Palabras extraídas del film “Borges para millones”

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“… a veces me siento desdichado y pienso qué te importa todo esto si esto le pasa a un individuo llamado Borges que vivió en Sudamérica en el siglo veinte, hace ya tanto tiempo, qué importa si fué desdichado o si fue feliz, si su siglo ha sido olvidado, si su país ha sido olvidado, qué puede importarme todo esto”

“… si yo pienso en mi memoria… son parte de mi memoria no solo las personas que he querido, las personas que quiero, las ciudades que he recorrido, las ciudades que recuerdo sino también los libros que he leído Yo tuve que contestar la pregunta ¿cuál es el acontecimiento principal de mi vida? Yo diría la biblioteca de mi padre. Yo creo… no he salido nunca de esa biblioteca.”

“…mi padre me dijo, que leyera mucho ante todo. Sobre todo que viera en la lectura no una obligación sino un goce. Creo que la frase de “lectura obligatoria” es un contrasentido. La lectura no es obligatoria, debemos hablar de placer obligatorio ¿por qué? el placer no es obligatorio, el placer es algo que buscamos. La felicidad no es obligatoria, la felicidad la buscamos también. Yo he sido profesor de literatura inglesa durante veinte años en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Y siendo profesor he aconsejado a mis estudiantes, si un libro los aburre dejenlo, no lo lean porque es famoso, no lean un libro porque es moderno, no lo lean porque es antiguo, si un libro es tedioso para ustedes dejenlo, aunque ese libro sea El paraíso perdido (para mí no es tedioso), o El Quijote (para mí tampoco es tedioso), pero si un libro es tedioso para ustedes no lo lean, ese libro no ha sido escrito para ustedes. La lectura ha de ser una forma de la felicidad. De modo que yo aconsejaría, a esos posibles lectores de mi testamento (que no pienso escribir), yo les aconsejaría que leyeran mucho, que no se dejaran asustar por la reputación de los autores. Que leyeran buscando la felicidad personal, un goce personal, es el único modo de leer. Sino caemos en las tristezas, en las bibliografías… de las citas, de fulano, luego un paréntesis, luego dos flechas separadas por un guión, luego por ejemplo una lista de libros de críticos que han escrito sobre ese autor y todo eso es una desdicha. Yo nunca les dí bibliografía a mis alumnos. Les dije no… no lean nada de lo que está escrito sobre fulano de tal. Shakespeare no leyó una línea escrita sobre él y escribió la obra de Shakespeare. Lean los textos de Shakespeare, si Shakespeare les interesa, muy bien. Si Shakespeare les resulta tedioso dejenlo. Shakespeare no ha escrito aún para ustedes. Llegará un día en que Shakespeare será digno de ustedes y ustedes serán dignos de Shakespeare. Pero mientras tanto no hay que apresurar las cosas.”

“… uno es el Borges personal, que en este momento está hablando con ustedes. El otro es el Borges público. Un personaje que me desagrada mucho. El cual suelen hacerle reportajes, suele aparecer en cinematógrafos. Yo no tengo nada que ver con ese Borges. Yo no tengo nada que ver con el Borges oficial. Yo he sido Director de la Biblioteca Nacional, pero eso ya pertenece al Borges íntimo, porque yo la quiero a la biblioteca… pero otros… por ejemplo, el hecho de ser miembro de la Academia Argentina de Letras, el hecho de pertenecer a tal o cual corporación, todo eso pertenece al Borges oficial. Todo eso me toca muy poco, no tiene nada que ver conmigo. Yo soy el Borges íntimo, es decir, creo que no he cambiado de que era niño, salvo que cuando era niño yo no sabía expresarme.”

“… de las opiniones de un escritor o las opiniones de todo hombre son, yo creo, lo más superficial que hay en él. No debe juzgarse a un hombre por sus opiniones. Además, cuando se escribe, uno no escribe con sus opiniones. Uno escribe con todo su pasado, uno escribe con la sangre de sus mayores, uno escribe, posiblemente, con la gravitación de todo el mundo externo. Las opiniones son lo de menos.”

“… el castellano tiene ciertas deficiencias, por ejemplo en ingles usted puede unir verbos y preposiciones. Usted puede decir, por ejemplo, think about…(…) en español usted no puede. Pero el español tiene una ventaja que es la sonoridad del castellano, que es la sonoridad del latín. El español tiene otra desventaja que son los adverbios, que se notan mucho en español. Se notan mucho en la parte mecánica de la palabra. Pero cada idioma es como una serie de leyes de juego que el escritor tiene que aceptar. Y así yo sé… aunque yo preferiría que mi destino hubiera sido otro idioma, mi destino es la lengua castellana. Yo trato de expresarme bien en castellano y sé que esa aventura no es imposible. Sé que hay tantos nombres ilustres que muestran que es posible expresarse (…) pero en castellano uno siempre tiene la impresión de estar luchando con el idioma, pero posiblemente le suceda lo mismo a los escritores en otros idiomas.”

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