con aterrizaje local” fue la imagen elegida por Renato Opertti, invitado de honor) y que hay que dar “formación en valores”. Se insistió en que hay que mirar a la educación como sistema y en que lo importante es que los alumnos manejen una diversidad de recursos para “enfrentar desafíos de la vida cotidiana”. Educar, según parece, es capacitar para actuar competentemente en la vida (o “generar actuares competentes”, para citar con más precisión).

Atrás quedaron los días en que la educación se proponía transformar a un individuo en un sujeto (es decir, en alguien con conciencia de sí, con autorreflexión y con sentido crítico). Lo importante ahora es que desde el nivel inicial y hasta la puerta de la educación terciaria los individuos desarrollen competencias que les faciliten revolverse mejor y con más eficacia en el mundo que les tocó habitar. Tal vez por eso no faltó, en este evento, la mención al territorio. El asunto, mentado así, al barrer, podrá parecer un tanto evanescente, pero en cuanto se lo aterriza cobra sentido: en la cuenca lechera, por ejemplo, no estaría mal que los estudiantes adquirieran actuares competentes en lechería.

Nada de esto es nuevo. Hace un buen tiempo ya que oímos decir que la vieja escuela contenidista y afrancesada ya no sirve, que lo importante es que la educación se acompase a las necesidades de la producción y que lo más valioso que un joven puede aprender es a animarse. Educar es fomentar la innovación y hacer nacer al emprendedor que todos llevamos dentro.

Observaba con inteligencia el maestro Juan Pedro Mir (el único de los integrantes de su panel que no se valió de una presentación en power-point para hacerse entender) que los colegios privados se parecen cada vez más a proveedores de servicios que compiten en el mercado ofreciendo sus paquetes compuestos por más horas de clase, actividad deportiva, expresión plástica, varios idiomas e instalaciones apropiadas y acogedoras. Y lo peor, decía, es que la escuela pública parece esforzarse en copiar ese modelo de “prestación de servicios”, así que se orienta a brindar, por ejemplo, merienda saludable y atención odontológica.

Si el gran desafío de la enseñanza pública fue, hace tiempo, impartir conocimiento y hacer posible la integración social, hoy la demanda (en una cultura que cada vez más tiende a que los individuos se comporten como usuarios o clientes y menos como ciudadanos o sujetos políticos) parece torcer el rumbo hacia la salida laboral y la productividad. Atrás quedaron los soñadores tiempos de la vocación, la sed de saber, la curiosidad por lo desconocido, el deseo del Otro. Vivimos la era de las competencias y los formatos dinámicos, la transversalidad y el manejo apropiado de las nuevas tecnologías.

Entre tanto bla bla, sin embargo, es posible despejar algunas incógnitas. La primera es que tanto los empresarios (representados por las cámaras) como los expertos en educación de los partidos de oposición demandan del Ejecutivo el ejercicio del liderazgo, de tal suerte que se pueda confiar en que un acuerdo político del más alto nivel no se vaya a topar con la tozudez de los docentes y la prepotencia de los sindicatos. La otra cosa que parece clara es que vamos hacia la autonomía de los centros. También parecería que debemos adentrarnos en un modelo que propicie un largo ciclo educativo que arranque en la educación inicial y se prolongue hasta las puertas de la educación terciaria. Y todo eso debería asegurarnos que nos encaminamos hacia la excelencia educativa (sea esto lo que sea).

La batalla por los niños y jóvenes nunca ha sido tan cruda como ahora. Transformados desde antes de empezar la guardería en la mano de obra del futuro, la enseñanza tiene por delante el desafío de convencerlos desde chiquitos de que hay que adaptarse, buscarse la vida y ser innovador. Ya nadie parece esperar de la educación una función emancipadora. Se hace difícil, con ese panorama, mantener la esperanza en que la educación impedirá, llegado el caso, que Auschwitz se repita.

*Publicado en Caras y Caretas el jueves 29 de mayo de 2014

Anuncios

Un pensamiento en “Así se forjó el futuro: la “agenda educativa” uruguaya

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s