La fiesta de la guerra: reflexiones desde Israel

La fiesta de la guerra

Uriel Kon, arquitecto argentino de origen judío que vive en Israel.

bici

Cafe al mediodia. No poder mirarlos a la cara. Al no poder mirarlos a la cara no queda otra que mirar los diarios. Digo mirar los diarios ya que su lectura es un acto imposible: ritual de autoinmolacion orgullosa o de autoapiadamiento patologico. Tanto Los diarios, como los sitios israelies en la web, no suelen ofrecer un espectaculo visual atractivo, salvo el gustito por el horror. Entornar la mirada, encontrar un hueco en las hojas de los diarios con espacio adonde posar la mirada, para evitar mirarlos a la cara.

Si mi mirada captase por equivocacion las imágenes impresas, veria fotos de soldados, o “heroes” como ellos los llaman. Madres de soldados pertenecientes a un mismo regimiento militar fundidas en un abrazo. Propagandas de supermercados solidarizados con el ataque, que con signos de admiracion y un tamaño exagerado en las letras, ofrecen ofertas de guerra. Un cantante pop – que durante los noventa tuvo un hit que llamaba a la paz tambien cantado por Leon Gieco en Hebreo, ahora “abraza a los soldados”. Mi mirada hace foco y lee que dicho cantante dice que “no es tiempo para derechas e izquierdas” agregando que “hay que arreglar las grietas en el pueblo” refiriendose exclusivamente al pueblo israeli.

Se nos insta a Unirnos en la guerra, a fundirnos en abrazos, como el de las madres que envian a sus hijos ciegamente a atacar, o como dicen ellos, “a defender”. Porque esta – como todas – es una guerra de supervivencia.

No queda otra que leer por arriba, que por ejemplo, “debemos atacar cuanto más, hasta que el tic tac del reloj internacional anuncie (generalmente pasados los mil muertos) que el gran reality show israeli de bombardeos y asesinatos debe atenuarse. Como durante durante las guerras anteriores, el alto el fuego es un momento de gran desidia para esta sociedad: nunca se ha matado lo suficiente. Incluso muchos habitantes de las ciudades atacadas con misiles, dicen preferir sufrir, “pero que esta vez se llegue al final”. Lastima si para el fuego! la proxima habra que matar más y mejor.

Se oye en las calles perlitas como “enseñarles”, “cortarles el agua y la luz”, “prohibir la entrada de harina”, todo esto junto a los ya clásicos triturar, aplastar, demoler todo, tranformar Gaza en un parque, no parar. O como suele decir de si mismo el ejercito israelí: pelear “con una flor en el cañon”. Tal es el caso, que el asesinato moral, o el asesinato “florido” israeli no tarda en ser olvidado.

Paso las páginas del diario. Foto y entrevista a soldado herido que vuelve al frente, para ganar. Miro el ipad: conocidos de facebook ponderan a la infanteria y a las mujeres que esperan a los combatientes en casa. La compañia aerea El-Al anuncia en una solicitada de página entera que “siempre estuvo y estará con el pueblo”, asi como “saluda militarmente a los soldados que se sacrifican para cuidar el hogar”. La ONU es condenada por investigar supuestos crímenes de guerra. Reportajes a madres y esposas que acaban de perder a sus hombres por la patria. Alegatos decorados en primera persona narrando la “limpieza ejemplar” en el estilo de guerra israelí.
Redunda la metafora odontológica: la operación en gaza es “un tratamiento de conducto a fondo”. Sigo mirando: reportaje a madre que manda a mellizos a la guerra. Su primera guerra. Cantantes que se solidarizan yendo a cantar al sur: uno de ellos fue fotografiado besando el escudo de un regimiento. A un costado de la página: soldado reservista abandonando la guerra por un momento, para concurrir al casamiento de su hija. Foto de pajarito posado en la gorra de un soldado sonriente.

Ni una sola palabra sobre la masacre perpetrada en Gaza. Ni una sola palabra sobre el pueblo palestino. La masacre es tan solo una idea conceptual, un dato abstracto y sin rostro. Si algún apartado en el diario informase el numero de victimas “muertas”, nunca asesinadas, diria que “fuentes informan” casi como un mensaje apócrifo y dudoso. En casos de muerte local, esta es enunciada como hecho consumado, narrado polifónicamente para el disfrute de la gente, como dolorosa sinfonía guerrera con final en tono de andante.

Llego a la prensa más exquisita: “israel hoy”, el diario gratuito de extrema derecha que es leido por 700 mil personas, el diario mas leido del pais. Primera plana: “Israel la linda”, la gente dona masivamente a los niños soldado del frente. Mas abajo “Israel menos linda: suben drásticamente los precios de los vuelos”. Leo: “Todo el pueblo, una sola familia”, “Israel la linda y la fuerte”, “Continuar hasta conseguir el objetivo”, “Soldado se niega a descansar: estare con mis amigos tanto en el agua como en el fuego”. Oh, lirismo de guerra. Ahora leo otro titulo: “Agujeros en el corazón”.

Sigo: “En la guerra no hay empate: o ellos o nosotros”. “Solidaridad: Viejos heridos de guerra visitan a los nuevos”. “A soldado enrolado le nace hija” y se lo ve sonriendo con el uniforme sosteniendo a su beba. El ministro de educación bendice a los egresados del secundario camino al enrolamiento”. Ofertas 2+1 por la guerra. 1+1 para el pueblo. 4 y uno gratis por las madres sacrificadas. “Se acerca la hora de la verdad”. Modelo dice “prohibido que el corazón se acobarde”. Crucigrama, hoja de futbol y fin. Pero antes del cerrar el diario salta a la vista el horror: la cara del ministro de relaciones exteriores Avigdor Lieberman. Para posibles lectores argentinos que no lo conozcan, se trata de un individuo que por sus ideas y ridiculez recuerda a Alejandro Biondini, el pintoresco payaso neonazi porteño, siempre irrisorio en la influencia de sus ideas en la gente. Aqui Alejandro Biondini es ministro y llama a boicotear a los Arabes israelies que piden manifestarse por el alto el fuego.

Cierro el diario, la gente esta almorzando, levanto la vista y alguien dice: “la guerra me da apetito”. El pensamiento se dispara por efecto de la dispersión de mi mirada. Por unos segundos recuerdo al amigo de Facebook que me agredio a insultos por la calle, hace tres dias. Andate a Gaza, traidor del Hamas. Recuerdo a la presentadora de televisión despedida por manifestarse contra la guerra, luego de lo cual se retractó. Recuerdo a los empleados arabes de Mc Donald’s agredidos. Recuerdo a la palestina echada del tranvia de Jerusalen hace unos dias. Recuerdo pintadas de Muerte a los arabes, los carteles en las avenidas anunciando en letras rojas y negras “fuertes en la retaguardia, decididos en el frente”. Recuerdo el cartel colgado por un intendente de una ciudad: “entrarles hasta su madre”. Lo comparo mentalmente con el apoyo ciego y peligroso a Israel por parte de muchos individuos en las comunidades judias del mundo, que engañados, coimeados y pervertidos durante los viajes gratis de adoctrinamiento a Israel, bajo el nombre escandaloso de “Bithright”, vuelven convertidos en proselitistas sionistas – jovenes con derecho a emigracion directa a israel, cuando a su vez, Israel niega derechos basicos a 4 millones de personas nacidas aqui mismo. Birthright: los que te señalan adonde dirigir tu mirada, los que presentan mascotas beduinas, mini circos de arabes sionistas, los que te señalan las hermosas murallas de la ciudad vieja de jerusalen tapando el paisaje del lado derecho, el de la muralla construida para aislar palestinos y anular su libre tránsito.

Me reconforto un momento pensando en las decenas de mensajes de apoyo recibidos luego de mi carta anterior, gente diciendo que mi texto ayudaba a combatir el antisemitismo al dividir por fin a la doctrina sionismo del judaismo. Gente con familiares en israel diciendo que desde su emigración habian enloquecido en un fanatismo ciego. Gente dándome su apoyo diciendo que no ponian “me gusta” por miedo. Pero por otro lado me inquieté al recordar los mensajes de repudio recibidos en hebreo por mi acto de traición inaudita: criticar hacia afuera, en otro idioma. “La critica hacia adentro!!!” dicen. Pero resulta que adentro no se puede criticar: “no criticar en tiempos de guerra mientras rugen los cañones”. Y en tiempos de no guerra – o sea en tiempos de guerra latente, se puede criticar a la nacion? No, porque la critica nacional en paises antidemocraticos como este es leida como critica personal, segun la ecuación Nacion=Individuo. Ante tales criticas la gran mayoria de los israelies se ofenden, y atacan con la furia de un gorila, en caso de que los gorilas tengan furia.

Repaso la manifestacion contra la guerra en Tel Aviv, hace unos dias, a la que tan solo concurrieran 1000 personas, rodeadas por una contra-manifestacion de derecha y autos tocando bocinas acompañadas de gritos de deseos de muerte a los izquierdistas. Daba lastima que la retorica de la llamada izquierda israeli, imite las formas, el tipo de exclamación y la musica de la derecha sionista. El unico texto leido que a mi gusto valio la pena, pertenecia a dos artistas argentinos: en el, una historia alegorica contra la guerra, narrada por un escritor ficticio inventado por ellos – Joao Delgado. Mire a la izquierda y la gente se impacientaba, muchos de ellos rascandose ya la cabeza: es que en naciones proto fascistas y ultraconservadoras como la israeli, no existe el uso de la ironia y el humor. Es que se relega toda herramienta literaria o retorica que aporte a crear una distancia o perspectiva frente a la vision realista y nacional de las cosas, impuesta por el estado y el ejercito. Es por eso que en las calles de las ciudades israelies multiplicadas e identicas las unas a las otras, o detras de las puertas de las casas multiplicadas segun el modelo de suburbio americano, encontrariamos individuos amargados, hoscos y casi identicos: semi automatas que adoptan el discurso oficial con gran exactitud, utilizando palabras, oraciones e ideas chatarra, prefabricadas en serie para uso de la masa adoctrinada.

Es preciso relajarme, me iba del tema. Que guerra era? Que guerra somos? Da igual. Me tomaria unos vinos, lastima que no pueda ya que el 85 por ciento de los vinos Israelies esten hechos con uvas de colonos delincuentes que exprimen los territorios ocupados. Me iria de caminata a las afueras de Jerusalen, pero podria tropezarme con restos de pueblos palestinos destruidos por israel en 1949. Si manejara automoviles, podria echarme una corridita por la autopista ligera numero seis, pero esta va cortando poblados palestinos para que jamás logren una continuidad territorial. Y como israel no les da derechos para la construccion, cada nueva casa es ilegal. Podria irme al mar entre Jaffa y Tel-aviv, pero estaria pisando Manshia, un barrio arabe destruido por los israelies. Podria ver el atardecer en el barrio de artistas de Yemin Moshe en Jerusalen, pero me conozco, mis ojos seguirian el recorrido del muro de division o “muro de defensa”, ya olvidado por el mundo. Podria viajar a Belen pero es ilegal y tendria que pasar por checkpoints arriesgandome a que los israelies me detengan. Podria viajar en colectivo sin rumbo. Pero es posible que me encontrara con israelies racistas agrediendo a estudiantes de primaria arabes. Podria ir a la ciudad vieja pero me sentiria filmado por miles de cámaras.

Hay pequeños eventos de protesta a los que concurren algunas docenas de gente. Pero hoy en dia me pregunto: tenemos derecho a leer poesia? Tenemos derecho a tomar cervezas o a ir al cine mientras tan cerca nuestro matan a otro pueblo y destruyen sus infraestructuras para la vida?
No se. Me pregunto cuales serian nuestros derechos.

Pienso: soy argentino. Un judio argentino al que le interesa la literatura y el futbol. Me interesa la simple alegria, la tranquilidad ociosa, y la otredad. Me interesa saber si River tiene posibilidades de repatriar a Aimar. Me interesa la novela que esta terminando Pablo Katchadjian. No me interesa la guerra sionista destinada a producir otras guerras. Me interesa el bienestar del pueblo palestino que vendria a ser el bienestar de todos.
Para el israeli promedio, el pacifismo y la simple alegria ociosa son deseos kitsch. Si decis la palabra paz te tildan de inocente.
Se sulfurarian si dijera que pienso en futbol y literatura.

En vez se ocuparme mis cosas, me encuentro jugando al reportero de guerra de medio oriente. Guerra que no es mi guerra, odio que no es mi odio, pasion que no es la mia. En este contexto se hace dificil publicar nuestro proximo libro.

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