Las raíces del terrorismo israelí (Respuesta a Sanguinetti)

Las raíces del terrorismo israelí (Respuesta al ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti)
Marcelo Marchese

Annapolis-nueva-esperanza-Israel-Palestina

Los Estados suelen nuclear a su poblaciones diseñando historias que justifican su maravillosa existencia y sus inigualables virtudes. Siguiendo estas historias inevitablemente encontraremos que EE.UU es la nación más democrática del mundo; que Uruguay, por arte de birlibirloque declara su independencia en 1825 en el documento donde jura su unión a la Argentina “por los vínculos más sagrados que el mundo conoce”); y que Israel es un Estado pacifista que desde su nacimiento se vio arrastrado por los árabes a la guerra.
Si pretendemos analizar la política que lleva adelante un Estado no podemos acudir exclusivamente a su historia oficial, sería como pretender analizar la bondad de los productos de una empresa por su publicidad, o evaluar las virtudes de una señorita desconocida en función de los elogios de su madre. Imaginemos que deseáramos estudiar la historia del robo y masacre de los nativos de las praderas y acudiéramos a los manuales de historia escolar norteamericanos. Esta operación que cualquiera de nosotros juzgaría desde todo punto de vista desaconsejable es practicada por eminentes intelectuales uruguayos con respecto al genocidio en Gaza. Julio María Sanguinetti comienza de esta manera su reciente artículo (1): “En un episodio más de la larga batalla que desde 1948 enfrenta Israel para sobrevivir en medio de Estados árabes que aspiran a su desaparición, la franja de Gaza ha vuelto a transformarse en una llama ardiente”. ¿Por qué el articulista data en 1948 el inicio de este conflicto? Por la astucia de iniciarlo a partir de una decisión internacional, pues a través de la ONU, las principales potencias resuelven la división de Palestina en dos Estados a partir del 15 de mayo de 1948. Los palestinos no aceptaron que esta partición se llevara a cabo en su territorio. Si viniera la ONU y le dijera a usted, lector, que el 55% de su casa se la darían a los sirios que vamos a recibir, ¿aceptaría esta orden entonando loas a la paz o se opondría con uñas y dientes? La actitud que tomaría el amigo lector es la misma que tomaron los palestinos y que tomaría cualquiera que no fuera un imbécil. La lucha palestina comienza con los primeros campesinos desplazados por colonos judíos. Si necesitamos determinar un acontecimiento que originara el actual conflicto, deberíamos viajar a 1901, cuando se crea el Fondo Nacional Judío, cuyo cometido era comprar tierras palestinas, o acaso podríamos remontarnos a 1898, al Primer Congreso Sionista. La creciente inmigración judía a Palestina era vista por los aborígenes con temor (la Historia ha justificado implacablemente que su temor era sumamente justificado). En 1919 la Comisión King-Crane que visitara Siria y Palestina para conocer la opinión de los pobladores respecto a la posibilidad de crear allí un Estado judío, establece que no es posible “crear un Estado Judío sin transgredir gravemente los derechos civiles y religiosos de las colectividades no judías de Palestina”. El informe, lamentablemente, estaba en lo cierto: los aborígenes y los colonos se enfrentaron en tumultos en el año 29, con un saldo de 133 muertos por el lado judío y 166 muertos por el lado árabe. La sistemática pérdida de tierra, amén de la negativa de los colonos a emplear trabajadores aborígenes, lleva a la insurrección palestina de los años 36 al 39, la cual, según conservadoras estimaciones que no comprenden el año 37, arrojó la cifra de 3112 muertos por el lado árabe y 329 muertos por el lado judío. Previo al fatídico 15 de mayo de 1948 los sionistas desarrollaron ciertas actividades terroristas a través de diversas organizaciones macabras. Su objetivo era provocar el éxodo palestino, limpiando el terreno y aterrorizando a la población en operaciones sumamente eficaces realizadas el día 12 de diciembre, el 14 de diciembre, el 20 de diciembre y el 29 de diciembre de 1947, el 19 de enero, el 10 de febrero, el 20 de febrero, el 13 de marzo, el 5 de abril, el 12 de abril, el 16 de abril, el 20 de abril, el 25 de abril, el 28 de abril y el 11 y 12 de julio de 1948. Ésta, con ser asombrosa, no es una lista exhaustiva de las actividades terroristas sionistas en aquellos dos años; agreguemos algunas otras: la noche del 9 de abril de 1948 se perpetra la masacre de la aldea de Deir Yassin. Terminada la operación, las autoridades judías se esfuerzan por impedir una inspección imparcial, mas venciendo esta resistencia, La Cruz Roja descubriría los cadáveres de 254 hombres, mujeres y niños. Tras esta masacre, y respondiendo a un sionista que le pedía su apoyo a la causa, Albert Einstein contestaría: “Cuando una catástrofe real y final caiga sobre nosotros en Palestina, el principal responsable por ésta será Gran Bretaña, y el segundo responsable serán las organizaciones terroristas nacidas desde nuestras propias filas. No me gustaría ver a alguien asociado con esa gente criminal y engañadora”. El 30 de diciembre de 1947, una fuerza conjunta del Palmach y la Brigada Carmel ataca al pueblo de Balad al-Cheikh, masacrando más de 60 palestinos. El 14 de febrero de 1948 el Palmach lleva a cabo una incursión en la aldea de Sasa. Resultado: veinte casas dinamitadas con sus habitantes; más de 60 palestinos asesinados, incluyendo, como siempre, mujeres y niños. El 22 de abril atacan Haiffa poco después de medianoche. Los pobladores huyen aterrorizados, pero son atacados por los puestos de avanzada judíos. Resultado: cien muertos.
Mas hasta aquí hemos analizado junto a Sanguinetti la raíz del conflicto, veamos ahora su causa inmediata: “Todo comenzó con el asesinato de tres jóvenes colonos israelíes, seguido luego de otro de un joven palestino”. ¿En que se basa Sanguinetti para decir esto? En que Israel afirmó que lanzaría misiles apenas confirmó las muertes y los responsables. Tras el secuestro Israel detuvo a cien palestinos y los sometió, suponemos, a un interrogatorio. ¿Qué pueden haber confesado los cien palestinos interrogados? Lo mismo que confesaban las mujeres interrogadas por la Inquisición: que eran brujas y que copulaban en aquelarres con el Diablo de pene helado. Sometido a uno de estos interrogatorios, no bien pasado un minuto, es muy probable que Sanguinetti reconociera que en privado canta en karaoke a grito pelado It’s a Long Way to the Top (If You Wanna Rock ‘n’ Roll) de AC/DC (2). No lo culpemos, cualquiera de nosotros, sometidos a un interrogatorio de esta clase, confesaría cosas peores. Lo único que sabemos a ciencia cierta es que Hamás, que si hace un operativo macabro lo admite orgullosamente, en este caso ha negado cualquier responsabilidad. El periodista alemán Christian Sievers, en declaraciones al programa “Auslands Journal”, de la cadena de televisión alemana ZDF, informó de los resultados de su investigación por la cual el asesino de los jóvenes no sería un palestino, sino un ciudadano judío, cosa bien sabida por las autoridades israelíes. No sabemos si este periodista arribó a la verdad. Sólo sabemos que antes del secuestro y asesinato de estos tres adolescentes judíos, hallaron la muerte dos niños palestinos a manos de un francotirador en la ciudad de Beituna. ¿Por qué no situar ahí la causa inmediata del bombardeo? Porque Israel pretende demostrar que “los otros empezaron”. Acaso algún palestino enloquecido, de Hamás o no, se desquitó en los tres adolescentes a raíz de los dos niños asesinados. Lo seguro es que a Israel presenta los hechos como respondiendo al terrorismo de los otros, aunque su respuesta sea terrorismo del bueno y por centuplicado. El saldo de este terrorismo de Estado es de todos conocido, en las últimas semanas 1800 muertos y más de 9000 heridos que quedarán discapacitados de por vida y odiando a Israel. Mas los responsables, según Israel y Sanguinetti, no son quienes bombardean Gaza y ya aplicaron su plan en tres escuelas de la ONU ¡NO!. Los responsables son la gente de Hamás, pues “¿Alguien ignora que se usa la población civil como escudo y que… ordena no desalojar los lugares que Israel indica como posibles objetivos?” Admito con vergüenza que ignoro si Hamás usa a la población civil como escudo. Ni lo niego ni lo afirmo. Lo único claro es que quienes bombardean escuelas, ambulancias y hospitales aseguran eso y al igual que Albert Einstein, “no me gustaría ver a alguien asociado con esa gente criminal y engañadora”. Hay tres cuestiones que me llevan a conjurar cierta nube de razonable escepticismo sobre la verosimilitud de esta acusación: la primera es que habida cuenta que hablamos del lugar con mayor densidad poblacional del planeta, no debe haber muchos sitios donde uno pueda esconderse, ni siquiera en las escuelas de la ONU. Parece que Israel anuncia dónde arrojará algún misilazo. ¿Y a dónde pretende que huya la gente si allí donde va, por ejemplo una escuela de la ONU, un hospital, un mercado o una playa, también puede caerle un misilazo? Ya murieron, al menos, 3 integrantes de la Cruz Roja, que cuenta además con 77 heridos. La segunda razón es que parece peregrino suponer que Hamás use de escudo las escuelas de la ONU. ¿Está Sanguinetti pretendiendo afirmar que la gente de la ONU, amén de los médicos de los hospitales y los imaginarios salvavidas de las playas, se prestan para las operaciones de Hamás? Es una acusación gravísima. Pero algo más que no cierra. Aparentemente Hamás los obliga a recibir en el pecho los misilazos ¿Esa es la manera a través de la cual gana las elecciones?
Sanguinetti, no satisfecho con las manoseadas cartas que ha arrojado sobre la mesa, nos sorprende con la copia del más común de los lugares repetidos del plagio occidental: “Lo que se juega allí está mucho más allá de Hamas y el propio Israel: es el sistema de valores de nuestra civilización, agredido por los mismos que volaron las Torres Gemelas en Nueva York o la estación de Atocha en Madrid y que ven en el Estado judío apenas la primera muralla defensiva de esa enorme construcción que a lo largo de los siglos hicieron Jerusalem, Atenas y Roma y que se ha llamado históricamente Occidente”. Esta poética frase excluye la responsabilidad de la ultra derecha árabe en diversos atentados y responsabiliza “mucho más allá de Hamas” al mundo árabe todo. Es muy difícil, realmente, poder asir desde algún lugar este esperpento filosófico, pero intentaremos un abordaje. Sanguinetti ya tiene resuelto que los árabes derribaron las Torres Gemelas. Las pruebas que tiene, suponemos, fueron obtenidas a partir de interrogatorios macabros que por diversas causas no han convencido a la tercera parte del público norteamericano, que opina que si los atentados no los realizó el gobierno, al menos no hizo nada por evitarlos. En cuanto a “esa enorme construcción que se ha llamado Occidente”, se ha construido en constante mixtura con Oriente de tal manera que el aporte de Jerusalem reconoce una poderosa herencia de Babilonia y poco tendríamos de los griegos sin los árabes. Toda aquella “enorme construcción que hicieron Atenas y Roma” se erigió sobre la base del trabajo esclavo de enemigos vencidos que “esa enorme construcción” consideraba inferiores. Con dolor admitimos que el símbolo actual de “esa enorme construcción” es una botella de plástico que arriba a la última de las playas vírgenes.
Veamos, amable lector, “el sistema de valores de nuestra civilización”, precisamente en “la primera muralla defensiva” ante el asedio de los bárbaros. Ya hemos visto que no se sostienen las excusas de Israel, bombardear defensivamente pueblos enteros para aniquilar terroristas, pues el bombardeo y la masacre generalizada generan sufrimiento y terroristas por doquier. ¿Por qué exprofeso se generan terroristas del otro lado? ¿Qué viento impulsa este genocidio?
1- La necesidad de unificar a la población a través de un enemigo común, pues como el propio fundador del sionismo dijera, “una nación es un conjunto de personas… que se mantienen unidas por causa de un enemigo común”. Para lograr esto se necesitan dos cosas: lavarle el cerebro a la población (en esto, con diversos matices, todos los Estados se asemejan); y mantenerla amedrentada a través de una guerra infinita.
2- Habida cuenta que se estimula la guerra y que la población está obligada a vivir una histeria constante, cuando la ultra-ultra derecha acusa a la ultra derecha de connivencia con los árabes, la ultra derecha utiliza el eficaz método de los bombardeos para no perder caudal electoral, algo que sucede muy a menudo en las democracias de “esa enorme construcción que se ha llamado históricamente Occidente”.
3- La apuesta a un desarrollo económico cuyo motor y combustible es un estado de guerra permanente. Para salir de la crisis económica del 2002, el gobierno israelí incrementó un 10,7% el gasto militar y “fomentó la industria de la tecnología diversificándola, pasando de las tecnologías de la información y la comunicación a la seguridad y la vigilancia”. “Como resultado, las exportaciones de Israel en productos y servicios relacionados con el antiterrorismo se incrementaron un 15% en 2006 y se proyecta que crezcan hasta un 20% en 2007, sumando un total de 1.200 millones de US$ anualmente. Las exportaciones de defensa del país en 2006 alcanzaron el récord de 3.400 millones de US$ (en comparación con 1.600 millones de US$ en 1992) haciendo de Israel el cuarto comerciante de armas más grande del mundo, mayor que el Reino Unido”.”La bolsa de valores de Tel Aviv subió en agosto de 2006, el mes de la devastadora guerra con el Líbano. Al final del último cuarto del año, la economía de Israel creció en su conjunto un asombroso 8%, más del triple de la tasa de crecimiento de la economía de EE.UU en el mismo período”. Ésta es la triste realidad, “la clave del crecimiento se basó en el envío de software y de chips informáticos a Los Ángeles y Londres y no de buques de carga pesada a Beirut y Damasco”(3). La industria israelí del armamento exporta actualmente 7,5 mil millones de euros. El lector puede entender cómo funciona este mecanismo: de igual manera que la industria del medicamento se arruinaría desde el momento que curara las enfermedades, una economía que se basa en la excelencia de su lucha contra el terrorismo debe mostrar, de manera propagandística, su eficacia constante en la lucha contra el terrorismo.
Sanguinetti culmina su diatriba con una perdigonada de loables propósitos: “El tema reclama serenidad en el juicio. Pero también hablar claro, para que la verdad pueda tener algún espacio y se discuta sobre hechos y no fantasías, sobre razones y no dogmas, sobre historias comprobables y no imaginarios relatos”. Precisamente “para que la verdad pueda tener algún espacio” necesitamos que nos informe si su partido tiene algún tipo de vínculo con la comunidad sionista en el Uruguay, o eventualmente, si tiene algún vínculo con la comunidad palestina del Chuy. Uno teme que nuestros políticos podrían llegar a manifestar cierta tendencia a apoyar los negocios de sus socios, o al menos de aquellos que financian sus campañas, o en todo caso, a seguirle la corriente a sus electores. No sea cosa que se comportaran como el presidente norteamericano Harry Truman: “Lo siento señores, pero tengo que satisfacer a cientos de miles que están ansiosos de ver el éxito del sionismo. No tengo cientos de miles de árabes entre mis electores”. Esto es hablar como dios manda para la mayor gloria de “el sistema de valores de nuestra civilización”. Proceder de otra manera sería verse impulsado por “una suerte de humanismo bobalicón y frívolo que se orienta hacia el más débil”. Así razona una corriente de nuestra civilización autoconsiderada inteligente, mas a nuestra mente acude una superior definición de inteligencia que nos regalara Jorge Luis Borges. Con las palabras del poeta incomparable que nos abriera las puertas a las maravillas de Oriente y Occidente, nos despedimos a un tiempo de nuestro adversario y del amable lector: “Mi padre era muy inteligente y, como todos los hombres inteligentes, muy bondadoso. Una vez me dijo que me fijara bien en los soldados, en los uniformes, en los cuarteles, en las banderas, en las iglesias, en los sacerdotes y en las carnicerías, ya que todo eso iba a desaparecer y algún día podría contarles a mis hijos que había visto esas cosas. Hasta ahora, desgraciadamente, no se ha cumplido esa profecía”.

(1) ¿Qué es la desproporción? http://www.correodelosviernes.com.uy/Que-es-la-desproporcion.asp
(2) https://www.youtube.com/watch?v=uIXV0cir4-E
(3) Naomi Klein. La doctrina del shock

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8 pensamientos en “Las raíces del terrorismo israelí (Respuesta a Sanguinetti)

  1. Sr. Marchese: Ud comete el mismo error que le aduce al Sr. Sanguinetti respecto del inicio del conflicto entre palestinos e israelíes, haciendo que comience cuando a Ud. le conviene. Como referencia, para que pueda situarse históricamente, e investigue, ya en el año 167 dc, los romanos expulsaron a los judíos de esas tierras para dominar una rebelión y le pusieron el nombre de Palestina (nombre romano). Por el año 1200 ac ya habitaban allí las doce tribus de Israel, junto con filisteos, arameos y demás. Quiere decir que desde hace mucho que los judíos habitaban y compartían esas tierras con los árabes y otros pueblos. El que nunca lograran llevarse en paz no significa que tanto unos como otros no pertenezcan a esas tierras. No podemos modificar la historia a nuestro placer y conveniencias o simpatías. Y el origen del conflicto quizás no sea el reclamo de las partes por el territorio, porque de hecho dentro de Israel conviven pacíficamente. Posiblemente haya que leer los libros religiosos de ambos y entender un poco por donde va la cosa, que escapa a nuestro pensamiento laico y liberal. Saludos

  2. Indudablemente había judíos en Palestina, de igual forma que había en Alemania y Uruguay. En cuanto a la necesidad de fundar un Estado justamente allí, donde desde hacía un muy respetable tiempo que vivían otras personas que manifestaron desde un principio que no aceptaban que se les implantara un Estado que el tiempo demostró ser letal, cito a uno de los tantos judíos no sionistas. Freud responde a una invitación par apoyar al sionismo de esta manera: ” Me hubiera parecido más prudente fundar una patria judía en un suelo históricamente no cargado; en efecto, sé que, para un propósito tan racional, nunca se hubiera podido suscitar la exaltación de las masas ni la cooperación de los ricos. Concedo también, con pesar, que el fanatismo poco realista de nuestros compatriotas tiene su parte de responsabilidad en el despertar del recelo de los árabes. No puedo sentir la menor simpatía por una piedad mal interpretada que hace de un trozo del muro de Herodes una reliquia nacional y, a causa de ella, desafía los sentimientos de los habitantes de la región. Juzgue usted mismo si, con un punto de vista tan crítico, soy la persona que hace falta para cumplir el rol de consolador de un pueblo quebrantado por una esperanza injustificada”.
    Saludos

  3. Me parece que este artículo es un cúmulo de falacias. No soy judía ni musulmana, simplemente como cualquier lector puedo detectar una larga lista de contradicciones e incluso puedo observar los mismos errores que usted le adjudica a sanguinetti.
    Todos los Estados, la conformación de los Estados, son el resultado de violencia y guerras. También el de Israel, pero con ese criterio, Israel no es más genocida que Uruguay, el cual al crear su Estado colonizado por población europea fue partícipe de un genocidio indígena, y lo mismo con TODOS los países de este mundo. Esta llevando este dilema a un nivel que no tiene ninguna virtud práctica. Pues con este criterio habría que abolir todos los Estados del mundo. Ya que si esto crítica a Israel, debe hacerlo con todos los demás Estados, o va a incurrir en los mismos errores que critica a Sanguinetti? No entiendo porque el Estado judío habría de ser juzgado con distinta vara, parecería que usted tiene un motivo personal.
    También Yugoslavia fue partido arbitrariamente. Pero los pueblos de Croacia y Bosnia han aceptado esta partición y no siguen décadas después tirándose bombas, porque el ser humano para vivir en sociedad parte de ciertas convenciones, las cuales debe aceptar. Todos sabiendo que la partición de los Estados es una ficción humana, no algo innato de la naturaleza, optamos por aceptar esos límites, esas fronteras.
    Pero los pueblos musulmanes, a los que usted tanto defiende, siguen optando por la violencia extrema. Y la prueba está en que incluso las veces que Israel les cedió territorio, los musulmanes siguieron atacando.
    El Estado de Israel puede estar haciendo las cosas mal, pero al ver que usted pone en tela de juicio la existencia de Escudos Humanos, queda en evidencia que su opinión es totalmente parcializada.
    Y es evidente que los sistemas de valores de los musulmanes difieren a los occidentales, negar lo obvio es una imbecilidad. Depende de usted juzgarlo de forma etnocentrista. Pero en los países árabes (todos dictaduras a diferencia de Israel – ya que podría pedir por la libertad de todos los árabes y no sólo de los palestinos: en otras zonas de la región también ocurren matanzas con mucha menos prensa, le informo por si no sabe) las personas, y también los niños por si no saben, se atan bombas. El otro día mismo una niña islámica de diez años lo hizo (http://www.clarin.com/mundo/nena-diez-anos-atacante-suicida-Nigeria_0_1184881762.html ). También sabemos que los musulmanes relegan a la mujer a un lugar de privaciones, de servidumbre y de violencia extrema. Y muchas otras diferencias, que a usted le parecen intrascendentes.
    Pues bien, ya que le gustó la estrategia de llevar la situación a nuestro país con el ejemplo de su casa, le pregunto: ¿Que haría si recibe 18.000 cohetes y misiles en los últimos años? – No sé porque se le “olvidó” ese dato, pues más allá de los tres jóvenes israelíes que usted menciona, hay que bancar tanto tiempo está situación y no reaccionar, como usted pretende de Israel.-
    ¿Que haría si sabe que sus vecinos están dispuestos a asesinarlo y si ya ha intentado negociar mil veces y estos siempre siguen atacando? ¿Se quedaría de brazos cruzados sabiendo que la vida de sus hijos corre peligro?
    En este país, en el que la gente habla de tolerancia pero que es sumamente intolerante y racista, en donde la gente quiere bajar la edad de imputabilidad penal y deshacerse de toda persona que moleste (porque seamos sinceros, en este país nunca se le dio espacio al diferente más allá de lo que nos hicieron creer), en este país donde cada vez que juega la selección de futbol una ola de fanatismo y nacionalismo nos inunda, donde se dice “hay que matar a todos los chorros”, no me puedo imaginar que pasaría si tuviéramos vecinos musulmanes que hacen atentados en nuestras ciudades, matando a nuestras familias.
    Seguro que los tan tolerantes uruguayos que se indignan con Israel, se quedarían de brazos cruzados.
    Menos hipocresía señor, y un poco más de cabeza.

  4. Paupérrimo. Pobre Borges citado en manos de este sujeto. Vaya unos días a vivir a Israel, luego vaya a vivir a la franja de Gaza, y luego si, escriba lo que se le cante.
    Que fácil que es para algunos juzgar, la soberbia no sirve de nada. Algún día lo aprenderá (o no).
    Y eso que no tengo la más mínima afinidad con Sanguinetti, pero en este caso, su respuesta fue peor.

  5. Muy agradecido de la amable crítica, incluyendo el tono y la delicadeza. Primero le contesto a Jorge diciendo que no encuentro garantías para viajar a Gaza, habida cuenta que si voy a una playa pudiera ser bombardeado, y si tengo la suerte de ser recogido por una ambulancia pudiera también ser bombardeado y llegado al hospital pudiera darse el caso de ser bombardeado y si me recuperara y me refugiara en una escuela de la ONU pudiera darse el caso de ser bombardeado. Esta gente de Gaza no me ofrece suficientes garantías, ahora, con gusto viajaría a Israel donde todos sabemos que sería muy difícil que un misil me cayera justo encima. Resulta más complejo contestarle a Magdalena pues parte de supuestos. Las preguntas que le haría son ¿cómo supone que yo no condeno el genocidio a los charrúas y minuanes? ¿Cómo sabe que no extiendo la crítica al estado israelí al resto de los Estados? En rigor eso debería deducirse de la atenta lectura de mi primer párrafo. ¿Cómo sabe que no denuncio la masacre en Siria? Con respecto a la masacre en Siria aquí tiene una intervención mía en esta misma página edfilosoficadeluruguay.wordpress.com/2014/03/22/porque-en-uruguay-no-se-generaron-sincretismos-con-la-cultura-aborigen-marcelo-marchese/ y en cuanto al genocidio charrúa http://www.uypress.net/uc_44200_1.html . Ahora bien, me pregunta qué haría si recibiera 18.000 cohetes y misiles. Primero, ¿se refiere a cohetes o misiles? No es lo mismo. Israel tiene misiles, los de Hamás tienen cohetes. Hay una diferencia sustancial. Pero supongamos que soy parte de un grupo de gente que expulsó a otros, masacrándolos, y que luego de bloquearlos y matarlos de hambre recibiera cohetes de aquella gente como respuesta a los misiles que les tire mi gobierno. Lo que yo haría es una revolución, si pudiera, para sacar del gobierno a los gobernantes genocidas. No tiene sentido, Magdalena, odiar el holocausto de la segunda guerra y apoyar fervientemente el holocausto actual. Sospecho que sólo una pésima información puede generar una conducta de esas características y tengo la certeza de que apenas ahonde en la información la encontraremos en las filas de los que aborrecemos este genocidio que responde a viles móviles económicos. Ese día, usted, como Einstein, podrá decir: “No me gustaría ver a alguien asociado con esa gente criminal y engañadora”. Le envío un saludo a usted y a Jorge.

  6. En el himno Israelí solo se nombra a los judíos, eso no nos dice nada sobre el Estado “democrático” de Israel? Es como si el himno uruguayo nombrara a los italianos o a los españoles exclusivamente. No entiendo porque los “judíos” que no son una etnia ni una raza, pues los judíos alemanes se parecen a los alemanes, los judíos de Etiopía a los etiopíes etc, pretenden tener una “patria”, una patria de judíos no de Israelíes. Por qué todos los primer ministros de Israel han sido hasta ahora judíos asquenazis? Yo estoy de acuerdo con un Estado de Israel pero para todos los israelíes. Aunque esto ya sabemos que es imposible el Estado de Israel se pensó y se formó para judíos. Mis amigos uruguayos judíos les aseguro que no quieren para nada irse a vivir a Israel y se sienten uruguayos. No creo tampoco que Woody Allen quiera dejar su Manhattan para mudarse a Israel. Pienso que hasta que no se digan las cosas claras no habrá camino para la reconciliación (si es que todavía existe tal camino): Israel es un país colonizador y los árabes de palestina un pueblo en lucha contra esa colonización. El mundo es observador de la última colonización, que ha durado ya 7 décadas. Ya no es posible ver a Israel como a Israel le gusta ser visto por el mundo: como un pequeño país asediado por árabes hostiles, Israel es la potencia de la zona apoyada por USA y la EU, todos muy buenos muchachos.

  7. ¿Cuántas veces han oído en televisión o han leído en la prensa que la Franja de Gaza es “la zona más densamente poblada del mundo”? Sn embargo, repetir esa afirmación no la hace cierta. Hay partes de Gaza con una alta densidad de población, sobre todo Gaza City, Beit Hanun y Jan Yunis, pero hay otras, entre esas ciudades, donde la densidad es mucho menor. Miren en Google Earth, o en este mapa de densidad de población.
    El hecho de que existan esas zonas poco pobladas en la Franja de Gaza plantea algunas cuestiones importantes desde el punto de vista moral: en primer lugar, ¿por qué los medios no muestran los espacios relativamente abiertos de la Franja? ¿Por qué sólo muestran las ciudades densamente pobladas? Hay varios motivos posibles. En las zonas poco pobladas no hay combates, así que mostrarlas resultaría aburrido. Pero ésa es precisamente la cuestión: mostrar áreas desde que las que Hamás podría estar lanzando cohetes o en las que podría construir túneles, pero donde ha preferido no hacerlo. O quizás la razón por la que los medios no muestran estas zonas es porque Hamás no les deja. Ésa también sería una historia digan de ser contada.
    En segundo lugar, ¿por qué Hamás no emplea las zonas poco pobladas para lanzar desde allí sus cohetes y construir sus túneles? Si lo hiciera, las víctimas civiles palestinas descenderían radicalmente, pero el porcentaje de terroristas muertos aumentaría de manera espectacular.

    LA CRÍTICA FÁCIL, ES MÁS FÁCIL. MIRAR LA COMPLEJIDAD DEL ASUNTO, ES UN POQUITO MÁS DIFICIL.

  8. Todo bien muchos hechos históricos son mencionados y calificados, pero acá en Uruguay para muchos islámicos y no tan fanáticos somos occidente, y por ende enemigos o territorios a conquistar. Pero mas aún a Uruguay( en general para toda Sudamérica) un país laico para ellos es impensable y somos considerados casi animales y estado sin religión y libertad de culto no les entra en la cabeza.
    Supongamos que el conflicto se sigue extendiendo ¿de que lado pelearemos? Respuesta: de occidente.
    1) Vamos a defender nuestro estilo de vida aunque tenga errores,( o que le vamos a decir a nuestras esposas que ahora tienen que andar con la cara tapada, etc.)
    2) No tenemos opción. Pues si te alias con ellos es condición pasarte al Islam, sino eres enemigo.
    En la película Cruzadas, el cruzado que le entrega la ciudad le pregunta a Saladín: ¿cuánto vale Jerusalem? y le contesta: todo, deja pasar unos segundos y a continuación dice: nada.

    Slds.

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