Erich Fromm: No es lo mismo tener que ser, amar que poseer.

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Para comprender la diferencia entre los modos de tener y ser de la existencia, usaré como ejemplos dos poemas de contenido similar que el extinto D. T. Suzuki cita en Lectures on Zen Budthism. Uno es el haikai del poeta japonés Basho (1644-1694); el otro poema es de un poeta inglés del siglo XIX, Tennyson. Cada poeta describe una experiencia similar: su reacción ante una flor que ve durante un paseo.

El verso de Tennyson dice así:

Flor en el muro agrietado, te corté de las grietas.Te tomo, con raíces y todo, en la mano. Flor bella… si yo pudiera comprender lo que eres, con raíces y todo la demás, sabría qué es Dios y qué es el hombre.

Traducido al español, el haikai de Basho dice más o menos así:

Cuando miro atentamente ¡veo florecer la nazuna en la cerca!

La diferencia es notable. Tennyson reacciona ante la flor con el deseo de tenerla. La “corta” con “raíces y todo”. Termina haciendo una especulación intelectual sobre la posible utilidad de la flor para comprender la naturaleza de Dios y del hombre, pero la flor muere como resultado de su interés por ella. Tennyson, como lo vemos en su poema, puede compararse con el científico occidental que busca la verdad desmembrando la vida.

La reacción de Basho ante la flor es enteramente distinta. No desea arrancarla, ni aun tocarla. Sólo “la mira atentamente para verla”. Ésta es la descripción de Suzuki: Es probable que Basho paseara por una vereda en el campo cuando advirtió algo casi escondido en una cerca. Al aproximarme más, miró atentamente, y descubrió que sólo era una minúscula planta silvestre, generalmente no advertida por los transeúntes. Es un hecho sencillo, descrito en el poema, y el sentimiento específicamente poético sólo se expresa, quizás, en las dos últimas sílabas con lo que en japonés se denomina kana. Esta partícula, frecuentemente vinculada con el nombre, con el adjetivo o con el adverbio, expresa cierto sentimiento de admiración o elogio, o tristeza o alegría, y a veces puede traducirse apropiadamente con los signos de admiración. Este haikai termina con este sí-no.

Parece que Tennyson, en cambio, necesitaba poseer la flor para comprender a la gente y a la naturaleza, y al tenería, mató a la flor. Basho deseaba ver, y no sólo observar la flor, sino identificarse con ésta y permitirle vivir. La diferencia entre Tennyson y Basho queda plenamente explicada en este poema de Goethe:

Descubrimiento: Me paseaba por el bosque completamente solo, y no pensaba buscar nada. Vi en la sombra una florecilla brillante como las estrellas, como unos henos ojos. Sentí deseo de cortarla, pero me dijo suavemente: ¿deseas que se marchite y muera? la tomé con raíces y todo y la llevé al jardín de una bella casa, y la planté de nuevo en un lugar tranquilo donde ahora ha crecido florece.

Caminando sin ningún propósito, Goethe se siente atraído por una florecilla brillante. Siente el mismo impulso que Tennyson: cortarla, pero a diferencia de Tennyson, Goethe advierte que esto significaría matarla. Para Goethe, la flor está tan viva que le habla; y resuelve el problema en forma diferente de Tennyson o Basho. Toma la flor “con raíces y todo” y la planta de nuevo para no matarla. Goethe se encuentra, por decirlo así, entre Tennyson y Basho. Para él, en el momento crucial, la fuerza de la vida resulta más poderosa que la fuerza de la pura curiosidad intelectual. Huelga decir que en este bello poema Goethe expresa el meollo de su concepto de investigación de la naturaleza.

La relación de Tennyson con la flor es según el modo de tener o poseer: no una posesión material, sino del conocimiento. La relación de Basho y de Goethe con la flor es según el modo de ser, el modo de existencia en que no se tiene nada ni se anhela tener algo, sino que se goza empleando productivamente las facultades, identificándose con el mundo. Goethe, el gran amante de la vida, uno de los más notables enemigos del desmembramiento humano y de la mecanización, en muchos poemas expresó el modo de ser, opuesto al de tener. Su Fausto es una descripción dramática del conflicto entre ser y tener (esto último representado por Mefistófeles) , y en el siguiente poema breve expresa la cualidad de ser con la mayor simplicidad:

La propiedad: Sé que nada me pertenece sino el pensamiento que sin grilletes fluye de mi alma, y todo momento favorable que el destino clemente me permite gozar profundamente.

Cómo la industria del azúcar manipuló a la ciencia para ocultar sus males

Cómo la industria del azúcar manipuló la ciencia de la nutrición
Por ANAHAD O’CONNOR

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La industria del azúcar contrató a un grupo de científicos en los años sesenta para minimizar el vínculo entre el azúcar y las enfermedades cardiacas y convertir a las grasas saturadas en las culpables, según se muestra en documentos históricos recientemente publicados en Estados Unidos.

Los documentos internos de la industria azucarera, descubiertos en 2016 por un investigador en la Universidad de California en San Francisco y publicados en la revista especializada JAMA Internal Medicine, sugieren que cinco décadas de estudios acerca de la relación entre nutrición y enfermedades cardiacas, incluyendo muchas recomendaciones actuales de nutrición, pueden haber estado moldeadas por la industria azucarera durante largo tiempo.

“Fueron capaces de desviar la discusión sobre el azúcar por décadas”, dijo Stanton Glantz, un profesor de medicina de la Universidad de California en San Francisco y autor del artículo de JAMA Internal Medicine.

Los documentos muestran que un grupo comercial llamado Sugar Research Foundation, conocida ahora como la Asociación Azucarera, le pagó a tres investigadores de Harvard el equivalente a 50.000 dólares para publicar en 1967 una revisión de los estudios sobre el azúcar, la grasa y las enfermedades cardiacas. El grupo del azúcar escogió cuidadosamente los estudios que se utilizaron para la revisión y el artículo, publicado en la muy prestigiosa revista New England Journal of Medicine, minimizó el vínculo entre el azúcar y el corazón, y difamó a las grasas saturadas.

A pesar de que el tráfico de influencias develado en los documentos se remonta a casi 50 años, informes más recientes muestran que la industria continúa ejerciendo su influencia en la ciencia de la nutrición.

En el año 2015, un artículo en The New York Times reveló que Coca-Cola había otorgado millones de dólares como financiamiento para investigadores que deseaban minimizar la relación entre las bebidas azucaradas y la obesidad. En junio de 2016, la Associated Press informó que los fabricantes de dulces estaban financiando estudios que aseguraban que los niños que comían dulces tendían a pesar menos que aquellos que no lo hacían.

Los científicos de Harvard y los ejecutivos azucareros con los que colaboraron ya no están vivos. Uno de los científicos que recibió dinero de la industria azucarera era el Dr. Mark Hegsted, quien se convirtió en el director de nutrición del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, donde ayudó a esbozar en 1977 el documento predecesor de las normas alimentarias del gobierno federal. El otro era el Dr. Frederick J. Stare, el jefe del Departamento de Nutrición de Harvard.

La Asociación Azucarera respondió al informe de la revista especializada JAMA con una declaración que afirma que la revisión de 1967 se publicó en una época en que las revistas médicas normalmente no solicitaban a los investigadores que divulgaran sus fuentes de financiamiento. La revista médica The New England Journal of Medicine comenzó a pedir la declaración de patrocinios en 1984.

La industria “debería haber ejercido mayor transparencia en todas sus actividades de investigación”, dijo la Asociación Azucarera. Aun así, defendió la investigación financiada por la industria por desempeñar un papel importante e informativo en el debate científico. Declaró que varias décadas de estudios han concluido que el azúcar “no tiene un papel único como causa de enfermedades cardiacas”.

Las revelaciones son importantes porque el debate sobre los daños relacionados con el azúcar y las grasas saturadas aún continúa, dijo el Dr. Glantz. Durante varias décadas, los funcionarios de la salud animaron a la gente a reducir su ingesta de grasas, lo que ocasionó que mucha gente consumiera alimentos bajos en grasa, pero con alto contenido de azúcar, los cuales son considerados por los expertos ahora como un factor clave para la crisis de obesidad.

“La industria hizo algo muy inteligente, pues las revisiones de estudios, especialmente si logras publicarlas en una revista importante, tiende a marcar la discusión científica general”, dijo.

Marion Nestle, profesor de nutrición, estudios sobre la comida y salud pública en la Universidad de Nueva York, escribió un editorial que complementa el revelador artículo, donde señala que los documentos proporcionaron “evidencia convincente” de que la industria azucarera había iniciado las investigaciones “expresamente con el objeto de exonerar al azúcar como factor de riesgo para desarrollar enfermedades coronarias”.

“Pienso que es terrible”, dijo. “Simplemente nunca vemos ejemplos tan descarados”.

Los documentos muestran que en 1964, John Hickson, un alto ejecutivo de la industria azucarera, discutió un plan con otros miembros de la industria para cambiar la opinión pública “mediante nuestros estudios, información y programas legislativos”.

En aquella época, los estudios habían comenzado a señalar una relación entre dietas altas en azúcar y los altos niveles de enfermedades cardiacas en el país. Al mismo tiempo, otros científicos, entre ellos el famoso fisiólogo Acel Keys, investigaban una teoría rival que establecía que eran las grasas saturadas y el colesterol lo que generaba el mayor riesgo de ocasionar enfermedades del corazón.

Hickson propuso contrarrestar los descubrimientos alarmantes sobre el azúcar con una investigación patrocinada por la industria. “Después podemos publicar los datos y refutar a nuestros detractores”, escribió.

En 1965, Hickson reclutó a los investigadores de Harvard para escribir una revisión que desacreditara los estudios antiazúcar. Les pagó un total de 6500 dólares (que actualmente equivalen a 49.000 dólares). Hickson seleccionó los artículos que tenían que revisar y les aclaró que quería resultados a favor del azúcar.

El Dr. Hegsted de Harvard tranquilizó a los ejecutivos azucareros: “Estamos muy conscientes de su interés particular”, escribió, “y lo cubriremos tan bien como podamos”.

México, el país de los desaparecidos.

En este sexenio,
13 desaparecidos al día
HOMERO CAMPA

Nunca como en los dos primeros años del gobierno de Enrique Peña Nieto han desaparecido más mexicanos en el país: 13 cada día. Uno cada hora con 52 minutos. Y 40% de ellos son jóvenes de entre 15 y 29 años… Dos bases de datos –una elaborada por el gobierno de Felipe Calderón, otra por el de Peña Nieto– arrojan cifras y tendencias estremecedoras en torno a los desaparecidos en México. La maestría en periodismo y asuntos públicos del CIDE y Proceso presentan, con los auspicios de la Fundación Omidyar Network, esta amplia investigación sobre el tema, que está en el centro de la agenda nacional y expone la profunda crisis de justicia y derechos humanos que sufre el país.

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Familiares de personas desaparecidas protestan en la Ciudad de México.
Foto: Eduardo Miranda

Durante los primeros 22 meses del sexenio de Enrique Peña Nieto desaparecieron o se extraviaron 9 mil 384 personas, lo que equivale a 40% de los 23 mil 272 casos de desaparición oficialmente registrados entre enero de 2007 y octubre de 2014. Es decir, cuatro de cada 10 desapariciones en los últimos siete años ocurrieron durante los dos primeros de la actual administración.

Si entre 2007 y 2012, en el sexenio de Felipe Calderón, desaparecieron seis mexicanos al día; entre 2013 y 2014, en el de Peña Nieto, desaparecieron más del doble: 13 al día. Con Calderón se extraviaba o desaparecía un mexicano cada cuatro horas con cinco minutos; con Peña Nieto ello ocurre cada hora con 52 minutos.

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Estas son algunas de las cifras que arroja la base del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) correspondiente al periodo de enero de 2007 a octubre de 2014. Dicha base de datos fue elaborada por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) después de “depurar” una previa: la heredada del gobierno de Calderón y en la cual hay 26 mil 569 casos de personas extraviadas o desaparecidas.

Ambas bases de datos –obtenidas por José Merino, profesor del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y quien las facilitó para la elaboración de este texto– ofrecen información reveladora sobre un tema que a partir de la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero, se ha colocado en el centro de la agenda nacional.

El hecho, ocurrido el pasado 26 de septiembre, sacudió a la sociedad mexicana, y entre otras consecuencias ha vuelto a dar visibilidad a la profunda crisis que el país enfrenta en materia de justicia y derechos humanos.

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Crecimiento exponencial

Las dos bases de datos muestran que a partir de 2007 hubo un crecimiento sostenido de las desapariciones, que alcanzó un pico en 2011. La del gobierno de Calderón indica que ese año desaparecieron o se extraviaron 7 mil 827 personas; la de Peña Nieto señala 3 mil 312 personas. En el primer caso el crecimiento respecto a 2007 fue de 510%; en el segundo, de 429%.

Ambas coinciden en que hubo un descenso en 2012, pero ese año termina el registro por parte de la administración de Calderón (RNPED 2007-2012), mientras el del gobierno de Peña Nieto (RNPED 2007-2014) continúa dos años más y muestra que hubo un nuevo incremento a partir de 2013; 2014 fue el de más desaparecidos o extraviados de los últimos siete años: 4 mil 936 de enero a octubre.

Paradójicamente este aumento de ­desapariciones contrasta con una baja en homicidios dolosos: Según los datos del SNSP en 2014 hubo 14 mil 413 asesinatos, 27% menos que en 2012, último año del gobierno de Calderón. En otras palabras, en el de Peña Nieto son asesinados menos mexicanos pero desaparecen más.

Las dos bases de datos coinciden en que se han extraviado o desaparecido más hombres que mujeres –60% en el registro del gobierno de Calderón; 71% en el de Peña Nieto– y en que la mayoría son jóvenes: 33% de 15 a 29 años, según el RNPED de Calderón; 39.5%, según el de Peña Nieto.

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Un dato que llama la atención de la base de Peña Nieto es que uno de cada 10 desaparecidos (11.3%) es un niño de entre 0 y 4 años.

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La búsqueda de los desaparecidos en Nuevo León.
Foto: Victor Hugo Valdivia

Energía Solar: Uruguay se prepara para el futuro.

Energía Solar: Uruguay se prepara para el futuro.
MARIÁNGEL SOLOMITA

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En el departamenteo de Salto, Uruguay, no todos duermen la siesta. Incluso en Carnaval y con el calor rompiendo termómetros, un grupo de científicos han cumplido con jornadas extensísimas en el Laboratorio de Energía Solar. Tanto, que más de una vez debieron explicar a los encargados de la seguridad que siguen ahí, tan tarde, porque están trabajando. Montar un laboratorio que no tiene un precedente local es una tarea demandante. Más aún si quienes investigan están convencidos de que en algunas décadas la principal fuente de energía de la humanidad será el Sol.

La solar forma parte del paquete de energías renovables que impulsó el ex director nacional de Energía Ramón Méndez en 2005. En los últimos 10 años el país pasó de vivir una pesadilla por su dependencia del petróleo y el gas, a convertirse en el protagonista de un cambio de matriz energética envidiable.

El gasto se redujo en unos 500 millones de dólares —es decir el 40% de su costo habitual— desde que entre el 90% y el 100% de la electricidad consumida proviene de fuentes renovables, en especial de la hidráulica (55%). Entre las energías novedosas, las mejores noticias llegan por parte de la eólica, convertida en la vedette con el 20% del consumo y una larga lista de inversores que vieron un buen negocio en la venta de electricidad al Estado. Le sigue la biomasa con 17%. Y lejos, bien lejos, como un extra en un elenco de celebridades, está la energía solar, con el 1,37%.

Buen futuro.

Sin embargo, figuras políticas con conocimientos científicos como Méndez, Gonzalo Casaravilla y Daniel Martínez miraron con interés el desarrollo de esta fuente, discreta pero con potencial de convertirse en estrella. Si por primera vez ni la sequía ni la lluvia ni el precio del barril nos pisaba los talones, era el momento indicado para comenzar a estudiar el valor del Sol: “Un recurso natural, autóctono, sustentable, que no daña el medio ambiente, limpio y gratuito”, describe Méndez.

Según sus predicciones, así como la hidráulica fue la energía más conveniente del pasado y el presente es de la eólica, “en los próximos 20 años el futuro será de la energía solar”. Las pistas están a la vista: la tecnología se viene desarrollando rápidamente, lo que hará que la construcción de los paneles reduzca sus altos costos y los privados empiecen a verla como una inversión tan atractiva como los molinos de viento.

Es solo cuestión de tiempo, dice confiado: “El costo de la energía solar fotovoltaica se reduce 20% cada año. A este ritmo, va a tener un precio más conveniente que cualquier otra, incluso la eólica, que es la más barata. Otra ventaja es que no necesita mantenimiento”. Méndez asegura que el país tiene que estar listo para actuar cuando estos costos lleguen.

Con este paisaje en el horizonte, se hacía urgente preparar un equipo capacitado para medir el recurso y estudiar sus potencialidades de uso eléctrico y térmico, y testear las tecnologías derivadas. Es que antes de que el doctor en Física Gonzalo Abal y colaboradores de la Facultad de Ingeniería hicieran el primer Mapa Solar en 2009, para definir la distribución espacial de la radiación solar promedio en el territorio, nunca se había respondido a la pregunta de qué tanto se podía esperar de nuestro Sol.

Abal, algo así como el padre de este laboratorio, dice que esta ausencia de información es tan grave como ignorar si hay petróleo o minas de oro.

El resultado auspicioso que arrojó ese estudio generó que en 2013 UTE realizara el primer llamado a licitación para construir parques solares. Se comprometió a comprar electricidad a un precio fijo durante las próximos dos décadas. El año pasado pagó US$ 68 por MWh, casi US$ 10 más que la eólica. Además, se aprobó una ley para fomentar la multiplicación de plantas eléctricas a través de exoneraciones fiscales. Los dos parques más grandes están ubicados en Salto, una de las regiones con mayor radiación del país junto a Artigas y Paysandú.

Bichos al sol.

Este grupo pionero tiene a 10 integrantes trabajando en Salto y se suman otros ocho radicados en Montevideo, por eso Abal advierte que lo que se ve aquí es la punta del iceberg. El terreno de tres hectáreas está organizado por puestos, cada uno con sus propios “bichos” orientados al norte, mirando el Sol. “Bichos” es el apodo cariñoso que el ingeniero Rodrigo Alonso-Suárez —mano derecha de Abal— le puso a los distintos prototipos que están probando. Tiene razón: son estructuras robustas de metal con tubos que parecen antenas, aletas y patas. Sin embargo, en contraste con su apariencia, algunos de ellos deben mantener una alineación casi perfecta con el Sol, además de estar hospedados en una zona semirrural, lejos de polvos y polución: en una atmósfera limpia.

Este recorrido empieza con un puesto de investigación de energía solar térmica, con tres tipos distintos de colectores solares, de esos que se usan en residencias y que promueve UTE con su Plan Solar. El proceso es simple: el Sol calienta el agua, que podría utilizarse en las casas reemplazando el calefón. En los hogares el 40% de la energía se gasta en calentar agua. Esta porción representa el 10% del consumo energético nacional, una cifra que Abal refresca con una sonrisa irónica: “Es completamente absurdo”, remata.

Lo que se está haciendo aquí es estimar el rendimiento de estos sistemas bajo nuestro clima, porque en lo que refiere a la energía solar es vital el componente de adaptación local. No todos los países tienen la suerte de estar ubicados en lugares adonde llegue buena radiación solar.

A pocos metros hay un experimento que prueba una posibilidad de la llamada arquitectura solar pasiva. “En Uruguay la mayoría de los arquitectos no utiliza en la práctica su formación para aprovechar el Sol en sus diseños”, se lamenta Abal. Hay aquí un muro trombe de adobe. “Atrás de una abertura ponemos una masa orientada al norte, es decir al Sol. Durante el día almacena energía y durante la noche la libera al cuarto ubicado detrás de esa masa, calentándolo”. Digamos que de resultar, la industria de la calefacción no estará muy feliz. Pero el bolsillo doméstico sí.

El laboratorio tiene un razonamiento mixto. Por un lado, está investigando para generar conocimiento académico y, por otro, para responder preguntas concretas y comerciales, como qué tan eficaces y duraderos podrían ser estos colectores para una economía familiar.

O, más complejo, si la instalación de un concentrador de energía solar en Bella Unión podría ser rentable. Es que el Sol tiene decenas de virtudes, pero en la lista de contras es sabido que su energía llega en forma dispersa y para aprovecharla es necesario colectarla en varias áreas. A pesar de su gran tamaño, el modelo de concentrador que descansa en Salto es varias veces más pequeño que los que andan por el mundo, con un caparazón hecho de espejos parabólicos que concentran la energía y la guardan en un tubo, por donde pasa el agua que puede llegar a los 300°, 400° o hasta 500°, y luego mueve turbinas.

Pero la mayor proyección está en el uso eléctrico de la energía solar a niveles industriales. El efecto fotoeléctrico es nada menos que el descubrimiento que le dio a Albert Einstein el Premio Nobel en 1921. Méndez lo explica: “El Sol llega a una placa, pone en movimiento electrones y genera una corriente eléctrica”. Así de simple será el futuro.

Abal dice que para ver el presente alcanza con recorrer la Ruta 3 que lleva a Salto: los galpones tienen toneladas de leña amontonadas en la fachada. “El precio de la leña no deja de subir, mientras que existen aplicaciones de secado térmico solar que suministrarían este calor todos los días de Sol. Es ideal para tambos, secaderos de granos, lavado de botellas o curtiembres”, opina. “¿Qué es lo que posterga su momento? Que todavía no haya experiencias locales. ¿Quién sabe instalar un campo de concentradores o colectores y utilizarlo inteligentemente? Muy pocos. Pero a la larga va a llegar. Lo que pasa es que, como todo, en Uruguay nos movemos con pies de plomo”.

El nuevo boom.

Gonzalo Abal no cree en quijotes. No le interesa y, vaya ocurrencia, luchar contra molinos de viento. Antes de que le encargaran hacer el primer Mapa Solar del Uruguay, como no estaban dadas las condiciones para pensar en el Sol como fuente de energía, se dedicó a la física cuántica, un universo completamente distinto. Mientras estudiaba en Berkeley, en los 80 se vivió el primer miniboom de la energía solar. Fue testigo de cómo el brusco aumento del precio del petróleo, unos años antes, provocó que en California un día circularan los autos con matrículas pares y otro las impares. Frente a este panorama, el gobierno de Jimmy Carter fomentó el uso de energías renovables, en especial la solar con sus paneles, que por ese entonces se usaban en las naves espaciales. El empujón se detuvo con Ronald Reagan y recién se retomó durante la gestión de Barack Obama. Y el cambio fue brutal e irreversible.

Estados Unidos no tiene una política energética, sin embargo es uno de los principales países en utilizar energía fotovoltaica para alimentar su industria y calentar residencias. Se calcula que la enorme potencia que tiene en su terreno provee de electricidad a 8 millones de hogares. La meca de la energía solar en ese país es California, allí donde se formó Abal.

El accidente nuclear de Fukushima en 2011 también jugó a favor del nuevo boom. Alemania, cuyo consumo eléctrico es impresionante, decidió focalizarse en el desarrollo de tecnologías fotovoltaicas.

El aporte nacional a esta enorme ola se mide mejor en conocimientos e información que en cifras. El laboratorio salteño es el resultado de un cúmulo de fuerzas conjuntas que reúne, entre otros, a varios institutos y agencias de investigación, al LATU, la UdelaR y al Ministerio de Industria, Energía y Minería. Sin embargo, recibe un monto anual de $ 150.000 para su funcionamiento, “que UdelaR realiza con mucho esfuerzo”. El dinero para avanzar surge de investigaciones y proyectos que científicos como Abal, Alonso-Suárez y otro puñado de jóvenes investigadores postulan a distintos llamados. Uno de los más recientes fue medir la radiación solar y ultravioleta en la Antártida. ¿Sabía que en un día de verano, sin nubes, el continente helado tiene más niveles de radiación diaria que el soleado Uruguay?

Queda demasiado por conocer y probar, por lo pronto analizar 10 años de medidas para poder definir cómo es nuestro Sol y qué podemos esperar de él. Por eso estos científicos no se toman descansos. “Hay que estar preparados”, repite Abal: “Un día la humanidad va a necesitar de estas otras formas de energía que nos hemos dado el lujo de ignorar”.

Salto crece como polo de investigación científica.

Gonzalo Abal cree que el Laboratorio de Energía Solar que dirige fue la manera que encontró la UdelaR de radicar investigadores en el interior del país y generar un departamento de Física en Salto. Es que este proyecto forma parte de la política de descentralización de la Universidad, y en la regionalización por zonas, Salto se definió con un perfil energético. Además de las extensas jornadas en el laboratorio, tanto Abal como Rodrigo Alonso-Suárez dictan clases de los primeros años para las carreras de Ingeniería que ahora se pueden iniciar desde el Regional Norte.

Uno de estos estudiantes es Andrés, un joven de 23 años que por las mañanas cultiva frutillas y por las tardes crea programas para el laboratorio, entre varias tareas. Según cuenta, hay unos 150 alumnos de primer año, un número importante si se compara con los 1.500 que se inscriben anualmente en la Facultad de Ingeniería en Montevideo.

“Es fundamental porque los dos primeros años son los más complejos para los chiquilines del interior”, dice Abal.

Otra de las oficinas de estos científicos está en “La casa de las ciencias”, nombre que se le puso a una residencia ubicada en el centro de Salto en donde funcionan los departamentos de Física, Matemática y Virología. Justamente, un grupo de virólogos se encuentra trabajando en la construcción de un laboratorio en donde estudiarán virus en animales y plantas. Dicen, orgullosos, que será una construcción de gran porte.

DOS PASOS CLAVE DE USO LOCAL.

Primera planta.

Desde la azotea del laboratorio se puede ver la primera planta fotovoltaica generadora de electricidad instalada en el país, un obsequio que hizo Japón en 2013. Esta “planta piloto” de altísima eficiencia, representó una inversión de US$ 7 millones. El interés por experimentar con energía solar comenzó en 2008 y Tabaré Vázquez terminó firmando un acuerdo un año después cuando visitó el país asiático.

Los colectores.

Son dispositivos de baja temperatura que funcionan según el mismo principio que cuando se deja la manguera al Sol y eso genera agua caliente. UTE implementó un Plan Solar para fomentar su compra y el BROU otorga préstamos para pagar el equipo.

Un colector puede reducir hasta en un 50% el gasto eléctrico de una residencia. El costo oscila entre 200 y 1.500 dólares. Los mejores duran 25 años.

La escritura de Dios, por Jorge Luis Borges

La escritura de Dios

Jorge Luis Borges, El Aleph

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La cárcel es profunda y de piedra; su forma, la de un hemisferio casi perfecto, si bien el piso (que también es de piedra) es algo menor que un círculo máximo, hecho que agrava de algún modo los sentimientos de opresión y de vastedad. Un muro medianero la corta; éste, aunque altísimo, no toca la parte superior de la bóveda; de un lado estoy yo, Tzinacán, mago de la pirámide de Qaholom, que Pedro de Alvarado incendió; del otro hay un jaguar, que mide con secretos pasos iguales el tiempo y el espacio del cautiverio. A ras del suelo, una larga ventana con barrotes corta el muro central. En la hora sin sombra se abre una trampa en lo alto,, y un carcelero que han ido borrando los años maniobra una roldana de hierro, y nos baja en la punta de un cordel, cántaros con agua y trozos de carne. La luz entra en la bóveda; en ese instante puedo ver al jaguar.
He perdido la cifra de los años que yazgo en la tiniebla; yo, que alguna vez era joven y podía caminar por esta prisión, no hago otra cosa que aguardar, en la postura de mi muerte, el fin que me destinan los dioses. Con el hondo cuchillo de pedernal he abierto el pecho de las víctimas, y ahora no podría, sin magia, levantarme del polvo.

La víspera del incendio de la pirámide, los hombres que bajaron de altos caballos me castigaron con metales ardientes para que revelara el lugar de un tesoro escondido. Abatieron, delante de mis ojos, el ídolo del dios; pero éste no me abandonó y me mantuvo silencioso entre los tormentos. Me laceraron, me rompieron, me deformaron, y luego desperté en esta cárcel, que ya no dejaré en mi vida mortal.

Urgido por la fatalidad de hacer algo, de poblar de algún modo el tiempo, quise recordar, en mi sombra, todo lo que sabía. Noches enteras malgasté en recordar el orden y el número de unas sierpes de piedra o la forma de un árbol medicinal. Así fui revelando los años, así fui entrando en posesión de lo que ya era mío. Una noche sentí que me acercaba a un recuerdo preciso; antes de ver el mar, el viajero siente una agitación en la sangre. Horas después empecé a avistar el recuerdo: era una de las tradiciones del dios. Éste, previendo que en el fin de los tiempos ocurrirían muchas desventuras y ruinas, escribió el primer día de la Creación una sentencia mágica, apta para conjurar esos males. La escribió de manera que llegara a las más apartadas generaciones y que no la tocara el azar. Nadie sabe en qué punto la escribió, ni con qué caracteres; pero nos consta que perdura, secreta, y que la leerá un elegido. Consideré que estábamos, como siempre, en el fin de los tiempos y que mi destino de último sacerdote del dios me daría acceso al privilegio de intuir esa escritura. El hecho de que me rodeara una cárcel no me vedaba esa esperanza; acaso yo había visto miles de veces la inscripción de Qaholom y sólo me faltaba entenderla.

Esta reflexión me animó, y luego me infundió una especie de vértigo. En el ámbito de la tierra hay formas antiguas, formas incorruptibles y eternas; cualquiera de ellas podía ser el símbolo buscado. Una montaña podía ser la palabra del dios, o un río o el imperio o la configuración de los astros. Pero en el curso de los siglos las montañas se allanan y el camino de un río suele desviarse y los imperios conocen mutaciones y estragos y la figura de los astros varía. En el firmamento hay mudanza. La montaña y la estrella son individuos, y los individuos caducan. Busqué algo más tenaz, más invulnerable. Pensé en las generaciones de los cereales, de los pastos, de los pájaros, de los hombres. Quizá en mi cara estuviera escrita la magia, quizá yo mismo fuera el fin de mi busca. En ese afán estaba cuando recordé que el jaguar era uno de los atributos del dios.

Entonces mi alma se llenó de piedad. Imaginé la primera mañana del tiempo, imaginé a mi dios confiando el mensaje a la piel viva de los jaguares, que se amarían y se engendrarían sin fin, en cavernas, en cañaverales, en islas, para que los últimos hombres lo recibieran. Imaginé esa red de tigres, ese caliente laberinto de tigres, dando horror a los prados y a los rebaños para conservar un dibujo. En la otra celda había un jaguar; en su vecindad percibí una confirmación de mi conjetura y un secreto favor.

Dediqué largos años a aprender el orden y la configuración de las manchas. Cada ciega jornada me concedía un instante de luz, y así pude fijar en la mente las negras formas que tachaban el pelaje amarillo. Algunas incluían puntos; otras formaban rayas trasversales en la cara interior de las piernas; otras, anulares, se repetían. Acaso eran un mismo sonido o una misma palabra. Muchas tenían bordes rojos.

No diré las fatigas de mi labor. Más de una vez grité a la bóveda que era imposible descifrar aquel texto. Gradualmente, el enigma concreto que me atareaba me inquietó menos que el enigma genérico de una sentencia escrita por un dios. ¿Qué tipo de sentencia (me pregunté) construirá una mente absoluta? Consideré que aun en los lenguajes humanos no hay proposición que no implique el universo entero; decir el tigre es decir los tigres que lo engendraron, los ciervos y tortugas que devoró, el pasto de que se alimentaron los ciervos, la tierra que fue madre del pasto, el cielo que dio luz a la tierra. Consideré que en el lenguaje de un dios toda palabra enunciaría esa infinita concatenación de los hechos, y no de un modo implícito, sino explícito, y no de un modo progresivo, sino inmediato. Con el tiempo, la noción de una sentencia divina parecióme pueril o blasfematoria. Un dios, reflexioné, sólo debe decir una palabra, y en esa palabra la plenitud. Ninguna voz articulada por él puede ser inferior al universo o menos que la suma del tiempo. Sombras o simulacros de esa voz que equivale a un lenguaje y a cuanto puede comprender un lenguaje son las ambiciosas y pobres voces humanas, todo, mundo, universo.

Un día o una noche -entre mis días y mis noches ¿qué diferencia cabe?- soñé que en el piso de la cárcel había un grano de arena. Volví a dormir; soñé que los granos de arena eran tres. Fueron, así, multiplicándose hasta colmar la cárcel, y yo moría bajo ese hemisferio de arena. Comprendí que estaba soñando: con un vasto esfuerzo me desperté. El despertar fue inútil: la innumerable arena me sofocaba. Alguien me dijo: “No has despertado a la vigilia, sino a un sueño anterior. Ese sueño está dentro de otro, y así hasta lo infinito, que es el número de los granos de arena. El camino que habrás de desandar es interminable, y morirás antes de haber despertado realmente.”

Me sentí perdido. La arena me rompía la boca, pero grité: “Ni una arena soñada puede matarme, ni hay sueños que estén dentro de sueños.” Un resplandor me despertó. En la tiniebla superior se cernía un círculo de luz. Vi la cara y las manos del carcelero, la roldana, el cordel, la carne y los cántaros.

Un hombre se confunde, gradualmente, con la forma de su destino; un hombre es, a la larga, sus circunstancias. Más que un descifrador o un vengador, más que un sacerdote del dios, yo era un encarcelado. Del incansablee laberinto de sueños yo regresé como a mi casa a la dura prisión. Bendije su humedad, bendije su tigre, bendije el agujero de luz, bendije mi viejo cuerpo doliente, bendije la tiniebla y la piedra.

Entonces ocurrió lo que no puedo olvidar ni comunicar. Ocurrió la unión con la divinidad, con el universo (no sé si estas palabras difieren). El éxtasis no repite sus símbolos: hay quien ha visto a Dios en un resplandor, hay quien lo ha percibido en una espada o en los círculos de una rosa. Yo vi una Rueda altísima, que no estaba delante de mis ojos, ni detrás, ni a los lados, sino en todas partes, a un tiempo. Esa Rueda estaba hecha de agua, pero también de fuego, y era (aunque se veía el borde) infinita. Entretejidas, la formaban todas las cosas que serán, que son y que fueron, y yo era una de las hebras de esa trama total, y Pedro de Alvarado, que me dio tormento, era otra. Ahí estaban las causas y los efectos, y me bastaba ver esa Rueda para entenderlo todo, sin fin. ¡Oh dicha de entender, mayor que la de imaginar o la de sentir! Vi el universo y vi los íntimos designios del universo. Vi los orígenes que narra el Libro del Común. Vi las montañas que surgieron del agua, vi los primeros hombres de palo, vi las tinajas que se volvieron contra los hombres, vi los perros que les destrozaron las caras. Vi el dios sin cara que hay detrás de los dioses. Vi infinitos procesos que formaban una sola felicidad, y, entendiéndolo todo, alcancé también a entender la escritura del tigre.

Es una fórmula de catorce palabras casuales (que parecen casuales), y me bastaría decirla en voz alta para ser todopoderoso. Me bastaría decirla para abolir esta cárcel de piedra, para que el día entrara en mi noche, para ser joven, para ser inmortal, para que el tigre destrozara a Alvarado, para sumir el santo cuchillo en pechos españoles, para reconstruir la pirámide, para reconstruir el imperio. Cuarenta sílabas, catorce palabras, y yo, Tzinacán, regiría las tierras que rigió Moctezuma. Pero yo sé que nunca diré esas palabras, porque ya no me acuerdo de Tzinacán.

Que muera conmigo el misterio que está escrito en los tigres. Quien ha entrevisto el universo, quien ha entrevisto los ardientes designios del universo, no puede pensar en un hombre, en sus triviales dichas o desventuras, aunque ese hombre sea él. Ese hombre ha sido él, y ahora no le importa. Qué le importa la suerte de aquel otro, qué le importa la nación de aquel otro, si él, ahora, es nadie. Por eso no pronuncio la fórmula, por eso dejo que me olviden los días, acostado en la oscuridad.

Venezuela: el pueblo es rehén del gobierno y de la oposición

Venezuela: el pueblo es rehén del gobierno y de la oposición

Por Milton D’León, 21/4/17, desde Venezuela.

religion

La tensa situación no hace más que aumentar en temperatura abriendo escenarios que parecen llevar a una mayor confrontación. En los últimos días hemos visto el aumento en la escalada de la tensión política que ha dado un salto en la madrugada de este viernes que tuvo por saldo más de diez personas muertas.

En la medianoche del jueves, en varios partes de Caracas, fuertes detonaciones de armas de fuego por parte de las fuerzas de represión del Estado empezaron a escucharse, lo que se extenderían hasta la madrugada. El punto álgido fue la zona popular de El Valle, al oeste de Caracas, donde al día siguiente se supo que murieron 11 personas y seis resultaron heridas. Otro punto donde se escucharon fuertes detonaciones fue la región conocida como El Paraíso. Entre las personas fallecidas, 8 murieron electrocutadas al intentar saquear un comercio en la zona de El Valle.

Hasta el miércoles, ocho personas habían muerto en medio de la más reciente ola de manifestaciones organizadas por la oposición, a la que se le viene a sumar los nuevos saldos trágicos. El viernes, Caracas permaneció con fuerte presencia de las fuerzas de seguridad, luego de la tensa madrugada que incluso terminó afectando al Hospital Materno Infantil Hugo Chávez, que de acuerdo a la directora de la institución en declaraciones televisivas, “un grupo de violentos” trató de ingresar al centro asistencial para “realizar actos vandálicos”, lo que terminó implicando la evacuación de 50 niños a altas horas de la noche. La represión con armas de fuego en esa madrugada fue de una escala como no se había visto hasta ahora y se extendió por varias horas.

Una vez más repetimos, que es categórico la defensa a manifestarse, así como repudiamos las violentas represiones que lleva adelante el gobierno de Maduro y los recientes asesinatos en las manifestaciones, sean realizados directamente por la fuerza de la represión o por los grupos de choque que se organizan desde el chavismo, o incluso desde la oposición derechista. Pero hay que remarcar también que las fuerzas de represión se usan con fuerza contra la lucha que trabajadores llevan a cabo por sus demandas, como con los trabajadores universitarios que pelean por su convenio colectivo, sobre lo cual la oposición dice poco o nada.

La oposición, que se encuentra envalentonada, arrecia más su embestida contra Maduro, llamando para nuevas movilizaciones para este sábado y el próximo lunes, avizorando un desenlace de forzar la renuncia de Maduro. Es más que claro que la oposición no sólo estaría buscando la convocatoria a “elecciones generales” sino resquebrajar el apoyo fundamental del gobierno, las Fuerzas Armadas. La presión interna con fuertes movilizaciones que alcanza altos niveles de violencia, con represión de por medio, y la fuerte presión internacional que va desde Estados Unidos, toda la derecha continental y de otros países, es lo que hace ver a la oposición que cualquier desenlace a su favor podría estar al alcance de la mano.

Si bien aún es difícil de pronosticar hasta dónde puede resistir Maduro, hasta el momento no parece tambalearse sostenido por las Fuerzas Armadas. En la medición de fuerzas con la oposición el pasado miércoles el chavismo ha mostrado que tiene capacidad aún de movilización aunque es claro que, si se toman de conjunto las del conjunto del país, el chavismo se ve sobrepasado.

Una crítica inestabilidad política en medio de una profunda crisis económica

Todo esto se desarrolla en medio de una fuerte crisis económica donde los más afectados son los trabajadores y los sectores populares. Un fuerte retroceso económico “en caída libre”, que el gobierno busca ocultar no publicando desde hace muchísimo tiempo los indicadores económicos. Al carecerse de datos oficiales, solo se pueden tomar las proyecciones de organismos internacionales, así, el FMI prevé que la inflación en el país se mantenga desbocada, con un 720 % este año, cifra que queda empequeñecida con el 2.000 % calculada para 2018, siendo que el cierre para el 2016 le calculó más de un 500%.

Este viernes el gobierno pagó por concepto de deuda externa 237 millones de dólares en capital de los bonos concernientes a PDVSA, de acuerdo a un informe directo del vicepresidente ejecutivo venezolano, Tareck el Aissami, quien agregó que con este monto lo pagado se eleva a 2.819 millones de dólares, de los 3.200 que corresponde pagar antes que termine el mes de abril. Para este año, el propio Maduro ya anunció que en total serán 17 mil millones de dólares, siendo que en los últimos tres años se han pagado más de 60 mil millones de dólares.

Las cifras se dicen o se escriben fácilmente, pero significan altísimos montos que bien pudieran haber sido utilizados para evitar que esta catastrófica crisis la siga sufriendo el pueblo trabajador y pobre, pero el gobierno, aterrorizado por un default –una amenaza que actúa como un látigo del capital internacional para disciplinar al gobierno-, prefiere satisfacer a los pulpos del capital imperialista. Atender a los acreedores internacionales es lo que irónicamente el gobierno llama “un punto de solvencia, de solidez económica”. Muy lejos se está de esa situación y ni el propio gobierno se la cree, mientras sigue aplicando acciones en medio de un Estado de excepción y “emergencia económica” decretado por Maduro hace más de un año.

Las Fuerzas Armadas en el foco de una “salida” a la crisis imperante

Sobre esta situación casi catastrófica de la economía es que se monta la oposición buscando capitalizar la crisis de un chavismo en completa decadencia y a la deriva, y un gobierno al que se le hace difícil sostenerse, razón por la cual es que se ha negado a convocar a elecciones, cuando antes se vanagloriaba de ser el país que más elecciones realizaba, eran los tiempos del bonapartismo plebiscitario. Su terror es perderlas, tal como aconteció con la fatal derrota en las elecciones a la Asamblea Nacional de finales del 2015, lo que aceleraría su debacle política. Este es el punto por el cual la oposición derechista ya no puja por las elecciones a gobernadores que son las que se encuentran vencidas desde diciembre del año pasado, sino por “elecciones generales” buscando adelantar las presidenciales.

Pero la oposición, apoyada en el imperialismo y todo el derechismo internacional, no se detiene en utilizar demagógicamente solo cuestiones sobre “democracia”, presiona con fuerza para que las Fuerzas Armadas terminen de tomar las riendas en la abrupta crisis política, es decir, empuja también a una salida por la vía de la fuerza militar, lo que desenmascara rápidamente su demagogia democrática. No le importan las vías de salir de Maduro, sea por elecciones anticipadas o por la fuerza militar.

Justamente aquí están los mayores peligros del gobierno de Maduro, pues en la actual crisis se sostiene centralmente en las Fuerzas Armadas, y muy lejos de un gran apoyo popular como suele manifestar. Por eso la bonapartización del gobierno ha alcanzado altísimos niveles, implementando en medio de la tensa situación política una mayor militarización del país. Así quedó evidenciado con el reciente lanzamiento del llamado Plan Zamora “en su fase verde”, que no es otra cosa que activar un “plan estratégico especial cívico militar para garantizar el funcionamiento de nuestro país, su seguridad, el orden interno y la integración social…”.

Como todo bonapartismo en decadencia sustentado en toda la burocracia y el aparato militar, recurre a todo tipo de medidas, como el estado de excepción permanente lo que implica suspensión de garantías democráticas, para sobrevivir. Por las particularidades del fenómeno del chavismo, éste desarrolló toda una burocracia estatal con intereses propios, antiobrera y antipopular, enquistada en las grandes empresas del Estado en un país completamente rentista –renta manejada en su totalidad por el personal del Estado-, y en los altísimos cargos, siendo que es casi el mismo personal que se rota en el alto escalón político, y de ella son parte las Fuerzas Armadas que manejan grandes empresas que van más allá de las cuestiones militares y con altísima presencia en los altos escalones políticos gubernamentales. No hablamos aquí solamente de la corrupción típica en cualquier gobierno y de las prebendas e intereses que se desprende de grupos económicos con el aparato del Estado.

Es por esto que una salida negociada como han venido intentando se les ha vuelto compleja, pues buscan que en cualquier tipo de transición se les mantengan los privilegios, pero al control de la renta petrolera y todo lo que de ella se deriva es a lo que los sectores dominantes de la oposición buscan acceder y tomar el control. No son cuestiones de más o menos “democracia” lo que está en cuestión en la actual disputa, la oposición habla sobre ello en total clave demagógica, pues no le importa ser golpista en Brasil apoyando el golpe de Temer y en Venezuela ser “demócrata”, y ya lo dejó claro en el golpe del 2002 contra Chávez, además de admirar al gobierno represor y hambreador de Mauricio Macri en Argentina.

En el país se viven momentos críticos y de alta inestabilidad que muy difícil se pueda seguir sosteniendo en el tiempo. En un momento político donde la oposición no termina de imponerse y derrotar al gobierno, y éste no consigue darle un jaque a la derecha con sus constantes movilizaciones, en una situación de aparente empate inestable, la mano militar cada vez más se hace presente. De aquí es que las Fuerzas Armadas, al ser una institución más permanente del Estado, puede actuar como fiel de la balanza, por su alto papel preponderante en todos los órdenes, y de allí de los grandes apelos a la misma de parte y parte. De allí es que hemos venido alertando del peligro que representa el creciente papel de los militares, sea apoyando a Maduro, sea volcándose a apoyar una “transición” pactando con la derecha, con el imperialismo y con mediadores como el Vaticano, o como que ejerzan una salida por sus propias manos.

La única salida progresiva solo puede venir de los trabajadores y el pueblo pobre

Mientras tanto la dinámica apunta a una mayor confrontación en una situación difícil de predecir en el actual momento, aunque por abajo los encuentros secretos entre ambos sectores seguramente se están dando de una manera febril vía cualquier mediación internacional que actúa discrecionalmente. Se engañan aquellos que creen que no se desarrollan negociaciones por abajo, en la cual, sea lo que sea lo que se pacte, lejos estarán de las demandas y necesidades de los trabajadores y del pueblo pobre, sino en función de los intereses del gobierno y de la oposición.

Mientras tanto, desde la oposición se continuará llamando a movilizaciones para forzar una salida a su favor y sus intereses, de igual manera saldrá a hacer lo suyo el gobierno invocando a marchas pero con todo el aparato represivo del Estado por delante como se ha visto en todos estos días, y en un salto mayor en la madrugada del viernes. Pero ni tras la política del gobierno ni de la oposición están representadas las demandas fundamentales de los trabajadores y los sectores populares, que son utilizados como carne de cañón en la actual crisis imperante.

¡Qué curiosa dictadura es la venezolana!, por Matías Bosch

¡Qué curiosa dictadura es la venezolana!, por Matías Bosch, 22/4/17, desde República Dominicana

religion

Qué curiosa es la “dictadura madurista” que denuncian Henrique Capriles, Henry Ramos Allup y Julio Borges. Mientras todos los países gobernados por dictaduras han sido fuentes de emigraciones masivas, Venezuela sería la primera que recibe inmigraciones desde un país vecino, como pasa con los colombianos: hay 5.6 millones en Venezuela, el año pasado llegaron 100 mil más y en 2017 ya han llegado cerca de 30 mil.

El gobierno autoritario de Venezuela es tan brutal, que a “la oposición” que sale a “manifestarse” convocada por la MUD no parece quedarle otra que atacar e incendiar el Instituto Nacional de Nutrición, el Metro, un hospital infantil y dispara con armas de fuego a la policía. ¿Sabrán la dignidad con la que tenían que luchar los mayas perseguidos en la Guatemala de Ríos Montt? ¿Se les ocurre a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo incendiar un solo parque de Argentina? ¿Les interesará que en República Dominicana entre el 24 y el 26 de abril de 1984 fueron asesinadas 46 personas y heridas otras 185 (oficialmente mal contadas) a manos de policías y militares, sólo por tratar de conseguir comida y defenderse de la violencia estatal? Curiosamente la joven Paola Ramírez, que murió este jueves de un balazo en Táchira, no fue asesinada a manos de policías ni “colectivos chavistas” como corre a repetir la gran prensa, sino con un arma que disparaba contra manifestantes oficialistas desde uno de los edificios adyacentes. ¿Qué dice la MUD sobre esto?

La tiranía de Maduro es tan seria, tan grave, que la oposición existe, pudo ganar las elecciones legislativas, tener mayoría parlamentaria, hacer marchas todas las semanas, tener partidos, viajar al extranjero, ser recibidos en la OEA, poseer periódicos, canales de TV, radios y todo lo que se proponga. La verdad, el caso recuerda mucho a la dictadura de Trujillo, cuando el Partido Dominicano era el único autorizado a existir, y portar el carnet con “la palmita” era una obligación igual a llevar consigo la cédula de identidad.

Dada la crueldad del gobierno de Venezuela, el secretario general de la OEA se ha visto precisado a intervenir. Deja para después la situación de los chilenos que no pueden volver a su país por penas de exilio aplicadas por Pinochet y mantenidas luego en gobiernos “democráticos”… Ni hablar de los casi veinte dirigentes mapuches que son presos políticos en ese país, acusados bajo la ley de “seguridad interior del Estado”. El secretario Almagro también deja para luego a los 40 dirigentes sociales que han sido asesinados en Colombia en menos de cuatro meses. Cuando Almagro habla de “ruptura del orden constitucional”, ¿se acordará de hacer algo por Honduras, donde en 2009 hubo golpe de Estado y ya hay más de 120 activistas medioambientales asesinados?

Maduro y Chávez han sido dos sátrapas tan crueles que destinan el 60% del presupuesto público a Gasto Social, y crearon y mantienen la Misión Barrio Adentro, el único programa que ha permitido que la población de barrios y campos venezolanos acceda a la atención en salud. Desde su creación, ya lleva más de 1300 millones de consultas, todas gratuitas y garantizadas. Igualito a la situación de República Dominicana, donde entre enero y marzo de 2017 murieron más de 300 bebés, producto en su mayoría de infecciones adquiridas en los hospitales donde nacen y se atienden. Ni hablar de los 5700 niños que murieron en un solo hospital público entre 2006 y 2012. Igual también a la condición de las 300 mil mujeres indígenas peruanas esterilizadas de manera forzosa en la era de Fujimori, todo en la más absoluta impunidad.

Ante un déspota como Maduro y compañía, Leopoldo López es Gandhi y Lilian Tintori viene siendo la mujer de Mandela o de Martin Luther King. Con la diferencia de que Tintori hizo campaña abierta para que Guillermo Lasso ganara las elecciones en Ecuador, ese Lasso implicado en el quiebre bancario que dejó en bancarrota a su país mientras él hacía negocios, y que tiene fortunas invertidas en paraísos fiscales. Cuando uno ve a Tintori fotografiada con Peña Nieto, con Trump y con Macri, uno se dice “¡vaya suerte!”, porque ¿cuándo fueron recibidas por algún presidente las viudas de los ejecutados políticos de Guatemala, Colombia o Argentina? ¿Cuándo Peña Nieto se ha sacado una foto con alguna de las madres, las hermanas o las novias de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa?

Seguramente, muchos venezolanos y venezolanas tienen razones de peso para estar molestos y en desacuerdo con su gobierno. Pero esa “oposición” instituida, la de los Capriles, Borges, Tintori, López, Ramos Allup… esa “oposición” se burla de la memoria histórica de su país y de América Latina cada vez que usa la palabra dictadura para justificar su ambición, su convicción de que puede hacer y deshacer a gusto, y exhibir su sed de triunfo y poder.