Lo que Julian Assange nos reveló sobre la máquina de la muerte

Lo que Julian Assange nos reveló sobre la máquina de la muerte
por Héctor Casavieja Píriz

¿Por qué encerraron y torturaron a civiles inocentes en Guantánamo? La pregunta es posible porque Wikileaks, fundada por Julian Assange, reveló que así era, que allí, en esa cárcel extraterritorial donde el trato hacia los prisioneros está fuera de la ley, se encerraron a civiles inocentes. La mayor parte de los prisioneros en ese sitio lo eran. Y la pregunta no es tan fácil de responder. Lo primero que a alguien se le puede ocurrir es que simplemente eran errores de inteligencia que exhiben la ineficiencia de los servicios encargados de identificar a sus objetivos. Pero luego, en los mismos archivos revelados por Wikileaks, nos encontramos con que no había en realidad acusaciones contra ellos y que incluso los pretextos que se presentaban para su encarcelamiento eran inocuos, casi insensatos. Teniendo esto último en cuenta la respuesta a aquella pregunta debería ser otra. La respuesta debería ser que se encerró a civiles inocentes en Guantánamo a propósito. Pero, ¿por qué? Solo hay una respuesta para eso que haga totalmente comprensible la situación. Los encerraron simplemente para justificar la existencia de todo el proceso, la existencia de los servicios de inteligencia, la existencia de una guerra. Dicho de otro modo: el complejo militar-industrial-de inteligencia es un gran negocio en el que una parte de los estadounidenses vive de los impuestos que otros estadounidenses pagan y ese gran negocio solo puede continuar si el producto vendido a los ciudadanos existe realmente.

Y ¿cuál es ese producto? Ese producto es la guerra, la captura de prisioneros, la labor de los servicios de inteligencia, etc. Aquí, sin embargo, alguien podría decir que ese producto sería mejor vendido a los estadounidenses si se capturaran auténticos terroristas y no civiles inocentes. Pero esos documentos liberados por Wikileaks permanecían en secreto de modo que la opinión pública de EEUU jamás se enteraría de la diferencia. Y por otro lado, si realmente EEUU usara toda su capacidad contra el terrorismo entonces probablemente lo acabaría, y ello llevaría a una conclusión no deseada: el negocio terminaría. Si efectivamente EEUU usara sus capacidades para acabar con el narcotráfico y el terrorismo lo lograría sin duda pero de ese modo el presupuesto del complejo militar-industrial-de inteligencia quedaría injustificado. ¿No es eficiente ese aparato derribando gobiernos que le resultan indeseables y creando caos? Lo es. E incluso se puede uno enterar que en realidad contribuye a la existencia del terrorismo y el narcotráfico, porque LOS NECESITA para justificar su propia existencia.

Llegados a este punto una claridad de espanto se avecina. Lo que está sucediendo hoy en el mundo es que esa máquina de la muerte, el complejo militar-industrial-de inteligencia de EEUU, no solo absorbe más de la mitad del presupuesto de la nación económicamente más poderosa de la Tierra sino que como un parásito insaciable necesita seguir absorbiendo el jugo que lo alimenta, y lo hace con gran voracidad. Para seguir extrayendo el líquido vital que lo mantiene vivo necesita justificar ante los ojos de los ciudadanos estadounidenses su existencia y eso solo lo puede lograr promoviendo reales amenazas en el mundo, como el narcotráfico cuya infección se extiende desde Colombia, el mayor productor de cocaína global, socio de EEUU de muchas maneras, desde Afganistán, donde EEUU está militarmente presente y se produce la mayor parte del opio del mundo, etc., o como el terrorismo, claro que sí, pues hay que recordar que el extremismo es fundamentalmente promovido por el proxy más totalitario y despiadado de EEUU, el mismo que mandó descuartizar a un periodista, realiza decapitaciones de opositores en masa y comete una carnicería en Yemen, Arabia Saudita. Fue Arabia Saudita con varios de sus ricos aliados regionales los que financiaron la aventura extremista y fue el propio mundo musulmán el que pagó mayormente con su sangre los costos de esa promoción.

Pero el negocio no estaría completo si esa máquina de la muerte se conformara con promover las dos más grandes amenazas hoy día existentes para promover, a su vez, su propia eternizada existencia. El negocio se completa con la colaboración de otros servicios de inteligencia y otros aparatos militares dentro del mundo occidental y con la creación mediática de enemigos, enemigos que siempre tienen que existir para justificar guerras, invasiones, bombardeos, etc. A eso lo solemos llamar intervencionismo, pero hay que recordar que el intervencionismo siempre tiene dos fases: la fase directa de intervención en el que el objetivo no es establecer democracias ni libertades ni nada parecido sino por el contrario infectar con más caos al mundo para obtener más oportunidades de negocios, y la fase indirecta en la que la víctima es toda la población mundial, pues ella tiene que ser convencida de que la intervención es necesaria por medio de un lavado de cerebro de dimensiones tenebrosas por un gran aparato mediático corporativo que se pone al servicio de la máquina de la muerte.

A un crecimiento maligno que vive del propio cuerpo que lo engendra, que tiene como única función la promoción del caos y que trata de infectar y descomponer todo lo que toca a nivel orgánico lo llamamos cáncer, a nivel del planeta lo podemos llamar máquina cancerígena de la muerte y sabemos donde está enraizada esa máquina devoradora de riqueza y vidas. Lo que nadie sabe por ahora es como lograr que se detenga antes de hundirnos a todos. Y recordemos, para finalizar, que se trata de un NEGOCIO, y que en la raíz de este quiste desbocado está justamente la ideología que promueve el lucro por encima de todo, la ganancia por encima de todo, la codicia como motor de la historia. Quizás una manera de detener este proceso canceroso es justamente ir a la raíz del problema y terminar con esa ideología con la que la humanidad se está autodestruyendo.

Anuncios

Con la persecución de Assange el Gran Hermano se ha quitado la máscara

Con la persecución de Assange el Gran Hermano se ha quitado la máscara
Caitlin Johnstone
Abr 21

La madre de Julian Assange informó ayer que al fundador de WikiLeaks no se le ha permitido recibir visitas durante su detención en la prisión de Belmarsh, ni siquiera de médicos o de sus abogados. Los médicos que visitaron a Assange en la Embajada de Ecuador han atestiguado que necesita atención médica urgente. Belmarsh es una prisión de máxima seguridad que a veces ha sido llamada “la Bahía de Guantánamo del Reino Unido”.

Y, sin embargo, se nos pide que creamos que esto tiene algo que ver con una presunta violación de la fianza y una solicitud de extradición de los Estados Unidos por presuntos delitos informáticos que conllevan una sentencia máxima de cinco años. Si prestamos atención y escuchamos la charla desinformante de los propagandistas manifiestos y los consumidores de medios de comunicación masivos occidentales con el cerebro lavado, también veremos que la gente cree que esto tiene algo que ver con hackeos realizados por Rusia. En realidad, ninguna de estas cosas es verdad.

Assange está siendo encarcelado bajo condiciones draconianas por su labor periodística, y sólo por eso. La administración de Obama se negó a procesarlo después de la publicación por parte de WikiLeaks de las filtraciones de Manning debido a la preocupación de que al hacerlo pondría en peligro la libertad de prensa, y la administración de Obama no tenía más pruebas a su disposición de las que tiene ahora la administración de Trump. El “delito” del que se acusa a Assange consiste nada más que en prácticas periodísticas estándar en las que los periodistas de investigación se involucran todo el tiempo, incluida la protección de la fuente y alentar a la fuente a obtener más material. Lo único que ha cambiado es una mayor disposición en la Casa Blanca para procesar a los periodistas por practicar el periodismo, y hay muchas razones para creer que será acusado de cargos mucho más graves una vez extraditado al territorio estadounidense. No se tomarían todo este trabajo solo por una violación de la fianza o un cargo con una sentencia máxima de cinco años.

Pero si tomamos aún más perspectiva, en el gran esquema de cosas, esto apenas tiene nada que ver con Assange. Claro, él, desde luego, ha sido una espina para los que operan la alianza transnacional del poder occidental, y por supuesto, prefieren que esté encerrado o muerto en lugar de libre y vivo. Pero eso no es lo único que los influyentes corruptos que están estrangulando nuestro mundo están procurando aquí. Están bregando por algo mucho, mucho más grande. Assange simplemente resulta ser un trampolín en el camino.

Como hemos discutido anteriormente, el procesamiento de Assange está realmente diseñado para establecer un precedente legal que permitirá al gobierno de los EE. UU. encarcelar a periodistas por tratar de señalarle responsabilidades a través de la labor periodística. La razón por la que se insiste en la frase “Assange no es un periodista” repetida constantemente por lacayos imperiales en todo el mundo hoy en día es porque necesitan una contra-narrativa, ya que el hecho indiscutible es que esto puede sentar un precedente que representa una amenaza para los periodistas de todo el mundo. El argumento es, justamente, que si Assange no es un periodista (por cierto, una pura mierda), esto no sienta un precedente para los periodistas. Como si una definición objetiva de lo que es un “periodista real” será la que usará el gobierno de EE.UU. para determinar si se debe procesar o no a otras personas por hacer cosas similares a las que hizo Assange, en lugar de cualquier definición que se adapte a las agendas del gobierno de EE.UU.

Pero para obtener la perspectiva realmente grande de lo que estos bastardos buscan, tenemos que alejarnos aún más. En la novela de ciencia ficción Ender’s Game, el joven protagonista aplica una brutal paliza a uno de sus acosadores y lo mata. Cuando sus cuidadores le preguntan por qué lo hizo, el niño, que fue criado para convertirse en un sabio estratega, explica que no lo hizo por malicia hacia el acosador, ni solo para ganar la pelea, sino para ganar cualquier otra pelea en el futuro. Si los niños de la escuela ven el salvajismo del que él es capaz y saben que no pueden tomarlo a broma, nunca tendrá que luchar contra ellos. Si esto suena un poco sociopático, es porque lo es. Y, con la notable diferencia de que los roles de intimidación y de víctima se invierten, este es exactamente el principio que estamos viendo aplicar contra Assange.

El mundo entero está observando lo que le están haciendo a Assange actualmente. No importa lo influido por la propaganda que estés, no importa cuánto odies al hombre personalmente, estás viendo que eso sucede y aprendes una lección de ello. Y esa lección es: “Nunca hagas nada remotamente parecido a lo que hizo ese tipo, o te enfrentarás a la misma suerte”. Este es el verdadero objetivo de la persecución de Assange, y no afecta solo a un editor australiano en una celda de la cárcel del Reino Unido, ni a los periodistas de investigación de todo el mundo que están interesados ​​en practicar el arte perdido de hacer rendir cuentas al poder utilizando el periodismo. Todos en el mundo somos consumidores de lo que producen los medios de comunicación corporativos. Y funciona. Sé que funciona porque funciona en mí. Diré aquí y ahora que si tienes información que incriminará a las personas más poderosas del mundo, mantenlo alejado de mí. Dáselo a otra persona, literalmente a cualquier otra persona, porque yo mismo tengo mucho que perder al involucrarme en cualquier cosa que pueda llevarme a pudrirme en alguna celda de una prisión en el extranjero. Tengo hijos. Estoy enamorado. No puedo y no voy a seguir ese camino. Y si esto es cierto para mí, estoy seguro de que también lo es para muchos otros. Han maltratado a los informantes hasta el punto de que seguramente ha sufrido severas y escalofriantes secuelas, y ahora también están brutalizando a los periodistas que publican esas filtraciones. Las probabilidades de que alguien quiera denunciar algo a través de un periodista que esté dispuesto a ayudarlo están disminuyendo rápidamente a cero.

Están tratando de ganar esta pelea contra Assange de manera brutal para asegurarse de que también ganarán todas las peleas futuras.
Es por eso que es absolutamente estúpido que esta conversación se fije tan a menudo en el hombre de Assange, ya sea con desprecio o alabanza.
El otro día publiqué un mega-artículo masivo rebatiendo las principales acusaciones sobre Assange que encontré. Hay 27 de ellas en total hasta el momento, y habrá más. Esta montaña de basura existe para que, en lugar de prestar atención a los peligros para el mundo que esto configura y que amenazan con hacer imposible oponernos a los líderes del imperio centralizado de los Estados Unidos, un imperio que nos está llevando hacia la extinción o la distopía, la gente se dedique a murmurar estúpideces acerca de su personalidad, o sobre si mantuvo o no la higiene en la embajada.

La otra cara de esto es la gente que se fija en Assange como un héroe, lo que, por supuesto, puede ayudar a llamar la atención sobre su situación y, por lo tanto, puede ser de algún beneficio, pero en última instancia, eso también oculta el bosque y solo deja ver el árbol. Esto es mucho, mucho más grande que Assange, y debemos oponernos por razones que son mucho, mucho más significativas que las características individuales de un hombre que, dependiendo de lo que hemos escuchado, podemos o no creer que es una persona agradable.

Nunca pierdas de vista esto: la intimidación de los informantes y de los periodistas amenaza con impedir que la verdad sea expresada acerca de las acciones y decisiones globales de toda nuestra especie, dejando en manos del capricho de los más poderosos el destino de la humanidad. Las personas más poderosas son las más dedicadas a perseguir el poder, aquellas lo suficientemente sociopáticas como para pisotear la cabeza de cualquiera y hacer lo que sea necesario para asegurar el mayor control posible sobre tantos humanos como sea posible. Eso es a lo que estamos entregando el volante de nuestro mundo si permitimos que la verdad sea hundida en el silencio.

Y nunca pierdas de vista esto tampoco: con el encarcelamiento y el procesamiento de Julian Assange, estos mismos opresores sociopáticos se han expuesto. Se han arrancado la máscara amistosa del Gran Hermano y han expuesto las entidades infernales oscuras que se retuercen y silban debajo, los demonios que tiran de los hilos y usan los medios corporativos como títeres de su poder. Este repentino interés en los tecnicismos legales acerca de los protocolos de protección de fuentes periodísticas parece exactamente indicar que se trata de procesar a un periodista por publicar hechos, y eso es exactamente lo que está sucediendo. No permitas que nadie olvide esto, y no pierdas esta rara oportunidad de señalar el hecho de que nuestros opresores han revelado su verdadera naturaleza.

¿Qué torturas le esperan a Julian Assange si es extraditado a EEUU?

El futuro de pesadilla de Julian Assange
15 de abril de 2019
Por Elizabeth Vos

Mientras Julian Assange espera lo que viene a continuación, las sentencias por omisión de la fianza en Inglaterra y una solicitud de extradición por parte de los Estados Unidos, se encuentra recluido en una prisión de máxima seguridad en Londres que ha sido llamada “la Bahía de Guantánamo del Reino Unido” y se ha utilizado para detener a presuntos terroristas, a veces indefinidamente. La reputación de HM Prison Belmarsh plantea inquietudes naturales sobre el bienestar del editor de WikiLeaks allí.

“Si bien muchos prisioneros en Belmarsh dicen que es difícil ver a un médico o una enfermera, estos servicios están disponibles en la instalación”, informa Bloomberg News, sobre la posibilidad de que Assange reciba atención médica.

La Prisión de Su Majestad, Belmarsh, había sido utilizada para detener a presos de seguridad nacional de alto perfil por tiempo indefinido sin cargos bajo la Ley de Antiterrorismo, Crimen y Seguridad de 2001, aprobada seis semanas después del 9/11, hasta que la Cámara de los Lores dictaminó que violaba la ley y los derechos de los ciudadanos británicos.

Assange fue declarado culpable el jueves de saltarse la fianza. El 2 de mayo está programado que se le presentará en una audiencia judicial a través de un enlace de video sobre la solicitud de extradición de los Estados Unidos.

El nombre de Assange ahora encabeza la lista alfabética de personas que han hecho tiempo en Belmarsh o que todavía están allí. La lista incluye pandilleros notorios, asesinos en serie y narcotraficantes. Ronnie Biggs, del Gran Robo del Tren de 1963, fue encarcelado allí. Otros son sujetos de escándalo de alto perfil, como Richard Tomlinson, encarcelado durante seis meses en 1997 después de que dio una sinopsis de un libro propuesto que detalla su carrera con el MI6 a un editor australiano. Andy Coulson, ex secretario de prensa del primer ministro, David Cameron, fue encarcelado durante unos meses por el escándalo de piratería telefónica que envolvió a News of the World mientras era editor allí.

Un pilar de la población reclusa son los terroristas condenados. Abu Hamza al-Masri, un clérigo egipcio, estuvo en Belmarsh hasta su extradición a los Estados Unidos donde está cumpliendo cadena perpetua por 11 cargos de terrorismo. Rams Mohammed, Muktar Said Ibrahim y Yasin Hassan Omar fueron encarcelados allí por sus papeles en los intentos de explotar bombas en el metro de Londres en 2005. Anjou Choudhry completó su sentencia en Belmarsh por promover el Estado Islámico de Irak y el Levante. Michael Adebolajo y Michael Adebowale son identificados como terroristas islámicos condenados por el asesinato del soldado británico Lee Rigby en Londres.

Existe una preocupación legítima acerca de cómo Assange será tratado dentro de Belmarsh. Una encuesta realizada en 2018 por el Inspector Jefe de Prisiones de HM encontró que “el 91 por ciento de los hombres dijo que tenía problemas de salud en su visita a Belmarsh, una tasa más alta que en otras prisiones locales y más que en nuestra inspección anterior”, informó Business Insider. En 2009, la misma autoridad de la prisión encontró una aplicación de la fuerza “extremadamente alta”, utilizada para controlar a los reclusos en la prisión.

Los detenidos “no pudieron ver la evidencia de inteligencia en su contra y están confinados en sus celdas hasta 22 horas al día. Sus abogados dicen que han sido “enterrados en concreto”,según informó la BBC en 2004.El informe del inspector jefe de 2018 dijo que la prisión contiene una “Unidad de Alta Seguridad (HSU) dentro de los locales de alta seguridad, que el informe describe como una” prisión dentro de una prisión “.

El informe continuó afirmando que:

“El papel de la unidad de alta seguridad (HSU) sigue sin estar claro. Nos dijeron que era para los prisioneros de categoría A de alto riesgo, pero estos hombres están recluidos en lugares principales en otras prisiones de alta seguridad y no entendíamos por qué el enfoque era diferente en Belmarsh. Notamos que dos de los hombres detenidos eran solo presos de la categoría A de riesgo estándar y que, en diciembre de 2017, dos hombres de la prisión principal se encontraban en la unidad de segregación de HSU. “Las condiciones y el régimen en el HSU expusieron a los presos a una experiencia de custodia intensa en la que pudieron ejercer poca autodeterminación, y nos preocupaba que los presos pudieran ubicarse allí sin ningún proceso de supervisión o reparación”.

Al describir el uso de confinamiento solitario, el informe del inspector jefe encontró: “Las condiciones en la unidad eran razonables, pero algunos presos no podían ducharse o hacer ejercicio todos los días. Aquellos que solo podían permanecer sin grilletes en presencia de varios oficiales fueron los más afectados”. El informe describió repetidamente las preocupaciones que surgieron debido a la escasez de personal, y se agregó en una sección separada:”Estábamos preocupados por este uso de celdas designadas, donde estaban los reclusos mantenidos en confinamiento solitario prolongado en un régimen empobrecido “.

Las cuentas individuales de los ex reclusos de Belmarsh publicadas por CAGE, un grupo de defensa contra los abusos contra los derechos humanos que se produjo como resultado de la “guerra contra el terrorismo”, describieron sus experiencias. Un prisionero anónimo que luego fue absuelto dijo: “El sistema penitenciario está dirigido de tal manera que humilla y degrada al recluso tanto como sea posible. El proceso de deshumanización comienza de inmediato “. Tras el encarcelamiento de Assange, CAGE publicó una declaración que decía:” El Reino Unido está haciendo el trabajo sucio de los EE. UU. al perseguir a un hombre que expuso crímenes de guerra “.

La última vez que Assange había sido retenido en una prisión británica, en 2010, dice que le dieron alimentos que contenían objetos metálicos que dañaron gravemente un diente. Esto fue en la prisión de WM de Wandsworth en Londres. El incidente causó lesiones graves y no recibió el tratamiento médico adecuado durante los seis años y medio de su encierro en la embajada de Ecuador. Un informe médico publicado por WikiLeaks en 2015 describe la versión de Assange del evento:

Los oficiales de policía británicos uniformados, ayudados por lo que parecía ser un policía secreto vestido de civil, entraron en la embajada el jueves 11 de abril de 2019 por la mañana cuando el embajador ecuatoriano “indicó que se estaba preparando para entregar la documentación sobre Assange que revocaba su asilo”. El abogado James Hines,abogado de Queens, que representó al gobierno de los Estados Unidos, señaló a la corte durante la audiencia de Assange su omisión de la fianza. The Guardian citó a Hines como quien luego le dijo a la corte ese día:

“Los oficiales trataron de presentarse ante él para ejecutar la orden de detención antes de que pasara junto a ellos, intentando regresar a su habitación privada. Finalmente fue arrestado a las 10.15 de la mañana. Se resistió a ese arresto, alegando que “esto es ilegal” y tuvo que ser forzado.
Los oficiales forcejearon para esposarlo. Recibieron ayuda de otros oficiales afuera y él salió esposado diciendo: ‘esto es ilegal, no me voy’. Finalmente lo llevaron a la camioneta de la policía fuera de la embajada y lo llevaron a la estación de policía de West End Central”.

Assange probablemente se estaba refiriendo en ese momento a la Convención de Refugiados de 1951 que prohíbe que una nación que le haya otorgado asilo a alguien devuelva a esa persona a un país donde el asilado probablmente sea perseguido.

Se pudo filmar a la policía arrastrando por la fuerza a Assange, esposado y físicamente enfermo, desde los escalones de la embajada. Durante el arresto, se vio a Assange sosteniendo una copia de “La Historia del Estado de Seguridad Nacional” de Gore Vidal, mientras gritaba: “El Reino Unido debe resistir esto … el Reino Unido debe resistir”.

Peligro de maltrato en los Estados Unidos

En vista de la comparación de WikiLeaks por parte del director de la CIA, Mike Pompeo, con Al Qaeda, al tiempo que lo califica de “servicio de inteligencia hostil no estatal”, en el ambiente de Assange aumentan las preocupaciones sobre el duro trato que puede enfrentar por parte del gobierno británico, y si es extraditado,por las autoridades estadounidenses.
En las horas posteriores al arresto, Reuters informó: “Los abogados de Assange dijeron que podría correr el riesgo de ser torturado y que su vida correría peligro si fuera extraditado a Estados Unidos”.

El mismo día, las organizaciones de derechos humanos y los defensores de la libertad de prensa se opusieron a la persecución del fundador de WikiLeaks. Estos grupos incluían a la ACLU, Freedom of the Press Foundation, Center for Investigative Journalism, Amnesty Ireland,Committee To Protect Journalists, Reporters Without Borders (Reporteros Sin Fronteras), Human Rights Watch (HRW),Center for Constitutional Rights,National Union of Journalists,The Knight First Amendment Institute, y Digital Rights Watch.

Glenn Greenwald, de The Intercept, señaló rápidamente de que el cargo contra Assange era una caracterización errónea de lo que se suele llamar “piratería”, y escribió que el documento que presentan la acusación y los materiales relacionados indican que Assange PUDO haber intentado ayudar a Chelsea Manning, un denunciante del Ejército de los EE. UU., para que usara un nombre de usuario diferente para acceder al material clasificado al que estaba legalmente permitido acceder en ese momento. En otras palabras, Greenwald dice que Assange se encargó de ayudar a una fuente a preservar el anonimato, una práctica común de los reporteros de investigación.

Greenwald también señala que esta acusación está en los registros públicos desde 2011, pero que las autoridades de los EE.UU. bajo el gobierno de Obama, se negaron a usarla como base de enjuiciamiento debido a las consecuencias que esto tendría sobre la libertad de prensa.

El observador de la ONU

El experto independiente de las Naciones Unidas sobre el derecho a la privacidad, Joe Cannataci, emitió una declaración luego del arresto de Assange. “Esto no detendrá mis esfuerzos por evaluar las afirmaciones del Sr. Assange de que se ha violado su privacidad”, dijo a través del servicio de noticias de las Naciones Unidas. “Esto significa que, así cómo visité al Sr. Assange y hablé con él en la Embajada tengo la intención de visitarlo y hablar con él donde sea que esté detenido.”

Poco antes de la expulsión de Assange, el relator especial de la ONU sobre la tortura Nils Melzer expresó su alarma ante los informes de que el arresto era inminente. Melzer dijo que si Assange es extraditado podría estar expuesto a “un riesgo real de violaciones graves de sus derechos humanos, incluida su libertad de expresión, su derecho a un juicio justo y la comisión contra su persona de tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes”.Los partidarios de Assange también temen por su tratamiento en Belmarsh.

Matthew Hoh, miembro principal del Centro de Política Internacional y ex marine, visitó a Assange en la embajada. Se preocupa por el maltrato que Assange podría enfrentar bajo custodia. Él cree que “cuando lo tengan en sus manos, harán cosas que serán criminales, serán inmorales, serán torturas”, dijo durante una vigilia en línea de Unity4J días antes de la expulsión de Assange. Las vigilias en línea de Assange son organizadas en cooperación con Consortium News y se han llevado a cabo durante más de un año, para mantener la conciencia pública sobre Assange después de que Ecuador retiró su acceso a Internet.

Chris Hedges, periodista ganador del Premio Pulitzer, durante un panel de Unity4J, expresó su temor a lo que cree que le sucederá a Assange si es extraditado a los Estados Unidos:

“Le pondrán una capucha en la cabeza, será encadenado, será puesto en un vuelo secreto, será llevado a los Estados Unidos, puesto en régimen de aislamiento, que es una forma de tortura, es cómo tratan de quebrar mentalmente a las personas, las cuales muchas veces se quiebran rápidamente. Será interrogado sin descanso, habrá todo tipo de técnicas psicológicas: hará mucho calor en su celda y luego mucho frío. Lo despertarán constantemente cada pocas horas, por lo que estará privado de sueño. Tal vez incluso lo pongan en una celda seca, donde no hay agua, por lo que tendrá que pedir agua ,para ir al baño o para lavarse las manos “.

Hedges dijo también:

“Todos tenemos un punto de quiebre, e intentarán destruirlo psicológicamente, y hemos visto en Guantánamo que varios de aquellos detenidos, la mayoría de los cuales fueron entregados a Estados Unidos por caudillos en Afganistán o Pakistán, quedaron emocionalmente paralizados de por vida. Será una tortura científica diseñada. Yo solía ocuparme de la Stasi en Alemania Oriental, y la broma típica en la Stasi era que la Gestapo rompía los huesos y que la Stasi rompe las mentes, y eso es lo que harán. Eso es lo que pasará. Lo he visto con musulmanes que han quedado encarcelados en los Estados Unidos acusados de terrorismo. Para cuando llegan a la corte, son zombies”.

Hedges agregó:

“Habrá una apariencia de legalidad: dirán que es el producto de la ley. Pero será tratado como todas las personas de todo el mundo que han desaparecido en ese sistema”.

Micol Savia, representante de la International Association of Democratic Lawyers at the United Nations, se basó en la experiencia de tortura de Chelsea Manning bajo la custodia de los Estados Unidos cuando planteó la preocupación de que también se puede abusar de Assange, escribiendo a través de Twitter:

“La eventual extradición de Assange a los Estados Unidos lo expondría a un riesgo sustancial de violaciones a sus derechos humanos. El tratamiento probable que recibiría se puede deducir fácilmente del juicio y la detención injustos de Chelsea Manning, quien enfrentó cadena perpetua y fue sometida a tortura”.

Julian Assange: Debemos resistir a la amenaza totalitaria global

DEBEMOS RESISTIR A LA AMENAZA TOTALITARIA GLOBAL
JULIAN ASSANGE, Londres, octubre de 2012
(Cypherpunks)

El mundo no se desliza sino que galopa sin tregua hacia una nueva distopía transnacional. Esta evolución no se ha reconocido adecuadamente fuera de los círculos de seguridad nacionales. Se oculta tras el secretismo, la complejidad y la magnitud que esta evolución comporta. Internet, nuestra mayor herramienta de emancipación, se ha transformado en la facilitadora más peligrosa del totalitarismo jamás vista. Internet es una amenaza para la civilización humana.

Estas transformaciones se han sucedido en silencio porque aquellos que saben lo que está pasando trabajan en la industria de la seguridad global y carecen de incentivos para contarlo. Si dejamos que las cosas discurran naturalmente, en unos pocos años la civilización global se convertirá en una distopía posmoderna de vigilancia de la que sólo los individuos más capacitados podrán escapar. De hecho, puede que ya hayamos llegado ahí.

Pese a que muchos escritores han valorado lo que internet significa para la civilización global, están equivocados. Se equivocan porque carecen del sentido de la perspectiva que ofrece la experiencia directa. Se equivocan porque nunca han conocido al enemigo. Ninguna descripción del mundo sobrevive al primer contacto con el enemigo. Nosotros hemos conocido al enemigo.

Durante los últimos seis años WikiLeaks ha entrado en conflicto con prácticamente todos los Estados de poder y sus respectivos contratistas. Nosotros conocemos el nuevo Estado de vigilancia desde la perspectiva de un infiltrado, porque hemos sondeado sus secretos. Lo conocemos desde la perspectiva del combatiente, porque hemos tenido que proteger de dicho Estado a nuestra gente, nuestras finanzas y nuestras fuentes. Lo sabemos desde una perspectiva global, porque tenemos personas, activos e información en casi todos los países del mundo. Lo sabemos desde la perspectiva del tiempo, porque llevamos años combatiendo este fenómeno y lo hemos visto duplicarse y multiplicarse, una y otra vez. Es un parásito invasivo que se nutre de las sociedades que confluyen en la red. Se expande por todo el planeta infectando a cuantos Estados y personas encuentra en su camino. ¿Qué debemos hacer?

Érase una vez, en un lugar indeterminado que no era éste ni aquél, ni aquí ni allá, nosotros, un grupo de personas, los constructores y ciudadanos de la joven internet, que debatíamos el futuro de nuestro nuevo mundo.

Observamos que las relaciones entre las personas estarían mediatizadas por nuestro nuevo mundo a medida que fueran fusionándose con él, y que la naturaleza de los Estados, definidos por cómo las personas intercambian información, valor económico y poder, también cambiaría.

Vimos que la fusión entre internet y las estructuras de Estado existentes abría una puerta al cambio de la naturaleza misma de los Estados.

En primer lugar, no hay que olvidar que los Estados son sistemas a través de los cuales fluye la fuerza coercitiva. En el seno de un mismo Estado pueden existir distintas facciones que se disputen apoyos en pro de un fenómeno superficialmente democrático; sin embargo, las bases de los Estados son la aplicación y la evitación sistemática de la violencia. La propiedad de tierras, bienes, rentas, dividendos, los impuestos, las sanciones judiciales, la censura, los derechos de autor y las marcas comerciales, todos están sometidos a la amenazante aplicación de la violencia por parte de los Estados.

La mayoría de las veces ni siquiera nos damos cuenta de lo cerca que estamos de la violencia, porque todos hacemos cientos de concesiones para evitarla. Como marineros pendientes del viento, rara vez nos damos cuenta de que la superficie terrestre se sustenta sobre múltiples capas de oscuridad.

En el nuevo espacio de internet, ¿qué haría las veces de mediador de esta fuerza coercitiva? ¿Tiene sentido siquiera el hecho de plantear esta pregunta? En este espacio etéreo, en este reino aparentemente platónico de ideas y flujo de información, ¿cabe la noción de fuerza coercitiva?

¿Una fuerza que pudiera modificar documentos históricos, destruir relaciones, interrogar, transformar la complejidad en puro escombro, levantar muros, como un ejército de ocupación? ¿Era un concepto como ése necesario para la cohesión?

La naturaleza platónica de internet, el flujo de ideas e información, está degradada por sus orígenes físicos. Sus cimientos son líneas de cable de fibra óptica que se extienden a través de los suelos oceánicos, satélites que giran sobre nuestras cabezas, servidores alojados en edificios de ciudades que van desde Nueva York a Nairobi y los flujos bancarios que sustentan la economía. Al igual que el soldado que asesinó a Arquímedes mientras éste trabajaba, también podría una milicia armada tomar el control de nuestro reino platónico.

El nuevo mundo de internet, abstraído del viejo mundo de rudos átomos, no ha alcanzado la independencia. Los Estados y sus amigos asumieron el control de nuestro nuevo mundo al controlar sus puntales físicos. El Estado, como un ejército que cerca un pozo petrolífero, o un agente de aduanas que se deja sobornar, pronto aprendería a aprovechar el control físico que ejercía sobre el valioso espacio para introducirse en el reino platónico. Evitaría así la independencia que habíamos soñado, y luego, ocupando las líneas de fibra óptica y las estaciones terrestres de comunicaciones por satélite, continuaría interceptando masivamente el flujo de información de nuestro nuevo mundo, y toda relación humana, económica y política pasaría a formar parte de una única e intricada red de redes mundial. El Estado infestaría los corazones y el sistema nervioso de nuestras nuevas sociedades, engullendo toda relación manifestada o comunicada, cada página web leída, cada correo electrónico enviado y cada pensamiento googleado, y luego almacenaría esta información, un poder insospechado, miles de millones de intercepciones al día, en enormes almacenes ultra secretos. Continuaría explotando este tesoro, el rendimiento intelectual privado de la colectividad humana, con algoritmos de búsqueda y patrones de reconocimiento cada vez más sofisticados, enriqueciendo el tesoro y maximizando el desequilibrio de poder entre el interceptor y el interceptado. Y después aplicaría lo aprendido al mundo físico, para diseñar drones teledirigidos, comités de Naciones Unidas y acuerdos comerciales, y también para favorecer su vasta red de industrias, de infiltrados y amiguetes.

Pero nosotros descubrimos algo. La única esperanza frente a la dominación total, que, con coraje, reflexión y solidaridad podíamos utilizar para resistir. Una extraña propiedad del universo físico que habitamos.

El universo cree en la criptografía.

Es más fácil encriptar, es decir, cifrar información, que desencriptarla o descifrarla.

Y observamos que podíamos utilizar esta extraña propiedad para crear las leyes de un nuevo mundo. Para sustraer nuestro nuevo reino platónico de las estructuras físicas de satélites y cables submarinos, así como de sus controladores e interceptores. Para fortificar nuestro espacio con un velo criptográfico. Para crear nuevos territorios vetados a aquellos que controlan la realidad física, pues seguirnos en su interior requiere de infinitos recursos.

Y de este modo declarar la independencia. Así como los científicos del proyecto Manhattan descubrieron que el universo permitía la construcción de una bomba nuclear. Esta conclusión no era evidente antes de plantearse. Tal vez las armas nucleares no formaban parte de las leyes de la física. Sin embargo, el universo sonrió ante las bombas atómicas y los reactores nucleares. Son un fenómeno que el universo bendice, como la sal, el acero o los rayos X.

Igualmente, el universo, nuestro universo físico, tiene la propiedad de hacer posible que un individuo o un grupo de individuos de manera fidedigna, automática o incluso inconscientemente, codifiquen algo, de modo que todos los recursos y toda la voluntad política de la mayor superpotencia de la tierra no puedan descifrarlo. Y estos senderos de codificación entre personas pueden entrelazarse para crear regiones libres de la fuerza coercitiva del Estado exterior.

De este modo, las personas pueden oponer su voluntad ante la de una superpotencia completamente movilizada y vencer.

La encriptación es la encarnación de las leyes de la física, y no atiende a las bravuconerías de los Estados, ni siquiera a las distopías transnacionales de vigilancia.

No era evidente que el mundo tuviera que funcionar de esta manera. Sin embargo, en cierto sentido, el universo sonríe a la encriptación.

La criptografía es la última forma de acción directa no violenta.

Aun cuando los Estados con armamento nuclear pueden ejercer una violencia ilimitada sobre millones de individuos, la criptografía significa que un Estado, incluso ejerciendo una violencia ilimitada, no puede violar la intención de los individuos de mantener sus secretos fuera del control de éstos.

La buena criptografía puede resistir la aplicación ilimitada de la violencia. No existe fuerza coercitiva alguna que pueda resolver un problema matemático.

Pero ¿podríamos extrapolar esta peculiaridad del mundo y, de alguna manera, instituirla como bastión emancipador de la independencia de la humanidad en el reino platónico de internet? Y a medida que las sociedades se fusionaran con internet, ¿podría esa libertad reflejarse en la realidad física y redefinir los Estados?

No debemos olvidar que los Estados son los sistemas que determinan dónde y cómo se aplica la fuerza coercitiva de un modo sistemático.

A la cuestión de cuánta fuerza coercitiva puede filtrarse en el reino platónico de internet desde el mundo físico dan respuesta la criptografía y los ideales del movimiento criptopunk.

A medida que los Estados se vayan fusionando con internet y el futuro de nuestra civilización se convierta en el futuro de internet, deberemos redefinir nuestras relaciones de poder con el fin evitar que la humanidad devenga una inmensa red de vigilancia y control masivos.

Debemos dar la voz de alarma. El 20 de marzo de 2012, mientras permanecía en arresto domiciliario en el Reino Unido a la espera de la extradición, quedé con tres amigos y compañeros de vigilancia con la idea de que tal vez alzando nuestras voces al unísono pudiéramos despertar a la ciudadanía. Mientras podamos, debemos contar lo que hemos aprendido.

Nuestra tarea seguirá siendo la de garantizar la autodeterminación allá donde nos sea posible, y contener el avance inminente de la distopía allá donde no lo sea. Y si todo lo demás fracasa, acelerar su autodestrucción.

Así preparan los medios corporativos la destrucción de Julian Assange

Nota previa: Hay 6 grandes corporaciones que poseen casi todos los medios, incluida la televisión. Las seis corporaciones actúan en conjunto asesoradas y libretadas a su vez por gigantescas corporaciones de relaciones públicas que actúan al servicio de las élites. Estas seis compañías controlan literalmente lo que usted absorbe de la televisión, las agencias de noticias, los noticieros y Hollywood. Entonces, si cree que una red de noticias es mejor que la otra, estás siendo engañado. Por lo tanto, no espere que la verdad surja de repente acerca de Assange de los medios corporativos. Eso sería algo mágico…

Los aplausos de los medios el arresto de Assange
por Alan MacLeod
18 de abril de 2019

Julian Assange fue arrestado en la embajada ecuatoriana en Londres el 11 de abril. El cofundador de Wikileaks, nacido en Australia, había estado atrapado en el edificio desde 2012 después de refugiarse allí. Inmediatamente fue declarado culpable de no rendirse ante un tribunal británico, y fue llevado a la prisión de Belmarsh. Una extradición a los Estados Unidos es ampliamente vista como inminente por los medios corporativos, quienes, en general, han aprobado enérgicamente estos eventos.

Washington Post: Julian Assange no es un héroe de la prensa libre. Y él está muy atrasado en su responsabilidad personal. El Washington Post (4/11/19) sugirió que los periodistas que esperan que su trabajo afecte el resultado de una carrera política no son realmente periodistas. Un editorial del Washington Post (4/11/19) afirmó que Assange no era “ningún héroe de la prensa libre” e insistió en que el arresto estaba “retrasado”. Del mismo modo, el Wall Street Journal (4/11/19) exigió la “responsabilidad” de Assange diciendo: “Sus objetivos siempre parecen ser las instituciones democráticas o los gobiernos”.

Otra cobertura fue aún más condenatoria. Meghan McCain (4/11/19) de The View declaró que esperaba que Assange “se pudra en el infierno”. Colin Jost de Saturday Night Live (4/13/19) dijo que era “tan satisfactorio ver a un troll de Internet ser arrastrado a la luz del sol”. Pero quizás fue el National Review (4/12/19) el que expresó la aprobación más entusiasta del arresto de Assange, condenándolo por su “antiamericanismo, su antisemitismo y su corrupción personal” y por dañar a los Estados Unidos con su “Vil rencor”.

Tanto las Naciones Unidas como la ACLU han denunciado el arresto de Assange, y el condenaron a Suecia y al Reino Unido por privarlo de libertad, ordenándoles pagar una compensación por los muchos años que estuvo confinado en la embajada. A pesar de esto, los medios de comunicación del establishment han descrito abrumadoramente esta situación con un eufemismo: el “aislamiento autoimpuesto” de Assange (CNN, 4/11/19; USA Today, 4/11/19; New York Times, 11/11/19 ),una frase que evoca una imagen muy diferente de la situación y de las responsabilidades de las distintas partes involucradas. The Daily Beast (4/11/19) hizo explícita esta implicación, describiendo la situación de Assange como “confinamiento voluntario”.

Assange es un personaje controvertido que originalmente se refugió en la embajada ecuatoriana luego de que el Tribunal Superior de Inglaterra decidió extraditarlo a Suecia para enfrentar falsos cargos de violación elaborados probablemente con la intervención omnipresente de la CIA. Sin embargo, la mayoría de la cobertura de los medios minimizó o incluso no mencionó esto (por ejemplo, Bloomberg, 11 de noviembre de 19; National Review, 4 de diciembre de 19; Daily Beast, 4/11/19), lo que sugiere que no lo consideraron relevante.


Las seis corporaciones que controlan la opinión pública occidental

La carga universal del narcisismo

London Times: Usted toma a ese narcisista Julian Assange para idolatrarlo…y de repente todo sale mal. El titular original del London Times (4/7/19) se refirió a Assange como un “narcisista albino”. Celebrando su arresto, The Week (4/11/19) atacó a Assange como un “narcisista infantil delirante” que socavó la seguridad de todas las naciones. Una gran cantidad de otros medios de comunicación de todo el espectro (Washington Post, 12/12/19; New York Times, 12/12/19; London Times, 4/7/19) también lo calificaron como un “narcisista”, uno con un “visión desmesurada de su propia importancia”, a pesar de su mala “higiene personal”, según el New York Times (4/11/19).

La acusación de narcisista es común contra los enemigos del establishment estadounidense, incluido el presidente venezolano Hugo Chávez (National Review, 6/27/07; Economist, 3/9/13; Miami Herald, 25/7/15), Vladimir Putin (Atlantic, 15/4/14; Guardian, 3/10/18) e incluso Bernie Sanders (Huffington Post, 9/9/16; Nueva York, 11/25/18). También fue exactamente la misma línea de ataque que usaron los medios de comunicación contra Edward Snowden, el informante que filtró documentos de la NSA (por ejemplo, New Yorker, 6/10/13; Bloomberg, 11/1/13; Chicago Tribune, 12/23/14 ), y así fue como la fiscalía retrató a Chelsea Manning en su juicio, sugiriendo que es una reprimenda conveniente en lugar de una persecución de figuras anti-stablishment.

Manning había ofrecido los archivos que se conocían como los Registros de la Guerra de Irak tanto al Washington Post como al New York Times. Sin embargo, solo Wikileaks decidió publicarlos. Los archivos mostraron evidencias de crímenes de guerra estadounidenses en el Medio Oriente y pusieron a Manning y Assange en el escenario mundial.

La reacción de la prensa del Reino Unido

Daily Mail: Eso borrará la sonrisa de su cara. The Daily Mail (12 de abril de 19) disfrutó de los informes de que la sonrisa de Assange se desvaneció en el tribunal. La prensa británica infame, respondió a la detención de Assange con una alegría no disimulada. El titular de la portada del Daily Mail (4/12/19) decía: “Eso borrará la sonrisa de su rostro” y dedicó cuatro páginas a la “caída de un narcisista” que fue retirado de “dentro de su fétida guarida” para finalmente “enfrentar a la justicia”. The Daily Mirror (4/11/19) lo describió como “un huésped no deseado que abusó de su hospitalidad”, mientras que The Time de Londres (4/12/19) afirmó que “nadie debería sentir lástima” por el “desalojo atrasado”.

The Mirror (13/13/19) también publicó un artículo de opinión del miembro laborista del Parlamento Jess Phillips que comenzó diciendo: “Finalmente, Julian Assange, el ocupante menos favorito de todos, ha sido expulsado de la embajada ecuatoriana”. Lo describió como un “adolescente gruñón y malhumorado”.

En el extremo izquierdo del espectro de medios corporativos, New Statesman (4/12/19) describió a Assange como un “gnomo con aspecto demente”. El comité editorial del Glasgow Herald (13/13/19) resumió la reacción de la prensa: “Julian Assange no es un periodista, y no es un héroe, y su presencia en la corte lleva mucho tiempo atrasada”.

¿Es Assange un periodista?

La pregunta central de si Assange es un periodista, se ha discutido ampliamente esta semana en los medios corporativos. La respuesta contundente ha sido “no”. CNN: Julian Assange es un activista, no un periodista
Frida Ghitis (CNN, 4/11/19) sostuvo que Assange “no tiene derecho a las protecciones que la ley, y la democracia, exigen para periodistas legítimos”.
El National Review (4/12/19) lo declaró un “actor extranjero mezquino, parcial y hostil”; CNN (4/11/19) lo describió como un activista, no como un periodista, y le exigió “enfrentar la justicia”. Fox News (4/12/19) también lo calificó de activista, uno que usa el periodismo como “hoja de parra” por su conducta imprudente “. Otros medios de comunicación (Bloomberg, 4/11/19; Washington Post, 11/11/19) también han estado ansiosos por insistir en que Assange no es un periodista.

El comité editorial del New York Times (4/11/19) escribe que si bien el arresto de Assange probablemente suscitará dudas sobre la libertad de prensa, por ahora la administración de Trump ha “hecho bien” al acusar al “refugiado de barba escuálida” con un “indiscutible crimen “. Ellos argumentan que actualmente no hay un problema técnico con la Primera Enmienda porque no es un periodista sino un “agente extranjero que busca socavar la seguridad de los Estados Unidos a través del robo”, y destaca la “línea marcada entre el periodismo legítimo y el peligroso delito cibernético.”

El veterano periodista y partidario de Assange John Pilger no está de acuerdo, argumentando que su arresto es una advertencia históricamente importante para los “periodistas reales”, que son pocos y distantes entre sí en los medios de comunicación del establishment que compiten entre si para destacar en su sumisión a la élite.

Cualquiera que sea su opinión sobre Assange, parece claro que no tiene prácticamente nada en común con aquellos que ocupan puestos de influencia en los grandes medios de comunicación controlados por las élites, quienes se han mostrado muy felices de ver su desfallecimiento y ahora quieren verlo enterrado en vida o muerto.

El deterioro físico y mental de Julian Assange a causa del severo encierro

Nota previa: Del infierno en que se convirtió su encierro en la embajada de Ecuador en Londres bajo la batuta de Lenín Moreno, Julian Assange acaba de pasar a un nivel aún más bajo del averno carcelario, siendo recluido en una cárcel de alta seguridad para terroristas, la de Belmarsh, a la que se suele llamar el Guantánamo británico y donde el confinamiento solitario es la norma absoluta. Si su salud mental y física ya estaba deteriorada puede esperarse que finalmente lo destruyan en cuerpo y alma, intentando reducirlo a una sombra de lo que ha sido. Atormentarlo y difamarlo no solo tiene como objetivo su persona sino dar una lección de poder y control a aquellos que intenten repetir su acto de coraje al filtrar los secretos de la élite.

El daño psicológico y físico sufrido por Julian Assange durante su encierro en la embajada de Ecuador
James Risen
15 de abril de 2019, 5:52 p.m.
para The Intercept

UNA MÉDICA AMERICANA que realizó varias evaluaciones médicas y de salud mental del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en la Embajada de Ecuador en Londres durante los últimos dos años, dice que cree que la espiaron y que se violó la confidencialidad de su relación médico-paciente con Assange.

La Dra. Sondra Crosby, profesora asociada de medicina y salud pública en la Universidad de Boston y experta en el impacto físico y psicológico de la tortura, ha evaluado a detenidos en los Estados Unidos, incluso en la prisión en la Bahía de Guantánamo, Cuba. En silencio, comenzó a reunirse y evaluar a Assange en 2017 dentro de la embajada donde él había buscado refugio.

Durante su última sesión con Assange el 23 de febrero, Crosby dice que sus notas médicas confidenciales fueron incautadas cuando abandonó brevemente la embajada para llevar comida a Assange, quien, escribió, “no había comido”. Las notas fueron tomadas de donde ella había estado evaluando a Assange y solo más tarde aparecieron en otro espacio utilizado por el personal de vigilancia de la embajada.

“El derecho de Assange a la confidencialidad médico-paciente fue violado, y su información confidencial fue violada “, escribió Crosby en una declaración jurada del 1 de marzo que entregó a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En su declaración jurada, ella afirma que sus notas médicas fueron “supuestamente” leídas por el personal de la embajada.

También dice que su visita médica a Assange en febrero fue monitoreada por dos cámaras, y que tuvo que hablar con Assange “por encima del ruido de una radio” para enmascarar sus conversaciones debido a que dijo que habían dispositivos de escucha en la habitación.

Además, cuando regresó a la embajada después de obtener comida, el personal de seguridad de la embajada la interrogó y le pidió una copia de su licencia médica, a pesar de que anteriormente les había proporcionado su pasaporte y les explicó el propósito de su visita.

“El ambiente hostil, no confidencial e intimidante era palpable”, escribió en su declaración jurada.

En una carta enviada el 8 de abril a Michelle Bachelet y Dunja Mijatovic, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y comisionada para los derechos humanos del Consejo de Europa, respectivamente, Crosby agregó que durante su visita a la embajada en febrero, las condiciones del confinamiento de Assange habían empeorado significativamente desde su primera visita en 2017. En su carta señaló el grave daño psicológico que sufrió Assange en su confinamiento prolongado e indefinido.

“La situación de Assange [dentro de la embajada] difiere de un prisionero típico en una prisión convencional”, escribió en su carta. “De hecho, su posición es peor que una prisión convencional en muchos aspectos. Su confinamiento es indefinido e incierto, lo que aumenta el estrés crónico y genera gran cantidad de riesgos físicos crónicos y psicológicos graves, incluido el suicidio.”

Durante siete años de confinamiento, Assange había sufrido “una serie de graves efectos perjudiciales de la privación de la luz solar”, escribió, incluyendo “deterioro neuropsicológico, debilitamiento de los huesos, disminución de la función inmunológica y mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y cáncer”. y síntomas psicológicos como resultado del “aislamiento social prolongado y la privación sensorial”.

“Creo que los efectos secundarios psicológicos, físicos y sociales serán duraderos y severos”, escribió Crosby.

Assange fue expulsado de la embajada ecuatoriana y arrestado por las autoridades británicas el 11 de abril, tres días después de que su carta fuera enviada a la U.N. y al Consejo de Europa. Ahora está en prisión en Gran Bretaña acusado de violar la fianza, pero también enfrenta una acusación en los Estados Unidos por un cargo de piratería en relación con la publicación de documentos clasificados de EE.UU. en 2010, obtenidos del ex analista de inteligencia del Ejército Chelsea Manning. Assange ha sido acusado en Estados Unidos de intentar ayudar a Manning a descifrar una contraseña del gobierno; También enfrenta la posibilidad de una nueva investigación por parte de Suecia sobre cargos de agresión sexual que habían sido retirados. Sus abogados han jurado luchar contra su extradición.

Assange buscó refugio en la Embajada de Ecuador en 2012, cuando Suecia buscaba su extradición en el caso de agresión sexual, y permaneció en la Embajada hasta su arresto el jueves pasado. Los funcionarios británicos prometieron repetidamente arrestarlo por violar su fianza si alguna vez ponía un pie fuera de la embajada.

En 2012, cuando Ecuador acordó dar refugio a Assange, el país tenía un presidente de izquierda, Rafael Correa, que simpatizaba con el fundador de WikiLeaks. Pero el actual presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha sido mucho menos tolerante con Assange y se impacientó con su presencia en la embajada.

Tanto antes como después de su arresto y expulsión de la embajada, Assange ha sido criticado y menospreciado acusándolo de un comportamiento errático. Pero las observaciones y declaraciones de Crosby dejan claro que ha sufrido un daño psicológico grave.

Crosby escribió en su carta a la U.N. y al Consejo de Europa que Assange padecía “múltiples condiciones médicas” que se habían vuelto “más complejas y urgentes” durante los dos años que ella lo había evaluado. “No tiene la capacidad de acceder a la atención médica necesaria, y no tiene acceso al exterior ni a la luz solar. Incluso los estándares mínimos para los presos dictan al menos una hora de luz solar diaria y acceso a la luz natural”.

Mientras que el gobierno británico y los muchos críticos de Assange dicen que fue su elección quedarse en la embajada, Crosby argumenta que se le negó a Assange el derecho fundamental a la atención médica que se le debería haber otorgado como refugiado.

En su carta del 8 de abril, Crosby escribió que la “máxima prioridad” para la atención médica de Assange era su “necesidad crítica de un procedimiento de cirugía oral”, y agregó que “el dolor diario severo” de su condición dental es “inhumano”. Consultó con un dentista que había examinado a Assange y se enteró de que la cirugía dental no podía realizarse en la embajada. En su carta, Crosby dice que el gobierno británico había rechazado repetidamente las solicitudes para que Assange pasara a un hospital de forma segura para recibir tratamiento.

Además de Crosby, el Dr. Brock Chisholm, un psicólogo clínico británico que anteriormente fue contratado como testigo experto en un caso relacionado con denuncias de tortura en sitios negros de la CIA, evaluó a Assange durante los últimos dos años. El Dr. Sean Love, ahora en la Escuela de Medicina Johns Hopkins, se reunió inicialmente con Assange y organizó una introducción a Crosby y Chisholm, pero no realizó ninguna de las evaluaciones. Love dijo que Assange y WikiLeaks les dieron permiso a los médicos para hacer pública la declaración jurada de Crosby.

Love criticó al gobierno británico por negarle atención médica a Assange mientras estaba en la embajada.

“Lo que sea que piense de su visión política, es un ser humano”, dijo Love, “y según el derecho internacional, merecía ser tratado de manera justa y no de manera cruel o inhumana”.

Existe una conspiración antidemocrática de la élite contra Julian Assange

EXISTE UNA CONSPIRACIÓN ANTIDEMOCRÁTICA DE LA ÉLITE CONTRA JULIAN ASSANGE
por Eric London, 15 de abril de 2019

El intento de los gobiernos británico, ecuatoriano y estadounidense de forzar la expulsión del periodista y fundador de WikiLeaks, Julian Assange, a los Estados Unidos es una conspiración antidemocrática y una violación descarada del derecho internacional.

Si bien el gobierno de los Estados Unidos presenta el proceso contra Assange como una extradición, la diferencia entre una extradición y una entrega extraordinaria, en la cual un estado lleva a cabo un secuestro extrajudicial con el propósito de la detención arbitraria, la tortura y el castigo sumario, se está eliminando efectivamente.

El gobierno de los EE.UU. está, en efecto, aplicando a Assange un método similar al que usó contra aquellos a quienes sometió a una entrega extraordinaria durante la “guerra contra el terror”. Desde 2001, la CIA ha secuestrado a cientos de personas, las ha atado y las ha llevado en vuelos por todo el mundo a las mazmorras secretas de “sitios negros” de la CIA y las sometió a duros interrogatorios y torturas. Una vez que el gobierno pone sus manos en Assange, es cuestionable si alguna vez lo volveremos a ver.

El proceso ha sido acompañado por una campaña de difamación de los medios que parece no tener restricciones. Su objetivo es transformar a Assange en un monstruo para que pueda ser privado de sus derechos.

Lo que los infinitos informes de los medios ignoran es que Assange ha expuesto los crímenes imperialistas en guerras que mataron a millones de civiles y miles de soldados estadounidenses. Ha sacado a la luz crímenes horribles que el gobierno y los medios corporativos conspiraron para mantener en secreto.

Mientras las personalidades noticiosas calumnian al periodista perseguido, ya los presentadores de espectáculos nocturnos lo someten a una burla degradada y escatológica, y uno desea meter una barra de jabón en cada una de sus bocas.

Los gobiernos estadounidense, británico y ecuatoriano afirman que la extradición de Assange es correcta porque EE.UU. está acusando al denunciante solo por un solo cargo de intentar ayudar a Chelsea Manning a obtener una contraseña. Pero tras el arresto de Assange, la prensa corporativa y los políticos han contradicho la explicación oficial, dejando pasar la verdadera razón por la que Estados Unidos quiere la custodia de Assange.

El comité editorial del Washington Post escribió: “La transferencia de Assange a la custodia de los EE.UU. será seguida posiblemente por cargos adicionales relacionados con Rusia o de su conversión en un testigo colaborador, pues podría ser la clave para aprender más sobre los esfuerzos de la inteligencia rusa para socavar la democracia en Occidente. Ciertamente, hace mucho que está al debe en su responsabilidad personal”.

El New York Times dijo: “Además, una vez en los Estados Unidos, podría convertirse en una fuente útil de cómo Rusia organizó sus ataques contra la campaña de Clinton”.

Después de que la policía británica sacó a Assange de la embajada ecuatoriana, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Schumer, tuiteó: “Ahora que Julian Assange ha sido arrestado, espero que pronto sea hecho responsable de su intromisión en nuestras elecciones en nombre de Putin y la Federación Rusa”. El presidente demócrata del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Eliot Engel, tuiteó en Twitter que “una y otra vez comprometió la seguridad nacional de los Estados Unidos y nuestros aliados al publicar documentos gubernamentales clasificados y materiales confidenciales relacionados con nuestra elección presidencial de 2016”.

Estas declaraciones muestran que los procedimientos de extradición se llevan a cabo bajo falsas pretensiones. La única carga pública es una cubierta. El gobierno planea interrogar a Assange, obligarlo a brindar testimonio y procesarlo por exponer los crímenes de guerra de Estados Unidos. En palabras del senador demócrata Joe Manchin: “Él es de NUESTRA PROPIEDAD y podemos obtener los hechos y la verdad de él”.

Assange no tiene la obligación de proporcionar ningún testimonio al gobierno porque tiene el derecho de la Quinta Enmienda a no declarar en contra de sí mismo. Las declaraciones de los medios de comunicación y los políticos plantean la pregunta: ¿Cómo planea el gobierno “obtener los hechos” de él? ¿Qué medidas severas, practicadas en las prisiones de Abu Ghraib y la Base de la Fuerza Aérea de Bagram, se aplicarán?

Los procedimientos en los días posteriores a la detención de Assange muestran el tipo de tratamiento que recibirá en cualquier procedimiento legal.

El gobierno británico, por invitación del presidente ecuatoriano, el lacayo del imperialismo Lenín Moreno, violó flagrantemente el principio del santuario consular arrastrando a Assange de la embajada ecuatoriana en Londres. Esto expone las declaraciones de los gobiernos de EE.UU. y el Reino Unido que amonestaron al gobierno saudí por asesinar y descuartizar al periodista del Washington Post Jamal Khashoggi en la embajada saudí en Estambul, Turquía, el año pasado, como completamente hipócritas.

El jueves, el juez de distrito británico que escuchó la solicitud de fianza de Assange se burló de él y se rió cuando los abogados de Assange solicitaron una audiencia imparcial. “Su afirmación de que no ha tenido una audiencia justa es ridícula”, dijo el juez Michael Snow. “Y su comportamiento es el de un narcisista que no puede ir más allá de sus propios intereses egoístas”. Assange fue enviado a Belmarsh, una prisión de máxima seguridad para terroristas y otros detenidos de alto riesgo, donde la mitad de los presos pueden abandonar sus celdas por solo dos horas a la semana.

No hay duda de que a Assange se le negará el derecho a un juicio justo en los Estados Unidos, donde el establishment político y de los medios de comunicación ya lo ha declarado culpable. Cualquiera que sea el “juicio” que se lleve a cabo, a los abogados de Assange se les negará regularmente el derecho de revisar las pruebas contra sus clientes con el argumento de que están “clasificados” para propósitos de “seguridad nacional”.

La conspiración contra Assange confirma la ausencia de cualquier intención de sostener los derechos democráticos por parte de la clase dominante.

Para los líderes de las revoluciones democráticas del siglo XVIII, las prácticas ahora llamadas entrega extraordinaria serían las mazmorras oscuras y atestadas de Carlos II y Luis XIV, llenas de presos políticos. Las revoluciones burguesas en Francia y los Estados Unidos abolieron la detención arbitraria y la tortura como el odiado método de la reacción política, defendiendo el derecho al debido proceso, el hábeas corpus y la supresión de cualquier castigo cruel e inusual. Según el derecho internacional actual, la entrega extraordinaria es un crimen contra la humanidad según los principios de Nuremberg.

Si la clase dirigente puede llevar a cabo esta operación contra Assange sin ninguna oposición del establishment político o de los medios de comunicación, entonces CUALQUIER CRIMEN ES POSIBLE. Mientras tanto, figuras de “izquierda” como Jeremy Corbyn están de acuerdo con la mentira, absolviéndose de cualquier responsabilidad.

En cuanto al gobierno británico, su manejo brutal de Assange contrasta con su respuesta al dictador chileno Augusto Pinochet, en cuyo caso se opuso a una solicitud de extradición luego de que el juez español Baltasar Garzón intentara procesar a Pinochet en España por asesinato en masa. En 2000, el gobierno laborista del entonces primer ministro Tony Blair se negó a extraditar a Pinochet y ordenó su liberación del arresto domiciliario en su mansión en Surrey.

“El intento de juicio de un acusado en la condición diagnosticada en el senador Pinochet sobre los cargos que se han presentado en su contra en este caso no podría ser un juicio justo en ningún país y violaría el Artículo Seis de la Convención Europea de Derechos Humanos”, fue declarado.

Mientras el dictador Pinochet asesinó y torturó a miles de trabajadores y activistas después de tomar el poder en el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973, Julian Assange publicó evidencias de crímenes de guerra por parte de Estados Unidos. Es odiado por la clase dominante internacional porque ha hecho un daño significativo a los intereses del imperialismo.

Los siete años transcurridos desde que Assange se vio obligado a buscar refugio en la embajada ecuatoriana han visto el resurgimiento de la lucha de clases a escala internacional. Solo hay una fuerza social —el pueblo en las calles— que puede y debe movilizarse para defender los derechos democráticos y asegurar la liberación de los prisioneros de esta guerra de la élite contra personas como Chelsea Manning, Edward Snowden y Julian Assange.